El desfasaje en la evolución de precios y salarios complica a los tomadores de crédito UVA

A comienzos de 2016 se anunciaba el lanzamiento de préstamos hipotecarios a largo plazo (con extensión dehasta 30 años) bajo el propósito de resolver el problema estructural del acceso a la vivienda propia para la clase media.

Por María Laura Caullo – Lic. en Economía

A comienzos de 2016 se anunciaba el lanzamiento de préstamos hipotecarios a largo plazo (con extensión dehasta 30 años) bajo el propósito de resolver el problema estructural del acceso a la vivienda propia para la clase media. El sistema de préstamos UVA (Unidad de Valor Adquisitivo) comenzó a instrumentarse a fines de marzo. La falta de crédito, el aumento del valor de las propiedades en dólares y la necesidad de financiación a largo plazo, fueron los principales atractivos para concretarla propuesta, sumado al anhelo de la casa propia para miles de familias inquilinas.
Habiendo transcurrido poco más de tres años desde su lanzamiento, se evidencian los riesgos de este sistema en un contexto de elevada inflación y volatilidad del tipo de cambio, además de la alta tasa vigente. Al presente, estos créditos actualizan capital en base a UVA (siguiendo la evolución del nivel general de precios) y además aplican una tasa de interés que en promedio resulta del 10%, la cual duplica la tasa promedio con que se dio origen a este sistema. Este es sin duda un primer aspecto que contribuye a la pérdida de atractivo actual de este instrumento. Un hecho similar ocurre en los créditos UVA para segunda vivienda, automotores y préstamos personales, donde las tasas aún son sustancialmente más elevadas.
Ante una coyuntura económica compleja, la Unidad de Valor Adquisitivocon la que ajustan los créditosvalía $14,05 pesos el 31 de Marzo de 2016 y hoy alcanza un valor de $37,49 al 15 de junio de 2019. En este sentido es posible notar que la cuota de los créditos hipotecarios UVA creció a la par de la inflación (23% en 2017 y 45% en 2018).Sin embargo, la evolución del salario fue perdiendo terreno con el transcurso del tiempo, asimismo, se debe tener presente que las cuotas de los créditos se actualizan mensualmente cuando los salarios lo hacen, en promedio, entre una y tres veces al año.
Así, luego del primer año de implementación los haberes superaron en 4 puntos porcentuales la variación experimentada en la cuota del crédito, no obstante en 2018 año en el cual la dinámica inflacionaria resultó por encima de todos los pronósticos, la brecha entre la variación de la UVA y los salarios se invirtió y la diferencia se ubicó en 15 puntos porcentuales. La relación cuota-ingreso continuó elevándose, si se compara la variación interanual en el mes de abril 2019 vs. 2018, la cuota de los créditos hipotecarios creció 20 puntos porcentuales más que los salarios.
En un año de elecciones presidenciales, la recuperación del poder adquisitivo estará sujeta a la evolución del nivel general de precios,en la medida que se logre un sendero de desaceleración, el peso relativo de la cuota hipotecaría sobre el bolsillo de los tomadores de crédito UVA podrá reducirse. No obstante, de continuar con altas tasas inflacionarias, las perspectivas no serían optimistas para los tomadores de este tipo de créditos, especialmente porque el aparato productivo no dispone de mucho margen para elevar salarios por encima del nivel general de precios.
Asimismo, quién tomó crédito hipotecario UVA hoy tiene un activo que está valuado en dólares, canceló parte de su deuda y de no haber existido este instrumento probablemente seguiría alquilando.De todas maneras, el crédito hipotecario al igual que otros sistemas ideados para el largo plazo,requiereuna macroeconomía estable que reduzca la incertidumbre de los tomadores de créditos.



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