Mestre se despedirá con obras para reconciliarse con la capital

Por Felipe Osman

El radicalismo, conducido por Ramón Mestre, sufrió una dura derrota en las pasadas elecciones provinciales del 12 de mayo. En la capital, los cordobeses respondieron a la candidatura a la Gobernación del actual intendente con apenas el 9 por ciento de los votos, número que quedó incluso por debajo del porcentaje cosechado por el radical en el agregado provincial. Apenas conocidas las tendencias irreversibles de la votación Mestre se presentó ante la prensa y la militancia reunida en la Casa Radical y ofreció un discurso breve y directo en el que felicitó a sus adversarios por la victoria obtenida y agradeció a sus correligionarios por el apoyo prestado.
Con aplomo, se disculpó también por la parte de responsabilidad que le toca en la ruptura de Cambiemos, reprochó a la Casa Rosada su intromisión en la interna radical y aceptó que, a partir del 10 de diciembre próximo, su vida política comenzaría “de cero”. Pero el 10 de diciembre todavía no ha llegado. La actual gestión tiene más de seis meses por delante, y Mestre prepara un raid de inauguraciones -mayores y menores- repartidas en toda la ciudad para reconciliarse con los cordobeses. Antes de que termine julio -según apuntan las expectativas del Palacio Municipal- el intendente cortará la cinta de su principal obra, el Nudo Vial Plaza España, en el marco de un proyecto que busca refuncionalizar un corredor vital que atraviesa a la ciudad de sur a norte y que también incluirá el ensanchamiento de la calle Maipú entre Humberto 1º y el río.
El avance del Nudo Vial Plaza España es del 80 por ciento, y es importante destacar que la obra incluyó el enterramiento de las fundaciones necesarias para realizar, en el futuro, un segundo cruce subterráneo que conecte la Avenida Hipólito Yrigoyen con el Parque Sarmiento. La misma clase de recaudo que tomó Rubén Américo Martí en el nudo vial 14 y que fue tan reconocido por el peronismo cordobés, ya que le permitió construir el paso subterráneo de Avenida Circunvalación por debajo de La Mujer Urbana. En cuanto al ensanchamiento de Maipú, la obra ya está en curso para ampliar la calzada diez metros en la cuadra que empieza en Boulevard Guzmán y termina en calle Libertad, y ya estaría avanzado el proceso de expropiación para las dos cuadras restantes, entre Libertad y Humberto 1º. Además, en el mismo sector de la ciudad la Municipalidad se encuentra desarrollando el “Distrito Abasto”, que plantea la recuperación del edificio que durante la administración de Daniel Giacomino empezó a construirse para emplazar el Concejo Deliberante y no pudo finalizarse por fallas en la estructura de resistencia y un espacio verde de más de 4.000 metros cuadrados. Junto a estas obras situadas en el centro de la ciudad, la Municipalidad da los toques finales al quinto Parque Educativo construido por la gestión Mestre, emplazado en barrio Marquez de Sobremonte. La obra concluiría en aproximadamente 40 días, según explicó Omar Gastaldi, secretario de Infraestructura municipal. Por otra parte, la construcción del sexto Parque Educativo ya estaría en marcha en los terrenos del Complejo Forja, donde también se emplazará el nuevo Concejo Deliberante de la ciudad. Otras obras de gran importancia para la ciudad serán un by pass bajo nivel en el margen norte del Puente Tablada (ya se encuentra adjudicada), la rehabilitación de hormigón y asfalto en la Avenida Vélez Sarsfield (a punto de concluir), la construcción de un centro de castración, un centro de monitoreo de cámaras de seguridad y dos nuevos centros de salud en barrios Héroes de Malvinas y 12 de Julio, la puesta en valor de la Plaza Colón (en etapa de licitación) y diversas obras menores de alumbrado público en más de 100 plazas, parques y arterias de la ciudad. Todo este “concentrado de obras”, junto al desarrollo de otras entre las cuales resaltan los Parques Educativos construidos durante la gestión mestrista hace visible que los principales errores de Mestre no han sido de gestión, sino de genio político. A primera vista cabe destacar, por ejemplo, que si el intendente no hubiera aceptado la demanda del PRO de pegar las elecciones municipales a las provinciales (requisito impuesto desde Buenos Aires para buscar una unidad en la oferta electoral de Cambiemos para la Gobernación que al final no sucedió) hubiera tenido mejores credenciales con las que concurrir al 12-M. Aún así, en su defensa cabría decir que no fue él quien se negó a hacer concesiones en pos de la unidad.



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