Macri confía en que Córdoba lo salvará otra vez

En un almuerzo protagonizado por Felipe Lábaque, Mario Pereyra y empresarios, el Presidente mostró encuestas que exhiben una mejora de su imagen en Córdoba. La provincia será clave en su estrategia de campaña.

Por Yanina Passero
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córdoba
Presidente Macri, Mario Pereyra, Felipe Lábaque y detrás del vidrio Ramón Mestre y Mario Negri.

Esta vez, los socios de Cambiemos de Córdoba no esperaban un trato privilegiado por parte del presidente Mauricio Macri. Aquí, los responsables de la UCR (en sus dos vertientes), el PRO, Frente Cívico y Coalición Cívica ya ungen candidatos a diputados, proyectan lugares y profundizan las heridas por la ruptura para las elecciones del 12 de mayo.

Las fuentes más sensatas reconocen que era improbable que a Macri se le escapara un gesto que pudiera resignificarse en clave de interna doméstica. Cumplió a la perfección –y como ya nos tiene acostumbrados- con el manual redactado por su asesor Marcos Peña, quien coloca a Cambiemos por encima de los personalismos partidarios.

Pese a la cuidada performance de ayer, el mandatario nacional sí ha enviado señales complementarias a la única premisa de trabajo que bajó su mesa chica a sus conmilitones en las provincias, que no es otra que alcanzar la reelección en octubre. El único que logró una fotografía con el Presidente luego de los comicios locales fue el intendente de Villa Allende, Eduardo “Gato” Romero. Mario Negri y Luis Juez tuvieron sólo se entrevistaron con el jefe de ministros.



La selecta lista se completó ayer con otros miembros del club de amigos de Macri. Se trata del viceintendente Felipe Lábaque y del referente de Cadena 3, Mario Pereyra. En el departamento del comunicador, el titular del poder central ratificó a los anfitriones y empresarios presentes que seguirá apostando a Córdoba. Exhibió encuestas frescas que lo animan a centralizar lo grueso de su estrategia nacional en la provincia.

Macri les mostró a los comensales que repuntó en los últimos sondeos de opinión, presuntamente en niveles superiores a la media nacional. El distrito mediterráneo, el mismo que le dio el triunfo el 22 de noviembre de 2015 en el balotaje contra Daniel Scioli, vuelve a ser clave en los planes nacionales. La inyección de obra pública complementaría la apuesta en el resto del territorio argentino.

El cónclave VIP discutió, después, sobre el mapa político nacional y los escenarios posibles. La fórmula Fernández-Fernández, las condiciones de Roberto Lavagna y la pérdida de potencia de Alternativa Federal, los temas de rigor.

Fuentes inobjetables aseguraron a Alfil que no se tocó el tema de las listas de diputados nacionales. Actual desvelo de los socios locales de Cambiemos. Eso no impidió que ardieran en especulaciones.

Fue evidente que Macri cuidó las formas con los radicales Negri y Ramón Mestre durante el acto protocolar en Fadea. Tampoco hubo gestos para la tropa amarilla. Parece que el referente de la Casa Rosada resolvió, en esta oportunidad, apoyarse en el “PRO de los amigos”.

Cierto es que no tiene opción: Romero y Lábaque son los únicos dirigentes que quedaron afuera de la carnicería interna que terminó con la explosión de Cambiemos en Córdoba. Aún debe resolverse los términos de la alianza nacional para enfocarse en las nóminas de aspirantes a diputados.

La compañía que eligió el Presidente en su 18º visita a la ciudad alimentaba ayer la versión que coloca en la mira presidencial a Negri y Mestre. En los mentideros de la política se desliza que Macri y su mesa chica responsabilizan en iguales proporciones a los hombres boina blanca por la ruptura de Cambiemos.

A este diario llegaron operaciones de todo tipo que deben tomarse con los recaudos permitentes. Una de ellas, y en sintonía con el supuesto enojo presidencial con los referentes de la UCR, trajeron al centro de la escena al ministro de Defensa, Oscar Aguad, a quien le habrían ofrecido ser candidato a diputado. Las mismas fuentes señalaron que se negó y que habría sugerido a su yerno, Rodrigo de Loredo, fortalecido en la última elección.

Si el objetivo es descomprimir tensiones entre los aliados, el nombre de Aguad contribuiría con la meta trazada. El efecto contrario se logra cuando se menciona a quien fue el candidato a intendente de Mestre. El expresidente de Arsat es un potencial exponente a rearmar el radicalismo cordobés. Seguro se escucharán objeciones.

Otros indicaron que miembros del círculo de asesores de Macri recomendaron aplicar la exclusión de la pulseada nacional a aquellos dirigentes que compitieron por la gobernación en las provincias, pese a que aquí insisten que la cláusula no aplica porque Negri o Mestre no compitieron con el sello Cambiemos.

Como se evidencia, la reunión privada avivó el apetito político de los miembros. Lábaque y Romero son, hasta que alguien diga lo contrario, quienes dirán que tienen la misión de rearmar la alianza para que Macri gane en octubre.



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