PRO local objeta a Peña: división PJ desfavorece a Macri

Opinan que las alternativas “antigrieta” sólo servirán para dispersar el voto de Cambiemos. Asumen que comparten un perfil similar de electores.



Por Yanina Passero
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ucedeEn el macrismo cordobés alberga la reprimida certeza de que el jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, en su rol de armador de la estrategia electoral para todo el país, priorizó el vínculo con el gobernador Juan Schiaretti. A pocos días de distancia de las elecciones del 12 de mayo que terminaron con un sonoro triunfo del peronista, no se explican en otros términos la pérdida de poder territorial que sufrió la UCR y el PRO, aunque en menor medida que los primeros.
Claro que cargan la responsabilidad. Peña les pidió cuidar la unidad de la alianza, aunque los responsables del partido amarillo estuvieron a punto de cerrar el acuerdo con Ramón Mestre y Rodrigo de Loredo. La orden nacional los obligó a jugar en la vereda de Mario Negri, Héctor Baldassi y Luis Juez. Como sea, siguen manteniendo ese espíritu crítico –o si se quiere ese pedido de autonomía para la rosca local- tras la foto que parece confirmar sus conjeturas.

El presidente Mauricio Macri refrendó el pacto de gobernabilidad con Schiaretti, la noche del lunes en el edificio situado en Balcarce 50. Los mandatarios se mostraron sonrientes y relajados. Antes, fuentes porteñas habían anticipado su confianza ciega hacia el peronista, como garante de la exclusión de Cristina Fernández de Kirchner de la tercera vía o la vía antigrieta. Schiaretti prometió revitalizar el PJ no K, aunque la salida de Roberto Lavagna de Alternativa Federal complica el escenario. En El Panal son varias las voces que ponderan la jugada del mandatario reelecto. “Si la opción es volver a la situación que vivimos con Cristina o la que se tiene con Macri, sin dudas que lo mejor es lo segundo. Los padecimientos de las provincias con el gobierno anterior es el peor escenario imaginable no sólo para Córdoba”, opinó un influyente funcionario en diálogo con Alfil. El macrismo local, alejado de esas escaramuzas nacionales y con posturas críticas hacia los principales asesores de Macri, sospechan que la manifiesta intención de jugar en la interna peronista nacional sólo reportarán problemas a Cambiemos y, en especial, a Macri en la búsqueda de su reelección.

Resucitan aquellos viejos pedidos de incluir a peronistas a la alianza integrada por PRO, UCR y Coalición Cívica-Ari. Varios sondeos apuntalan las hipótesis de los macristas autóctonos. La fórmula compuesta por Alberto Fernández y Cristina Fernández concentra el voto k duro, aunque antepuso en la fórmula a un dirigente crítico, probable señuelo para los independientes que algunos analistas ubican en el orden del 60 por ciento. Ahora bien, algunos miembros del PRO Córdoba opinan que varias alternativas antigrieta sólo servirán para dispersar el voto de Cambiemos. Asumen que comparten un perfil similar de electores. De hecho, en Córdoba, es probable que varios votantes de Schiaretti terminen apoyando a Macri en octubre. Validan sus declaraciones con resultados municipales donde las fuerzas que integraban Cambiemos (aunque separadas) concentraron un grueso porcentaje de votos en la elección de gobiernos locales, pero fue contundente la preferencia por Schiaretti semanas más tarde.

Este comportamiento inquieta a la dirigencia del PRO que, entre sus principales preocupaciones, destacan la necesidad de salir airosos del tamiz de Peña en la nueva oportunidad para armar las listas legislativas. Probablemente, el acercamiento que lograron al jefe de gobierno de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, pueda leerse en clave de una búsqueda de protección. Emilio Monzó, padrino político de Massot y principal referente del macrismo local, bendijo el pase momentos después que se comprometió con el porteño a trabajar de manera conjunta. Quinteros avisó Como el PRO, el concejal electo por Encuentro Vecinal Córdoba, Juan Pablo Quinteros, apeló al humor para justificar su salida de Cambiemos (y del Frente Cívico) y recordar las sospechas que lo motivaron. “El 13 de marzo renuncié a mi banca de legislador y dije: en Córdoba Macri divide Cambiemos para garantizar el triunfo de Schiaretti, a cambio Schiaretti dividirá al PJ para intentar que gane Macri. Bueno, tampoco había que ser detective para darse cuenta”, tuiteó.



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