Suoem: la lista verde cruje; Ariel Quiñone espera

Mientras en la conducción nadie se anima a enfrentar a Rubén Daniele (67 años) con el hecho de que una nueva postulación suya parece poco menos que un delirio, las líneas internas de la lista Verde se atacan entre sí y Ariel Quiñone, el candidato “en stand by”, espera para recoger dividendos.

Por Felipe Osman

suoemEl afamado cuentista danés Hans Andersen es recordado, entre otros, por el cuento infantil “El Rey Desnudo”. En él, el escritor trazaba una parábola entre la cobardía de los súbditos de aquel monarca, que no se animaban a advertirle de su desnudez por temor a ser juzgados como estúpidos, y la habitual obsecuencia de los adeptos.

Algo muy parecido sucede en el Suoem por estos días. Con 67 años cumplidos (la edad jubilatoria se alcanza a los 65) y después de 33 años al frente del sindicato, Rubén Daniele todavía se ilusiona con la idea de volver a ocupar la Secretaría General, y nadie se anima a decirle que es tiempo de organizar la sucesión de una conducción en la que no sólo él sino buena parte del secretariado está llegando al retiro.

Mientras tanto, las corrientes internas del sindicato se enrostran traiciones y empiezan a pergeñar armados para suceder a Beatriz Biolatto al frente del gremio, actualmente a cargo de la “regencia”.



El pasado martes, según advirtieron a Alfil fuentes muy allegadas al Suoem, se habría dado una reunión entre Raúl Díaz, responsable de la secretaría gremial del sindicato, otros dos integrantes de la conducción y referentes del peronismo capitalino. El motivo: delinear el modo en que se implementaría la descentralización de las Áreas Operativas.

Dentro del Suoem no son pocos los delegados que le reclaman a Díaz ser funcional a una descentralización que los municipales -y principalmente las Áreas Operativas- resisten por dos razones: en primer lugar, sospechan de que sea llevada a cabo tercerizando prestaciones que hasta ahora ellos ejecutan, lo que podría conllevar pérdida de horas extra y reducción de ingresos a la planta. En segundo término, porque al desmembrar las Áreas Operativas se reduciría ostensiblemente en ‘poder de fuego’ del ala más beligerante del sindicato.

Quienes resienten esta jugada entienden que se trata de una ofrenda de Díaz hacia la gestión entrante para que, llegado el momento, ‘cajonée’ un sumario en su contra por percibir -y haber percibido durante los últimos 10 años- un adicional del 40 por ciento por “tarea insalubre” por una actividad que no desempeña. Otros también apuntan que podría ser un movimiento para minar el poder de Daniel “Chiquito” Fernández, secretario adjunto del gremio que espera disputar la Secretaría General en las próximas elecciones internas del Suoem.

Fernández, por su parte, militó fuertemente por la boleta de Luis Juez en las recientes elecciones municipales, pero después de la dura derrota del ex intendente participó de un mitín de las 62 Organizaciones Peronistas. Con su candidato vencido, Fernández espera construir vínculos con el justicialismo para que avale su postulación a la conducción del gremio.

Después de ese acercamiento hacia el espacio gremial que conducen Sergio Fittipaldi y Ricardo Moreno, que jugó fuerte por la candidatura de Juan Schiaretti y Martin Llaryora, Beatriz Biolatto le reprochó públicamente a Fernández haber asistido “en nombre del Suoem” en una asamblea de delegados de las Áreas Operativas.

Con Daniele inhibido para pelear por la Secretaría General hasta que no se defina su situación judicial, ya que su capacidad para ser electo está puesta en cuestión, y Beatriz Biolatto pisando la edad jubilatoria, ya que como personal docente tiene un período de actividad más reducido ¿quién puede apuntarse a la pelea?

Fernández apuesta por ser –finalmente- el elegido de Daniele, pero con el correr del tiempo su agrupación pierde delegados. Héctor “Nacho” Cedrón, titular de la agrupación radical, no se anota ni se baja de la disputa, y responde que el sindicato va a esperar a que se aclare la situación de Daniele o insistir con Biolatto. Y que sólo en la hipótesis de que ninguna de estas opciones sea viable evaluaría una postulación propia. Pero lo cierto es que en la intimidad casi nadie cree que Biolatto, llegado el caso, pueda o quiera repetir.

En el Palacio 6 de Julio cada vez son más los delegados que van a golpear la puerta de Ariel Quiñone para pedirle que sea él quien encabece la sucesión, que fatalmente deberá llegar con una renovación generacional en la conducción. A todos Quiñone les responde lo mismo: “no me lo digan a mí, díganselo a Rubén (Daniele)”.

Allegados al otrora titular de la lista Naranja, principal competidora de la lista Verde en los últimos años, dicen que esta vez Quiñone se presenta “sí o sí”, y que solamente podría bajarse de la competencia si Daniele vuelve a ser el candidato.

Recuérdese lo sucedido durante el cierre de listas en la última elección del Suoem, cuando el “Gringo” juró (y perjuró) a Quiñone que se presentaría como candidato a secretario general para que no compitiera y luego ubicó a Biolatto en ese lugar.

La treta, dicen, no funcionará dos veces, y el delegado de Recursos Tributarios estaría resuelto esta vez a competir sin importar lo que diga Daniele.



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