Inflación: se desaceleró en mayo, pero con pico interanual histórico de 57,3%

Bajó respecto al mes previo por segunda vez consecutiva. Las tasas mensuales siguen siendo mayores al 3% mensual.



En mayo la inflación fue de 3,1%, mostrando por segundo mes consecutivo una disminución respecto al anterior; la acumulada para los primeros cinco meses del año alcanzó el 19,2% y la variación de los precios llegó a un nuevo máximo interanual de 57,3%.
La alta volatilidad del tipo de cambio experimentada en el primer trimestre llevó a un considerable rebrote inflacionario y a sucesivas desviaciones del sendero esperado que impone la contractiva política monetaria que lleva a cabo el Banco Central.
Un análisis del Iaraf sostiene que esto es así puesto que cuando el precio de la divisa aumenta provoca una suba de precios como medida de defensa o anticipo de posibles subas de costos. En los casos que el tipo de cambio cayó, los precios internos usualmente se mostraron como inflexibles a la baja, ya sea porque la baja es percibida como transitoria, o porque se espera que la inflación erosione rápidamente la recomposición real de la suba de precios inicial.
“El resultado es una remarcación constante y generalizada de precios que luego se propaga por los distintos sectores económicos. Todo el conjunto de precios se posiciona en un nivel superior y trae consigo recurrentes aumentos de la nominalidad de las variables económicas”, agrega.
El de mayo fue un período de relativa calma si se lo compara contra los demás meses de 2019. No hubo cambios fuertes de política económica, y la preocupación principal se trasladó al ámbito de la política.
En la suba de 3,1% de mayo incidió principalmente el aumento del rubro Salud impulsado por el aumento de prepagas y medicamentos; la suba de las Tarifas de servicios públicos en las regiones NEA y NOA por encima del 17% (cese de las tarifas sociales publicados de electricidad, gas y otros combustibles); y el aumento del rubro Transporte, afectado por las subas de combustibles y funcionamiento de vehículos personales (el transporte público solo aumentó en la región del NOA).
Los bienes y servicios que mostraron menores variaciones son los servicios de Comunicaciones, el rubro Bebidas alcohólicas y Tabaco y los servicios de Restaurantes y Hoteles. En contexto de caída de salario real, se mantiene la tendencia de ciertos bienes de consumo secundario a mostrar aumentos menores al promedio para incentivar su demanda.
Según el Iaraf, la inflación 2019 aún muestra efectos de la crisis monetaria y cambiaria de 2018. Mes a mes, dichos efectos rezagados de la devaluación se irán diluyendo, y la dura política monetaria y una posible continuidad de la estabilidad cambiaria, colaborarán para calmar el alza de los precios de cara a las elecciones.
La cifra de mayo de 57,3% se consagró como un nuevo máximo de inflación interanual desde que acabó la hiperinflación de 1991. Sin embargo, es “posible que mayo haya sido el pico máximo de la aceleración que dejó la crisis de 2018”.
Plantea que bajo un sendero razonable de las tasas mensuales, la caída de la inflación interanual vendría dada por las altas bases de comparación (a partir de junio 2018, todas mayores a 3% y con picos en sep-18 y oct-18 de 6,5% y 5,4%, respectivamente) y gracias a la política monetaria que el BCRA viene llevando a cabo con el nuevo esquema monetario-cambiario desde hace ya nueve meses.
“El hecho que la inflación haya bajado respecto al mes previo por segunda vez consecutiva, es una señal claramente positiva que abre la posibilidad de que la inflación efectivamente comience a descender. Es otro dato positivo que se suma al de abril, pero todavía no es motivo suficiente para ‘festejar’. Las tasas mensuales siguen siendo mayores al 3% mensual, y la inflación interanual está en su punto más alto”, describe el informe.



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