El Plan V de Cristina

Al final va de Vice a pescar alguna interna en las PASO. Mucho se habla de esto, pero sólo importa una cosa: nos complicó el fin de semana a todos los que armábamos planes para el Sábado.



Por Javier Boher
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No me lo diga, amigo lector, porque lo tengo bastante claro. Yo también me estaba preparando los mates cuando me avisaron y de la sorpresa casi le saco un ojo a mi señora con la bombilla. Uno no puede preparar tranquilo la canasta para ir a pasar el día a las sierras que viene esta runfla de maquiavélicos y tira una bomba así. Ellos son políticos 24/7, pero podrían dejar vivir al resto, ¿no le parece?.

El objetivo de llamar la atención fue alcanzado con éxito. Todo el mundo hablando de eso, tapa de todos los diarios del domingo, lluvia de memes en las redes y miles de análisis sobre la estrategia. Si arruinan el sábado de mates al lado del río, mínimamente que se banquen que la gente tire fruta sobre lo que está pasando.

Vamos por parte. El video es lo primero. Como no podía ser de otra manera, buscaron al youtuber amigo Tristán Bauer para que dote de épica y nacionalismo setentista la decisión de ponerse en el segundo lugar de la boleta presidencial. Con eso le habló a sus militantes de pullover de llama y zapatillas de lona, porque la gente hoy prefiere lo más simple. Todos acusaron el impacto, pero el mensaje era para aquellos, por eso lo hizo en su dialecto militante.

Después, el elegido. Bigote menor Fernández es un clásico armador, el que vive de la política hace más de 30 años pero nunca ganó una elección. En realidad sí, cuando fue legislador por el partido del Supermingo, en aquellos tiempos pre-2001 en los que era el héroe de los argentinos que podían comprar en cuotas.

Es el moderado, el nestorismo sin el Nestornauta. El amigo de Clarín, el que habla con todos, el que se fue por la 125, el que recaudaba para el Zabeca de Banfield en el ‘99 (el que ahora dijo que esto era una payasada, ojo). Le pisa el discurso al Geronte de las Sandalias, que es el de ofrecer cuotas como el Supermingo, pero con la sarasa de la inclusión y el pleno empleo.

Muchos analistas/operadores salieron a decir casi inmediatamente que con esta nominación lograron cerrar parte de la grieta. Quizás entre los nestoristas y los cristinistas, porque la grieta mayor sigue más activa que Mirtha (que recauchutada y todo ya planea el regreso). Puede ser que esté un poco menos polarizada, pero esto es un cambio cosmético que no sedujo a los que conocen a la modelo.

Los gobernadores que los han apoyado son más o menos los mismos de antes. Si se sumó alguno, tampoco tiene tanto caudal electoral como para torcer una elección. Si hace cuatro años en Santiago del Estero o en Formosa el Motonauta Monomano sacó el 70%, ¿cambia algo que hoy le den el apoyo a esta fórmula?. Distinto sería que lo haga Schiaretti, por razones obvias.

Ahí los muchachos te inflan más el precio que los proveedores del Estado durante el kirchnerato.

Aunque la mayoría de los que suscriben a Alternativa Federal ya se han expresado dentro de su propio armado, yo al que lo seguiría bien de cerca sería al Tigrense Taimado. Todos saben que ese juega siempre solo, como el que dice que convida gaseosa pero compra agua tónica para que no le pidan.

Acá me pongo conspiranoide, buscando posibles estrategias que sigan estos prestidigitadores de la política (que disfrutan rompiendo la lógica). ¿Qué pasa si Massa le da la interna a Bigote Menor y después -sin importar el resultado- bajan la lista unilateralmente con la excusa de la unidad del peronismo? ¿cómo se podrían negar Schiaretti y los suyos a una alianza tácita en la que no existe acto de firma de acuerdo?. O’Higgins, se dice acá en la Docta.

Lo que muchos de los que creen que esta decisión de “renunciamiento histórico” va a morigerar a los orcos se pierden de vista es que no se saca a Cristina de la ecuación, sino que sólo se la corre de lugar. No existe moderación posible si ella está cerca.

Si Cleto el No Positivo le pudo marcar la cancha a Cristina con el mismo sopor cuyano que Cacho Garay, ¿cómo alguien puede creer que Alberto tendría el poder?. “Vivimos en un sistema presidencialista” y ñañaña dicen algunos.

Sólo imaginarla vicepresidenta, controlando los tiempos del Senado, dando acuerdo o censurando al Jefe de Gabinete (que pone el gancho en cada decisión presidencial) o vetando proyectos del ejecutivo tira abajo la tesis de un presidente poderoso. A lo sumo serán socios, pero no más que eso.

Por eso la posición de algunos analistas de que los inversores de afuera son estúpidos y que no se van a dar cuenta que de Alberto es el cordero y que Cristina sólo quiere usar esa piel para esconderse es -para ser educados- infantil. Eso es un gesto para los grandes grupos de Argentina que se pegaron con la puerta en la frente al elegir a Gatricio pensando que era Ronald Reagan.

Los de afuera prefieren a Gatricio antes que el blindaje soviético de la economía bolivariana. Salvo que ella prometa salariazo y revolución productiva y después imponga desregulación y flexibilización, no va a seducirlos. Sería un menemismo 2.0 (y que después lloren los que votaron con convicciones progresistas).

Es difícil saber qué va a pasar hacia adelante, amigo lector. Quizás Miauri se pone de vice y eligen a la Heidi de Hierro como candidata a presidente. O en una de esas a Cambiemos se lo come el Peronismo Federal, en una especie de interna entre los dos peronismos en danza, algo así como una reedición de la puja UCRI-UCRP, que coincide con las siete décadas de edad del partido.

Sea cual sea el resultado, amigo lector, Cristina logró armar su propio Plan V al ir de Vice. Así se asegura que si gana, Gana ella, pero si pierde, pierde Alberto. Y como siempre, seguir engañando a todos con la idea de que es una gran estratega.



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