Luz en los ojos, miel en los oídos

Alvin Astorga en “Cuadros en la oscuridad”, filme de Paula Markovitch. Estreno en el Cineclub Municipal.



Por Gabriel Abalos
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Pinturas escondidas
El Cineclub Municipal estrena hoy a las 15.30 y a las 20.30 el filme Cuadros en la oscuridad (Argentina / Alemania / México, 2017. 80’) dirigido por Paula Markovitch, con la actuación de Alvin Astorga, Maico Pradal. Los símbolos sólo existen para quienes los ven como tales. Unas pinturas en la oscuridad son potencialmente obras. La luz las muestra, pero ¿hay allí la luz de unos ojos? Y, si la hay, ¿pueden los ojos entender los símbolos? La película de Paula Markovitch es una obra que respira desesperanza, donde no hay redención para las personas excluidas por el sistema, y mucho menos para las obras de arte, en particular aquellas fuera del circuito donde la mirada de otros les otorga significado y un precio. El guion mismo no cierra la puerta a la esperanza, porque donde hay un niño que podría despertar a sentimientos bellos y al disfrute del arte, su influjo está latente; pero hasta donde alcanza el filme, también queda claro que esto no siempre ocurre, porque la realidad no es justa.
Marcos, un sesentón, trabaja en el expendio de combustible y vive pobremente, en una casa vieja y despojada donde imperan cuadros y dibujos de todos los tamaños, en un barrio distante y sucio junto al río. Un niño de 13 años, Luis, que se ha metido a robar, se siente atraído por esa casa donde un hombre se dedica a pintar y hay dibujos por todas partes. Luis comienza a volver, y Marcos le cobra cariño. Nada se sabe sobre el chico, por ejemplo, si tiene familia. Sólo que tiene una bicicleta. El vínculo entre Luis y Marcos tiene la intensidad de la carencia, pero en un punto se interrumpe. Marcos echa a Luis, éste se aleja y Marcos trata de encontrarlo. Es el breaking point. No ocurrirá tal reencuentro. Hasta allí la película ha construido su mundo sin mañana, con planos cortos que aproximan al espectador físicamente a los personajes. Desde este punto, otra lectura se abrirá camino.
En cierto modo, inspirada como está la historia por la figura del padre de la directora, el pintor Armando Markovitch, un talentoso y estudioso artista que produjo en soledad (en Córdoba) una obra que permaneció sin mostrar hasta su muerte, la idea central aquí es el sentido mismo del arte cuando la obra no tiene destinatario, no puede producir una emoción o un afecto en nadie. ¿Para qué habrá servido el empeño solitario de ese artista? En términos cósmicos y en escala de años luz, la respuesta es probablemente que ni el empeño ni la obra habrán servido para nada. Y en escala más próxima, en el caso de Cuadros en la oscuridad, la respuesta es una reflexión que soporta la mínima esperanza de un niño que entrevió fugazmente un mundo perdido.
En el horario de las 20.30 habrá una función especial, con presencia de la realizadora, Paula Markovitch, elenco y equipo técnico, en diálogo con el público presentado y moderado por Alessandro Rocco.
En Bv. San Juan 49. Entradas jueves a domingo $ 130. Socios $13.

Perfume de folklore
Magnolia Cuarteto de Cuerdas inicia esta noche un ciclo de tres conciertos extraordinarios que contarán con notables invitados en el Centro Cultural Córdoba. El ciclo se titula Cuatro más Uno, el tipo de colaboración que planteará estos encuentros mensuales. En el inicio, esta noche, la agrupación de música popular para cuerdas contará con Raly Barrionuevo quien subirá al escenario para enriquecer mutuamente las sonoridades y el repertorio con Magnolia, en fértil colaboración musical. El artista nacido en Frías, Santiago del Estero, tiene un perfil personal en el folklore argentino, y una obra propia para desplegar junto a la sonoridad inconfundible del cuarteto que forman Luciana Marzolla en viola, Sofía del Moral en violoncello, Julio Gutiérrez en violín y Hernán Soria en violín y arreglos.
El ciclo proseguirá en septiembre con la presencia de Juan Falú, y en noviembre lo hará con el violinista y director Pablo Agri.
En Av. Poeta Lugones 401, a las 21. Entradas en puerta $ 250.

El latido de Alberdi
Se estrena en La Piojera Centro Cultural el documental Alberdi, el barrio que habito ya no existe (2019, 70’), dirigido por Andrés Grabois, que se podrá ver en ese espacio flamantemente recuperado también mañana y el sábado. El documental observa a lo largo de un lustro y mediante testimonios y referencias históricas, las transformaciones que se producen en el antiguo barrio, en la constitución de sus habitantes y en los comercios y nuevas construcciones. En base al relato de los vecinos y a su amor por el barrio y sus clubes, surgen el recuerdo de la Cervecería Córdoba y su chimenea, la memoria rebelde del barrio Clínicas, de las esquinas del Cordobazo y de la Reforma del 18, como signos de identidad. El filme ha sido producido mediante financiamiento colectivo.
En el espacio de Av. Colón 1559. Entrada a la gorra.

Las Juanas son tres
En Favela para habitar de Güemes, se presentan hoy en el marco de festejo por los cinco años del espacio, el trío femenino Las Juanas, una banda que se define como de “folklore peñero”, con una pizca de ironía. Lo suyo es más bien la proyección, si eso sigue significando algo. Las tres integrantes traen carreras personales en marcha y se juntan para este proyecto vinculado al costado criollo, al cancionero popular por el lado de las chacareras, huaynos, cuecas, vidalas y zambas. Por supuesto, la intención de las Juanas con esas canciones es “resignificarlas en un lenguaje alternativo desde una mirada abierta y diversa”. Ellas son Araceli Bonfigli en batería y voz, Marce Vicente en violonchelo y voz y Bren Coll en guitarra y voz.
En Achával Rodríguez 267, a las 22.



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