Daniele se encomienda a la suerte K

El cacique del Suoem entiende que su fortuna está atada a un cambio de signo político en el Ejecutivo Nacional. Sin embargo, esta sería una condición necesaria aunque no suficiente para su regreso.

Por Felipe Osman

En la lista Verde, a cargo de la conducción del sindicato municipal desde el regreso de la democracia, no corren tiempos de paz. Mientras Beatriz Biolatto apenas promedia su mandato al frente de la Secretaría General del Suoem, no son pocas las corrientes internas del sindicato que se ilusionan con dar el batacazo y hacerse con el control del gremio o, al menos, con tender alianzas que les permitan ganar lugar dentro de la conducción.
Rubén Daniele, el hombre que controló los destinos del gremio durante 33 años a lo largo de once mandatos consecutivos para ubicar luego a Biolatto en el mando, está al tanto de esta situación. Sabe que los principales referentes de la lista Verde no verán con buenos ojos que vuelva a poner un candidato a capricho al frente de su boleta. Por el contrario, ahora esperan que se les dé el lugar que les corresponde como representantes de sus compañeros y no que “el Gringo” vuelva a designar un regente al frente de la Secretaría General.
Así las cosas, a Daniele sólo le queda esperar que algún factor extraño a la vida interna del gremio le devuelva la posibilidad de postularse por doceava vez a la Secretaría General. Y para eso apuesta a un regreso del kirchnerismo al poder. Esto, entiende, podría destrabar su situación en el Ministerio de Trabajo de la Nación, habilitándolo para competir por un nuevo mandato cuando concluya el ciclo Biolatto.
Sin embargo, la apuesta de Daniele es -si verdadera- tan arriesgada como su fallido plan anterior, según el cual la comisión directiva del Suoem renunciaría haciendo necesario un adelantamiento de los comicios internos del sindicato que lo llevarían otra vez al poder.
Es cierto que, durante los años en que el kirchnerismo estuvo al frente de la Casa Rosada, el gremialista tuvo respaldo del Ministerio de Trabajo nacional a cargo de Carlos Tomada. Pero esta “cobertura” surgió de una relación directa entre el ministro y el municipal, y no de una especial llegada de este último con las primeras líneas del kirchnerismo.
Así las cosas, la apuesta de Daniele sería doble: no sólo resultaría necesario que la fórmula Fernández-Fernández triunfe en las PASO, en las elecciones generales y en un hipotético balotaje, sino que además Carlos Tomada debería volver a ser designado al frente de Trabajo, y no por Cristina Fernández ni Néstor Kirchner, que ya lo eligieron para el puesto en el pasado, sino por Alberto Fernández.
De darse todas estas circunstancias, el nuevo ministro de Trabajo podría reencauzar la actual situación de Daniele habilitando al Suoem a adelantar las elecciones. Recuérdese que antes de abandonar el gabinete de Mauricio Macri Jorge Triacca ordenó dejar en suspenso la conformación de una junta electoral imposibilitando el adelantamiento de los comicios. Si el sindicato insistía, quedaría expuesto a una posible intervención.
Ahora bien, en el (muy) hipotético escenario de que un cambio de signo político terminara siendo funcional a Daniele resolviendo sus problemas en sede administrativa, no debe perderse de vista que aún no existe resolución definitiva de la Justicia respecto a su situación laboral. O, en pocas palabras, aún quedan instancias por desandar dentro del Tribunales para saber si Daniele está o no jubilado a los ojos de la ley y, por lo tanto, si puede o no ser candidato a cargos gremiales.
Toda esta ardua especulación hace dudar a otros partícipes de la política interna del gremio a cerca de las verdaderas intenciones del histórico secretario general, y terminan por preguntarse si Daniele realmente cree que -con 67 años cumplidos- tiene chances de volver a pugnar por el Suoem, o si sólo pretende alimentar la hipótesis de un regreso para poder seguir controlando los hilos del sindicato a través ‘representantes’ en la conducción.
A fin de cuentas, no sería la primera vez que caen en las fintas del experimentado dirigente. No son pocos los que, por ejemplo, le reprochan a Ariel Quiñone no haber presentado una lista para competir en las últimas elecciones por haberle creído a Daniele cuando éste le perjuró que él sería el candidato de la lista Verde.



Dejar respuesta