Una clasificación que no tapa broncas en AFA

La clasificación a cuartos de final en la Copa América justificó una mera calma pero internamente entre los dirigentes hay rencores.



Por Federico Jelic
Especial desde Porto Alegre
Copa América Brasil 2019

Momento de alivio, de relativa relajación se vive en el campus de la Selección Argentina en Porto Alegre. Pronto a embarcar rumbo a Río de Janeiro, con la clasificación a cuestas a cuartos de final, el ambiente cambió del pesimismo absoluto a una virtual esperanza de que todo pueda mejorar en la Copa América Brasil 2019.
Pero no es oro todo lo que apenas reluce. El DT Lionel Scaloni no goza de gobernabilidad ni aprobación general por haberle ganado a la invitada Qatar, “cenicienta” del campeonato, solamente sumada como para mantener relaciones bilaterales y políticamente correctas con la Federación de aquel país de Medio Oriente que organizará la próxima Copa del Mundo en 2022. Y dentro de ese panorama, parece ser que no hay  solamente polémicas con eso de que el equipo ataque con dos puntas más  Lionel Messi o si el mediocampo no tiene cambio de ritmo ni marca.
Acá el tema es más profundo, y abarca a una de las decisiones más importantes que tomó obligadamente el presidente de AFA Claudio Tapia. Su riesgo político de quedarse fuera de la primera ronda del torneo continental hubiera significado un revés importante en su ya desgastada imagen.
Pero ante la ausencia de proyectos, la incorporación del prestigioso César Luis Menotti como director técnico de los seleccionados nacionales vino a ser como una bocanada de aire fresco y oxígeno en un lugar putrefacto. Solo que el hecho de que  el DT campeón del mundo en el ’78 no se encuentre en Brasil con el grupo ya generó algunas controversias. Y si encima de todo, hace declaraciones en medios españoles cuestionando la idiosincrasia y el manejo de AFA, da  la sensación de que la anarquía es total en los escritorios del fútbol Argentino. ¿Qué hará Tapia entonces con esa circunstancia? Por el momento la victoria ante la débil Qatar es una aspirina cunado la enfermedad está cerca de tener un diagnóstico reservado, casi terminal.

Menotti, el rebelde
¿Cuál es el meollo de esta cuestión? Es que Tapia designó a Menotti en un cargo de manager cuando ya había sido confirmada la continuidad del interinato de Scaloni hasta la Copa América.  Su planificación era clara: darle espaldas a un programa institucional y deportivos que no la tiene.
Todo lo que significa Menotti es incuestionable, solo que a sus 80 años, más allá de su lucidez, luce anacrónico con algunos métodos que fueron elogiados en el mundo entero aunque en la actualidad están pasados de moda.
Entonces, mientras acusa una enfermedad, causa de su estancia en Buenos Aires mientras el grupo y AFA se juega la vida en Brasil, el excéntrico DT sigue con sus columnas periodísticas en el medio español AS, con referencias al entrenador y a la estructura a la cuál fue invitado  a participar: “Para ser aspirante a ganar títulos hay que tener proyectos sostenibles a largo plazo. Y Argentina viene de una era de nueve entrenadores en 14 años con el descuido del trabajo en divisiones juveniles de la Selección. Y no se debe perder de vista que más allá del resultado el objetivo es armar un equipo para competir en las eliminatorias para clasificar al Mundial de Catar. Y hay que ser más prudentes, si nos creemos que por tener a Messi somos candidatos, sería un error”, explicó a modo de sentencia Menotti, como dejando en claro su intención de tomar distancia de este presente incómodo.
No termina todo ahí: “El fútbol lo dije muchas veces es orden y aventura. Si sospechamos que vamos a lograr los resultados solo a través de la aventura mágica de algunos futbolistas no vamos a encontrar el resultado. En cambio, si se prioriza el orden táctico y estratégico, tenemos jugadores capaces de crear aventuras para encontrar el resultado”. Ahí sí, palazo a su AFA  y al proyecto improvisado en curso que deja a Argentina al borde del ridículo, como bien pasó en la derrota contra Colombia y el empate con ayuda del VAR y CONMEBOL contra Paraguay.
¿Cómo puede permitir el “Chiqui” que uno de sus empleados, o mejor dicho, de los soldados al servicio de AFA, desde adentro genere grietas con testimonios a medios internacionales? Scaloni minimizó la situación, argumentando que están en permanente contacto, como para cerrar el capítulo polémico con algún mero argumento que intentó ser responsablemente institucional. De todas maneras, quien queda mal parado es el DT y el propio Tapia, expuestos en un teléfono descompuesto y de la espontánea y visceral toma de decisiones ante la ausencia de una hoja de ruta clara.
Argentina va el viernes ante Venezuela, el rival menos complicado por historia (en los papeles) con relación al resto y respecto del camino trazado por la Selección en Brasil 2019. El tema es que la escasa trayectoria del equipo venezolano pone otra vez de banca a un equipo que por trabajo interno merece ir de punto. Una eliminación ante la casi desconocida Venezuela significará un alto impacto para Tapia, reelecto solo por sus relaciones políticas y sin una oposición armada. En otro contexto, no podría resistir los embates ante tanto tropiezo con la misma piedra.
¿Qué pasará con Menotti? El nuevo director general de AFA supo decir que después de que finalice la Copa América buscará empezar un nuevo proyecto, sin Scaloni. No hizo falta decirlo pero está claro que si la potestad fuera suya, el ex colaborador de Jorge Sampaoli en Rusia 2018 regresaría a su tarea en las divisiones formativas. ¿Lo bancará el “Chiqui” en su futura determinación? ¿Será grato con Scaloni, que agarró una brasa caliente cuando la acefalia era pasmosa en la Selección Argentina? Lo cierto es que la imagen el escudo se sigue destiñendo. De  casi quedar eliminado en primera ronda al riesgo de que una Venezuela con hambre y sin tantos pergaminos los deje en el camino. AFA no está exenta de un nuevo fracaso y a nivel político, Tapia sabe que hay mucho en juego en esta Copa. Con o sin Menotti en la trinchera.



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