Legisladores de Capital, nueva polea entre Schiaretti y Llaryora

Los parlamentarios capitalinos electos serán los nuevos articuladores de programas y políticas públicas entre la Provincia y la Municipalidad.

Por Yanina Soria
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pjDespués del arrasador resultado del 12-M y con tantos meses por delante hasta el cambio de mando municipal, desde el entorno del intendente electo, Martín Llaryora, aclararon que por ahora no habrá definiciones en torno al armado del equipo.

Lógico, en política, siete meses de transición es una eternidad y una sobre exposición del sanfrancisqueño en el escenario municipal, podría generarle inconvenientes de manera anticipada.

La decisión es no meterse y dejar que Ramón Mestre afronte el último tramo de su gestión sin interferencias peronistas. Sobre todo, dicen desde el llaryorismo, teniendo en cuenta que existe un supuesto compromiso de que la administración saliente no tomará ninguna resolución en estos meses que quedan pueda comprometer al gobierno entrante.



De cualquier modo, lo que ya sí se conocen son las primeras pautas de convivencias que regirán dentro del peronismo capitalino desde el próximo 10 de diciembre.

Es que después de tantas décadas sin ser gobierno, el desembarco en el Palacio 6 de Julio genera muchísima expectativa y ansiedad. Como nunca, o como hacía muchos años no sucedía, la ex Unión por Córdoba puso en marcha un esquema de trabajo electoral muy aceitado en la ciudad, que incluyó a dirigentes, funcionarios, militantes y vecinos nucleados en distintas organizaciones. Todos movilizados detrás de un solo objetivo: desterrar a los ex aliados de Cambiemos de la conducción municipal. Dicho sea de paso, los rojo-amarillos también aportaron lo suyo para que así sea.

Lo cierto es que el peronismo capitalino trabajó duro, el binomio Llaryora-Daniel Passerini se ya impuso en las urnas y ahora llega el tiempo de las recompensas.

Pero como el flamante intendente electo ya hizo saber que recién en unos meses se abocará al armado de su gabinete, al menos se encargó de llevar tranquilidad sobre un aspecto que mantenía inquieto a más de uno: el rol que jugará en el PJ Capital.

Llaryora, tal como Alfil ya publicó, dijo que no le interesa meterse en la interna de ése órgano político ni pelear por su conducción, hoy en la práctica, en manos de la diputada Alejandra Vigo. El vicegobernador en uso de licencia pretende ser un intendente más recostado en la gestión que en el armado político.- territorial capitalino.

Aclarada esa cuestión, al menos por ahora, nadie duda que la convivencia entre el intendente, su vice, el equipo de gobierno y la estructura política del PJ Capital, será armónica.

A lo largo de toda la campaña, la esposa del gobernador y legisladora electa por el principal departamento provincial, anticipó cual sería el lugar de los parlamentarios de Capital en el nuevo esquema del PJ en el poder.

“Tengan la seguridad de que los legisladores y legisladoras de la Capital, vamos a ser el puente entre el Estado provincial y la municipalidad, para que la ciudad se sume de una vez por todas al progreso de la provincia”, dijo Vigo en uno de los tantos actos que tuvieron lugar mientras corrieron tiempos proselitistas.

Y en la lista sábana de Hacemos por Córdoba hay varios nombres de dirigentes de la capital que desde diciembre asumirán en la Unicameral. Entre ellos, Laura Jure, Claudia Martínez, Nadia Fernández, Carmen Suárez, Mariano Lorenzo, Eduardo Serrano, Diego Hak, y Leonardo Limia (legislador suplente por Capital), entre otros.

El objetivo es que esta grilla de nuevos parlamentarios articule entre la Provincia y la administración municipal los programas de gobierno y las políticas públicas.

Así, el PJ Capital más allá de aportar su territorialidad y respaldo político al intendente electo, promete tener un alto perfil durante los próximos cuatro años de gobierno municipal y por qué no, ser el semillero de donde pueda surgir el sucesor/a de Llaryora en la Capital mirando ya el 2023.

Al menos en la antesala de la convivencia política, tanto desde el lado de Llaryora como el de Vigo prometen que no habrá superposición de actividades sino más bien un ejercicio complementario de las funciones.



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