Nada es definitivo

La noticia destacada en los portales de novedades tecnológicas ha sido por estos días que la compañía Apple dará de baja iTunes, lo que marca un verdadero fin de época para ese soporte musical cuya vigencia, al fin y al cabo, terminaría siendo la misma del disco compacto: menos de veinte años.

Por J.C. Maraddón
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Desde aquella época en que la música circulaba a través de discos simples y long plays, parece que hubiera pasado una eternidad, aunque sólo hayan transcurrido alrededor de tres décadas. Por esos años también resultaba muy práctico el formato de los casetes, sobre todo porque facilitaba la utilización de los walkmans y los radiograbadores portátiles. Y empezaban a circular en la Argentina los primeros discos compactos, pero todavía no se había masificado la venta de los aparatos reproductores, que servían para escuchar ese nuevo soporte musical, que ofrecía las prestaciones del sonido digital y los inconvenientes de una compresión excesiva. El vinilo se aprestaba a ceder el trono de un reinado que se había asentado hacia los años cincuenta, aunque venía funcionando desde principios del siglo veinte. La gran ventaja comparativa de los CD era que tenían dimensiones más pequeñas, posibilitaban incorporar mayor cantidad de música y garantizaban una vida útil mucho más extendida, porque se decía que eran mucho menos frágiles que los LP, por más que con el tiempo se revelaron casi tan destructibles como sus predecesores. Las expectativas de aquel entonces proyectaban las cosas hacia un futuro lejano, algo muy distinto a lo que ocurre hoy, cuando el vértigo de los cambios nos envuelve. Apenas despuntado el nuevo milenio, ya se estaba abriendo camino la descarga y el intercambio de archivos vía internet, que fluían con rapidez gracias a que estaban todavía más comprimidos que los compacts. Ni bien los usuarios se mostraron predispuestos a consumir música de esta manera, la industria discográfica empezó a prestar atención al mp3 y se propuso llevarlo para su redil. Sin embargo, la que primereó fue Apple, que lanzó iTunes en 2001 y capitalizó el interés que existía por el nuevo formato, que podía ser reproducido mediante un artefacto provisto por la misma compañía: el iPod. Pero, así como el casete había abierto la perspectiva de la grabación pirata de las canciones y los discos, el mp3 y el software para salvar la música en CDs generaron un pico de piratería que se extendió gracias a las redes P2P para compartir música desde las computadoras personales. La garantía de calidad sonora logró sostener el comercio a través de iTunes y otras plataformas similares que funcionaban como disquerías virtuales y personalizaban la compra, porque se podían adquirir desde canciones individuales hasta discografías completas, por un precio que generalmente era bastante menor al del disco en CD. Pues bien, todo indica que en menos de veinte años, ese circuito de producción y distribución de música ha claudicado ante el empuje del streaming, que con Spotify y YouTube como arietes, se ha convertido actualmente en el soporte al que apelamos para escuchar nuestra música favorita. Salvo para fines específicos, cada vez hay menos descargas de archivos, un mecanismo bastante práctico pero que obliga a destinar a su uso una gran cantidad de memoria. Ese aspecto es suplido con eficacia por estas plataformas, que se garantizan el cobro de sus servicios a través de un canon mensual no tan elevado. La noticia destacada en los portales de novedades tecnológicas es por estos días que Apple dará de baja iTunes, un verdadero fin de época para ese soporte musical cuya vigencia, al fin y al cabo, terminaría siendo la misma del disco compacto. Aunque seguirá ofreciendo archivos a la venta, la empresa cofundada por Steve Jobs inicia un proceso de viraje hacia el streaming, que ha empezado a asomarse en las versiones más recientes de su sistema operativo con la aplicación Apple TV. Más allá de darle la bienvenida a esta novedosa dinastía, el tiempo nos ha enseñado que nada nos puede garantizar que la suya vaya a ser una solución definitiva.



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