Para PRO, solo habrá convivencia forzada hasta octubre

Mientras la apuesta nacional se mantiene inalterable –Negri y Baldassi visitaron el despacho de Marcos Peña- el macrismo cordobés descree en la unidad real de Cambiemos en Córdoba.

Por Yanina Passero
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Cambiemos vivirá una convivencia forzada hasta octubre. Así piensa la primera línea del macrismo cordobés que buscó diferenciarse del armado político “de escritorio” del jefe de ministros de la Nación, Marcos Peña.
Pero a diferencia de los japoneses que reparaban jarrones o platos rotos, acentuando las grietas con hilos de oro o plata, para dirigentes del PRO Córdoba lo que se rompe no es más hermoso por el mero hecho de reflejar un proceso, su historia. Cuando el calendario electoral nacional termine y se conozca el veredicto de las urnas, ningún aliado dudará en expresar las tensiones reprimidas por el objetivo mayor, la continuidad del “cambio” en el poder central.
Luis Juez, excandidato a intendente del Grupo Balcarce, fue el primero en plantear sus objeciones. Advirtió que evaluará si el Frente Cívico trabajará para la reelección del presidente Mauricio Macri. Fue su pequeña vendetta por el desaire de Elisa Carrió, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal en su continuado de visitas a Córdoba durante la campaña provincial.
Sin embargo, las estratagemas de los popes de Cambiemos a nivel nacional parecen inalterables, pese a la paliza electoral propinada por Juan Schiaretti. No se sabe cuáles son los planes de armado del peronista, pero ya no quedan dudas que la apuesta de Macri por el gobernador reelecto es total. Ahora bien, en el orden interno tampoco hubo grandes cambios.
Peña ratificó la preferencia que tuvo que ocultar para no mostrar debilidad frente a la apurada de Carrió y Larreta, pero se fotografió con el diputado Mario Negri la semana pasada en la Casa Rosada para limar asperezas. Ayer, el funcionario recibió también a Héctor “La Coneja” Baldassi.
No trascendieron detalles medulares de los encuentros, aunque no hay dudas que para los armadores de Macri, Negri y Baldassi encabezan la lista de los “defensores del cambio”, slogan que anticipa por dónde pasará la nueva campaña nacional. “Fue una buena reunión”, se limitaron a responder desde el entorno del ex réferi internacional ante la consulta de este medio.
El PRO siente que no se le puede escapar la oportunidad de liderar la nueva compulsa. Incluso, desde estas páginas se anticipó que postulan a Javier Pretto como candidato a diputado. Los liderazgos que emerjan serán claves para disputar el comando del partido el año que viene.
Es probable que los pioneros del PRO por fuera de Buenos Aires sospechen o anticipen una convivencia forzada hasta octubre no sólo porque Peña le habría prometido a Negri un rol central en las semanas que siguen o porque Baldassi mantiene cierta proximidad con el radical, aunque aún mantienen en reserva las pretensiones para el juego que sigue.
Saben que Negri aprovechará las señales. Este jueves participará de una reunión de gabinete ampliado con el presidente Macri. Al día siguiente, intentará capitalizar su estampa de ganador de la interna radical y sus vínculos blanqueados con el Gobierno de la Nación en un acto en el hotel del ACA.
“Vamos a agradecer a los dirigentes radicales de toda la provincia que nos acompañaron y definir los pasos a seguir, pero está claro que Negri tendrá un papel central en lo que viene”, adelantan fuentes negristas.
En el PRO se debaten entre la causa general y la supervivencia política. Baldassi aún no da pistas, pero se da por descontado que jugará en la misma senda, la de Peña, que no es la del partido a nivel local más identificado con la pata peronista que rodea al Presidente. Negri ya anticipa que quiere liderar y falta conocer si Ramón Mestre o Rodrigo de Loredo tienen pretensiones.
Otra vez, se presumen problemas de convivencia.