Instituto: subcomisión en marcha, unidad en espera

La creación de un grupo encargado del aspecto deportivo no es significado de alianzas generales en Alta Córdoba. El acuerdo entre varios sectores políticos abarca solo ese objetivo aunque hay en danza otros espacios con intenciones de llegar al gobierno.



Por Federico Jelic

La Subcomisión de Fútbol de Instituto ya es una realidad, en el marco del primer esbozo de la dirigencia de armar una unidad donde el club sigue transitando en el ostracismo de la B Nacional desde hace 14 años. La faceta deportiva es la que hoy preocupa, sin desatender claro está el aspecto institucional, con los primeros pasos del Concurso Preventivo y ahora con la billetera más gorda tras la venta de Mateo Klimowicz al fútbol alemán.
No obstante, desde algunos sectores se oponen a la concordia general, quizás disconformes con la creación del núcleo encargado de armar el futuro plantel o no afines al oficialismo, mantienen interrogantes a la hora de sumarse al proyecto. Por eso no está descartado que haya elecciones este 30 de junio, a pesar de la intención de la cúpula directiva de armar una sola lista de poder.
En ese sentido, el primer paso fue dado, ya con la alianza entre varios sectores o arcos políticos, en pos del próximo equipo, soñando con el regreso a Primera División. Pero ese acuerdo no parece haber conformado del todo en el ámbito institucional, aunque todavía ninguna facción política dio señales de vida ni mostró pretensiones electorales oficiales. Lo único que se ratifica es la posición del presidente Gastón Defagot, quien ya hizo pública su decisión de no apuntar a conseguir la reelección en los comicios de mitad de año.

Subcomisión armada
Los integrantes de la Subcomisión de Fútbol con gente idónea en la materia fue dada a conocer después de la segunda reunión entre varios miembros de la comisión actual, del oficialismo y de dirigencias pasadas. La conformarán Defagot y Roberto Castoldi del oficialismo; Mariano Carbonari y Juan De Dios Castro, de la gestión del núcleo “Juan Laserre” que presidió Diego Bobatto por muchos años, más Tomás Roqué de la oposición y Gustavo Begiatto del lado de los históricos dirigentes. También participaron Juan Manuel Cavagliatto y su padre Mario, encargados de la disciplina básquetbol, que cuentan con un gran papel en la Liga Nacional, más Atilio y Daniel Pedraglio.
De las reuniones participaron también Claudio Petrovic, más el ex presidente interino Daniel Peralta, el ex titular Ricardo Morellatto, los ex directivos Juan Theaux y “Paco” Ruiz. Estuvieron ausentes con justificativo Bobatto, el Secretario General Gustavo Llenes y Leonardo Limia.
“Se llegó a definir que el club ya no permite disputas, agresiones ni diferencias entre los pares que lo conforman, manifestando una oportunidad histórica de construir mirando hacia el futuro”, reza el primer párrafo de las resoluciones generales “tras un debate intenso de camaradería, positivo e unánime”, según lo expresa el comunicado oficial. Algo así como un pacto de no agresión.
“Se deja en claro que la futura comisión directiva que resultará ganadora contará con el apoyo de todos los referentes de las distintas líneas políticas del club aquí presente”, reza la parte siguiente del relato, como un llamado a la alianza general. A continuación, enfatiza en la necesidad de un reglamento interno de principios y modales a respetar como códigos de convivencia, dejando la puerta abierta a la creación de otras comisiones con fines específicos.
Vale aclarar que la subcomisión trabajará en la transición hasta los escrutinios, como para sentar una base a la comisión entrante en la faceta deportiva, la que más déficit ha generado temporada a temporada y cuyas consecuencias políticas siempre son puntos en contra a nivel imagen.
Este nuevo núcleo deberá definir primero el presupuesto y después elegir al nuevo entrenador, salvo que apuesten a la continuidad del interino César Zabala. Y como carta fundamental en pos de conservar algo de identidad deportiva (política también), apuntan a renovarle contrato al goleador Pablo Vegetti.
Además, la dirigencia, sobre todo Defagot, le ofreció recuperar su lugar de mánager a Diego Klimowicz, quien había presentado su renuncia semanas atrás. El hecho de que su hijo haya sido el impulso económico con su transferencia al Stuttgart pudo incidir, pero en parte; se trata de una acción del propio presidente, en función de no quedarse aislado con la toma de decisiones en ese rumbo. Todo como lo había soñado e insinuado Defagot, en la reunión informal con los socios en la sede, que parecía una utopía por viejos rencores y que hoy ya es palpable.

Sectores descontentos
Quizás porque quedaron afuera o porque no comulguen del todo dialécticamente con los integrantes de la Subcomisión es que se habla de otro grupo político, no afines al oficialismo, que podría presentarse en los comicios. Uno de los nombres que salió a escena es el del socio Sergio Olocco, quien a pesar del silencio mediático reconoció reuniones entre pares con esa finalidad. Otros citan a Aníbal Rossi (hombre cercano a Daniel Pedraglio, según indican) como aspirante al gobierno, encarnando la lista-núcleo “Sandrin”. Pero en concreto, nada.
Por otra parte, ¿Dónde se sumará Gustavo Dybala, hermano de Paulo, delantero de Juventus de Italia y Selección Argentina? La “Joya” es una inversión, una posibilidad latente de plusvalía, de nuevos ingresos para Instituto en caso de darse una futura venta. Gustavo manifestó cierto malestar al no ser convocado a formar parte, a pesar de que su nombre figuró en danza como posible candidato a presidir la institución de Alta Córdoba (hoy no cuenta con la cantidad de años suficiente como socio que lo habilite a esa ambición política). “No soy, ni fui, directivo. Pero cuando nos necesitan levantan el teléfono para llamarme a mí o a Paulo», le comentó Gustavo Dybala a LA NUEVA MAÑANA. “Todos tienen buena relación cuando necesitan algo. No estoy enojado, sólo que hoy se olvidaron los mismos que se acuerdan para algunas cosas».
Esas declaraciones al límite del tono diplomático dejan en evidencia que en caso de armarse otro frente, podrían invitarlo a participar, por su descontento a la indiferencia mostrada (quizás inconsciente) de la dirigencia a la hora de la apertura y convocatoria de diversas ramas políticas.
Lo concreto es que el plan de la dirigencia de unificar criterios y posturas de gestión solo alcanzó para crear la necesaria Subcomisión de Fútbol, pero para la unidad general, aparentemente todavía hay algunas distancias ideológicas que no la harían posible. Esto vuelve a poner en danza en Alta Córdoba la posibilidad de que se presenten dos listas en la contienda electoral, independientemente de la acción del nuevo núcleo – alianza en el proyecto deportivo. Una cosa, evidentemente, no quita la otra en ámbitos “gloriosos”.



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