Mestristas y negristas, minoría entre convencionales UCR

Apuran las negociaciones por las posturas de los grupos en la Convención.



Por Alejandro Moreno

La lista de convencionales radicales de Córdoba todavía no está concluida, y si bien la mayoría de los operadores de los diversos grupos internos aseguran que habrá paz, también se escuchan versiones sobre una posible judicialización.

Los convencionales radicales de todo el país están convocados para el lunes 27 en Parque Norte, cuando deberán resolver la continuidad del partido en la alianza Cambiemos y, de ser así, con qué condiciones. Los radicales protestan desde 2015 por la subestimación del PRO, cuyo gobierno no los consulta y solo recurre a ellos al momento de sacar leyes en el Congreso de la Nación. Por eso mismo, un radical muy servicial con el presidente Mauricio Macri, Mario Negri, siempre repite que la coalición Cambiemos es legislativa, no de gobierno.

En el radicalismo nacional se barajan varios escenarios, que van desde el simple alineamiento a Macri y su reelección hasta los rupturistas, pasando por la opción María Eugenia Vidal o la apertura a nuevos socios como el peronismo no K.

Los convencionales cordobeses todavía no han hecho públicos sus posicionamientos, dejando trascender algunos, como los de Fuerza Renovadora (nicolacismo), que cualquier opción es posible. Es probable que hoy los de Identidad Radical (becerrismo) difundan un documento con su postura.

Un dato singular de la composición del cuerpo de convencionales del radicalismo cordobés es que los principales referentes del partido están subrepresentados.

Los convencionales son veintiuno, de los cuales hay veinte designados después de un proceso interno que tuvo algunas complicaciones por el demagógico cupo femenino. El último miembro de la delegación sería nombrado hoy.

Cuando discuten el reparto del poder interno, los principales núcleos se disputan las sillas del Comité Central, del Comité Capital, del Congreso Provincial e incluso del Tribunal de Conducta y de la Junta Electoral. Los delegados al Comité Nacional importan menos, y los convencionales son lo último que se pelea. Es una consecuencia de la autonomía que históricamente ha tenido el radicalismo cordobés respecto del Comité Nacional (lo que explica, por añadidura, la resistencia de muchos a la intervención del PRO en la UCR provincial).

De los veinte designados, Fuerza Renovadora tiene cinco, Identidad Radical cinco, Morena (negrismo) cuatro, Línea Córdoba (angelocismo) tres, Confluencia (mestrismo) dos, y Asamblea Radical (alfonsinismo no becerrista) uno.

Los principales actores de la UCR en la reciente elección (Negri y Mestre), más allá de los flojos resutados que obtuvieron tienen una flaca parte del total de los convencionales (el grupo Marea Radical, de Rodrigo de Loredo, incluso, no tiene nada).

Por estas horas hay conversaciones para que se produzcan alineamientos circunstanciales detrás de Negri y de Mestre, pero nada está cerrado.

Para complicar un poco más las cosas, la Línea Córdoba considera que el reparto no es el correcto, y reclama más miembros, amagando con un conflicto que podría incluso llegar a los Tribunales. ¿Podría la UCR cordobesa quedarse sin representantes en las claves deliberaciones del lunes 27?



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