Medidas contra “escraches feministas” en las redes

La plataforma Libertad & Equidad combate la práctica de la falsa denuncia y la apropiación mediática de atribuciones judiciales. Ya intimó a 62 administradores de páginas y logró que 37 se dieran de baja

Por María del Pilar Viqueira

feminismo
Nicolás Morás, periodista y fundador de Libertad & Equidad.

En marzo se lanzó la plataforma Libertad & Equidad, un colectivo apartidario y laico, conformado por profesionales de distintos campos que dejaron de lado sus diferencias ideológicas para luchar en contra de lo que denominan “feminismo autoritario”.

En su declaración de principios consignaron: “Libertad & Equidad nace como respuesta a prácticas inquisitoriales que vulneran derechos fundamentales de los ciudadanos, tendiendo a imponer un pensamiento único y que, en ciertos casos, evocan etapas oscuras de nuestra historia que no estamos dispuestos a repetir”.

Como pilares fundacionales citaron el respeto a la presunción de inocencia, a la igualdad ante la ley y a la libertad de expresión, valores a los que definieron como “irrenunciables y superiores a cualquier creencia, teoría u opinión”.



Asimismo, en el documento que difundieron el 8 de marzo condenaron la violencia “indistintamente del género” y de “cualquier otra característica particular de quién la practique”.

Paralelamente, se comprometieron a denunciar “la censura, la persecución y el amedrentamiento contra la disidencia que efectúan ciertos referentes del discurso monopólico sobre género, en diversas esferas de la vida pública” y a combatir “la práctica de la falsa denuncia promocionada como metodología y sistema”; el juicio desigual a hombres y mujeres y la apropiación mediática de atribuciones judiciales.

En tanto, anunciaron que tomarían medidas concretas, incluyendo vías legales.

La iniciativa la impulsó el periodista Nicolás Morás, acompañado por el escritor Gonzalo Garcés, la comunicadora Romina Rocha, el abogado Francisco Oneto, la filósofa Roxana Kreimer, el ambientalista Jorge Rulli y la médica Chinda Brandolino, entre otros.

El lanzamiento de Libertad & Equidad se dio poco después del suicidio del DJ cordobés Edu Vázquez.  El joven de 37 años batallaba contra un cuadro depresivo generado por el hostigamiento y las acusaciones de su ex pareja en las redes.

Llegó a exponer públicamente su situación. En su cuenta de Facebook, entre otros ruegos, pidió que se considerara que la violencia de género puede venir “de ambas partes”.

Vázquez fue víctima de unos 200 posteos injuriantes en pocos meses, pero sus planteos no tuvieron repercusión.

Abogados

Por medio de sus abogados, Libertad & Equidad ya intimó a 62 administradores de páginas y cuentas de redes sociales dedicadas a “escrachar” a cesar en esa práctica.

Con ese procedimiento -y sin haber realizado aun ninguna presentación formal- ya lograron que 37 sitios se dieran de baja; entre ellos, “Escrache al Opresor”, una cuenta particular de Instagram que contaba con 38 mil seguidores y 76 señalados como delincuentes en lo que van del año, y “Defensa Feminista Neuquén” y “Defensa Feminista Chubut”, que sumaban 12 mil me gusta y 103 hombres definidos como criminales o misóginos, sin pruebas, en el mismo lapso.

Se trata de páginas que se dedican a publicar nombres, fotos e inclusive domicilios de presuntos violadores, acosadores y golpeadores que, en la mayoría de los casos, no tienen causas judiciales en curso.

Hasta ahora, el trabajo de la agrupación se centró en contactar a los denunciados, asesorarlos e identificar a los responsables de cada cuenta, sean individuos o personas jurídicas.

En ese marco, los abogados Lucía Prette y Ricardo y Facundo De Luca -del equipo legal de Libertad & Equidad- les advierten a los administradores que en caso de continuar su actividad iniciarán acciones legales, por vulnerar el derecho al honor de los perjudicados.

Luego, los emplazan para que dejen de hacer publicaciones y, a su vez, reportan lo sucedido a Facebook, Instagram, Twitter o el proveedor de hosting que corresponda.

La agrupación planea llevar ante Justicia a los responsables de los sitios que persisten en la metodología del “escrache”.

A mediados de marzo, entrevistado por Alfil, Morás detalló que uno de los disparadores para poner en marcha la organización es la afectación a garantías constitucionales que se registra en la actualidad.

“En algunas provincias, como Mendoza, debieron ampliar o construir nuevas cárceles para albergar a los imputados por violencia doméstica o sexual; tres cuartos de ellos sin condena. Muchos iniciaron una huelga de hambre para hacer valer sus garantías constitucionales no respetadas”, enfatizó.

Además, alertó que músicos, escritores y periodistas han sido perseguidos y censurados por no acatar “el dogma obligatorio del Estado”.

Morás se refirió a la causa en contra del cantante Gustavo Cordera, que se jugó seis años de prisión,  según expuso, “por un chiste malo grabado sin su consentimiento”.

En tanto, valoró que ejemplo más notable de la problemática se dio en 2014, con el documental “Borrando a Papá”, de las periodistas Ginger Gentile y Sandra Fernández, que, amparo mediante, no pudo estrenarse, y reveló “las prácticas nefastas del feminismo judicial y sus efectos devastadores para los niños”.

Entre lo que definió como “medidas de índole represiva que impactan sobre la vida privada de los ciudadanos”, Morás citó las penas previstas para “la amplísima figura del acoso callejero” y “las nuevas normativas puritanas sobre publicidad”.

Para Morás, estamos en un “hoguera de odio colectivo” que ya produjo linchamientos y, en un solo verano, dos suicidios de inocentes: el de Vázquez y el de un chico de 17 años, cuya denunciante confesó que su narración era falsa pero no afrontó ninguna consecuencia penal.

Actualmente, el letrado Flavio Gardella, integrante del colectivo, está denunciando excesos en la Justicia mendocina y Morás comenzará una gira para dar la conferencia  “¿El Fin de la Libertad? Gobierno global, hipervigilancia y Feminismo”, en el marco de la difusión de las acciones de Libertad & Equidad.