Podrían convocar a la Asamblea de UNC (¿en 2019?)

Las tratativas son aún incipientes. Punto principal: unificación de mandatos en 2022.



Por Gabriel Osman

Aun está fresco el triunfo de Hugo Juri y Pedro Yanzi Ferreira, y al rector le quedan todavía mes y medio para asumir su tercer mandato al frente del gobierno de la UNC. Pero la calidad de su triunfo (52% y victoria sin ponderación en tres de los cuatro claustros) y algunas urgencias colocan las dos cláusulas principales para el llamado y la posterior reforma estatutaria: necesidad y oportunidad.
Parte del trabajo para ordenar el desbarajuste electoral que existía y que en algunos tramos aún existe, fue salvado con la Asamblea Universitaria que convocó Juri al iniciar su segundo mandato de rector, a mediados de 2016. Lo más importante de aquella Asamblea, que para sesionar debió antes peregrinar desde la Sala de las Américas y el campo de experimentación de Agropecuarias (camino a Capilla de los Remedios) y terminar con un fuerte precinto policial en Feriar, fue la sanción de las elecciones directas que, para rector y vice, se estrenó el 16 de mayo.
Pero quedaron muchas cosas por corregir. Sigue habiendo elecciones todos los años. Pero, además, su formato electoral y de gobierno (¿semiparlamentario?) sigue siendo caótico. Su sistema de decisión está a cargo de organismos colegiados, sean éstos el Consejo Superior o los Consejos Directivos de las 15 Facultades, que están integrados por cuatro claustros, con representantes que duran uno (estudiantes), dos (egresados, docentes y no docentes) o tres años (rector y decanos).
Esta distintas duraciones de sus mandatos que un rector o decano que asume con mayoría en el Superior o en el Directivo, según el caso, pueda terminar su mandato en minoría, situación que no precisamente favorece la gobernabilidad. Pero la situación es peor incluso. No hay elecciones de medio turno porque el “poder ejecutivo” tiene un mandar impar de años en el cargo: tres, entre otros problemas. Es decir, en el actual esquema de duración de mandatos el desorden está garantizado y que la Universidad tenga elecciones todos los años es inevitable.
Lo que luego pueda terminar en una Asamblea Universitaria y reforma del Estatuto de la UNC son, por ahora, solo conversaciones, aunque los que conversan son los que deciden. El rector ya declaró al programa Alfil TV (Canal 10, todos los sábados a las 20) que la convocatoria al máximos organismo legislativo de la UNC es una posibilidad cierta, aunque no dio fechas. También el candidato de la oposición que compitió y perdió con Juri, Gustavo Chiabrando, había prometido convocar a la Asamblea.
El químico quiere un sistema de doble ponderación (por claustros y por Facultad), altamente improbable porque implicaría otorgar distintos valores al voto de iguales, que resultaría en un sistema de sufragio “hipercalificado”: el docente de Famaf valdría más que la suma de los votos de 20 profesores de Médicas. También incurriría en una fragante contradicción ideológica, al enarbolar desde la izquierda el voto calificado. A pesar de ello, Juri dijo estar dispuesto a discutir ese proyecto. Insistimos, discutir, no necesariamente apoyarlo.
Los proyectos más serios se mueven en otros escenarios de posibilidades reales con una reforma electoral que termine la tarea que comenzó la Asamblea de 2016. Lo ideal, se sostiene con insistencia, es ir hacia mandatos de rector y decanos de cuatro años, con las correspondientes prórrogas, que unifiquen los períodos de estos cargos unipersonales en 2022, cuando expire el nuevo de Juri, que comenzará el 1 de agosto de 2019. Los ciclos de consejeros y consiliarios de los cuatro claustros quedarían unificados en dos años.
Para esto la Asamblea tendría que colocar en el Estatuto una cláusula transitoria que amplíe esos mandatos hasta esa fecha. Para algunos (Médicas, Económicas, Derecho, Sociales, Comunicación, Artes, Psicología) significaría un lifting de un año y para otros dos (Agronomía, Lenguas, Ingeniería, Odontología, Arquitectura, Famaf, Químicas y Filosofía).
Todos los decanos en funciones llegarían a la línea de largada para suceder a Juri (inhibido para otro mandato) en las mismas condiciones. Adicionalmente, estos sería un beneficio para decanos que en 2020 o 21 no pueden repetir por acumular ya dos mandatos consecutivos. Esto involucra a decanos oficialistas y opositores lo que, de yapa, le da factibilidad política al proyecto: Marcelo Conrero, Elena Pérez, Mirta Lutri, Mirta Iriondo, Gustavo Chiabrando, Jhon Boretto y Patricia Altamirano.



1 Comentario

  1. Si no hubiese activismo político, en especial de aquellos que por ideología no acatan las leyes y normas pequeño burquesas, quiźas las universidades nacionales podría tener gobernabilidad con el reglamento actual.

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