Schiaretti le puso paños fríos a la expectativa del peronismo no K

Con la mirada de toda Alternativa Federal sobre sus pasos, el gobernador mandó a decir que no está para resolver todas las complejidades del espacio. “Hay tiempo”, pausó, mientras espera definiciones de gobernadores en campaña.

Por Bettina Marengo

En un mensaje destinado a bajar la expectativa sobre su rol en Alternativa Federal, un constructo político por ahora sin candidato presidencial, donde la intención de voto de cada aspirante no llega a superar al oficialismo de Mauricio Macri ni a Cristina Fernández de Kirchner, el gobernador Juan Schiaretti sostuvo que no es “el macho alfa” ni el “dueño” del espacio.
“Yo pertenezco a un espacio que decidirá el momento, yo soy simplemente el gobernador de Córdoba, que ha sido elegido por los cordobeses, pero no soy el dueño ni el macho alfa de Alternativa Federal”, afirmó Schiaretti ayer, luego de recorrer las obras del cierre de la avenida Circunvalación.
Fue un mensaje a la dirigencia dispersa y anhelante de Alternativa Federal que espera que Schiaretti oficie de “gran armador” del peronismo no K, función que le cabe tras su reelección como gobernador del segundo distrito electoral del país con el 54% de los votos (y 58% si no se computan los votos blancos). En criollo, se llama poner paños fríos a las elucubraciones sobre el rol del cordobés para sacar adelante a un espacio que por ahora, se definió como “antigrieta” y no mucho más. “Falta bastante para presentar las listas. Ya habrá tiempo de reunirnos”, respondió el mandatario en tren de bajar cambios y manejar los tiempos.
Con todo, los problemas son muchos y los plazos electorales apremian. Alternativa Federal (y todos los espacios políticos) tiene que definir antes del 21 de junio quien o quienes serán los precandidatos presidencial para las Paso del 11 de agosto. El plazo se achica a cuatro semanas para inscribir las alianzas que jugarán en las primarias.
En el peronismo cordobés afirman que el gobernador necesita información sobre dos cosas. En primer lugar, tomar contacto con los gobernadores peronistas, para saber con qué masa crítica cuenta el espacio de AF. Pero la mayoría de ellos tiene sus propias elecciones provinciales en mayo y junio, lo que dificulta sus definiciones. En muchos casos, los mandatarios tienen menos votos en sus provincias de los que tiene la ex presidenta, y se entiende que querrán pegar sus listas legislativas nacionales a quien les asegure lugares en el Congreso de la Nación.
Y en segundo lugar, saber de primera mano qué hará la ex presidenta Cristina Kirchner: si será o no candidata presidencial, si apoyaría a un candidato propio o un dirigente del peronismo federal. “Si Cristina no es candidata, se puede pensar en un acuerdo implícito con Unidad Ciudadana. Con ella al frente, es imposible pensarlo”, analizó una fuente peronista provincial, que aclaró que el límite es la senadora, no la dirigencia K.
Tampoco está claro si finalmente Roberto Lavagna, uno de los integrantes del espacio alternativo, quiere o no ser candidato y si competiría en las Paso junto a otros aspirantes. Muy cerca de Schiaretti fruncen la nariz cuando se menciona al economista. “Massa está más dispuesto a discutir candidaturas con un marco de razonabilidad”, comparan.
Muchas preguntas. Afirmar que no es el “macho alfa” de AF equivale a decir que Schiaretti no llegó para resolver todos las complejidades que enfrentan los alternativos.
La foto políticamente poderosa de ayer, de Cristina Fernández en la cumbre del PJ, rodeada de gobernadores e intendentes bonaerenses con votos, más dirigentes de distintos ámbitos, después de 16 años sin pisar la sede partidaria de calle Matheu, es un dato que los gobernadores y los precandidatos de AF seguramente procesarán de una u otra forma. Schiaretti también. En la cumbre peronista, uno de los temas a tratar es, justamente, la lectura del triunfo de Schiaretti en Córdoba. La reunión con José Luis Gioja como anfitrión es una señal de unidad que, en caso de significar la defunción de Unidad Ciudadana, abriría preguntas sobre las marcas “PJ” y “peronista”.
Si algo tiene claro el peronismo cordobés es que el gobernador no pondrá su capital político al servicio de una propuesta que no sea muy competitiva, por más que tenga cuatro años de gobierno asegurado. Porque en Córdoba, donde Schiaretti sacó más de un millón de votos el domingo, Macri sigue teniendo una imagen personal muy buena (paradoja: la opinión sobre su gobierno es mala), y Cristina está creciendo en intención de voto.

¿Operativo clamor?
La posibilidad de que Schiaretti sea el candidato presidencial de Alternativa Federal es rechazada por la mitad del peronismo cordobés. Pero es una hipótesis en boca de muchos otros, que creen posible que los gobernadores y los aspirantes del espacio alternativo orquesten un “operativo clamor” para convencer al recién reelecto de encabeza la lista presidencial. “Obviamente no era algo para decir en la campaña electoral, pero es una opción que a muchos les parece la única posible”, aseguró un vocero de la versión.



1 Comentario

  1. es muy inteligente la posicion del gobernador, creo que el seria el mejor candidato a presidente pero no sabemos si el quiere o puede, lo que si sabe es que si le erra en la desicion su tercer mandato va a ser un calvario, lo de ayer en la sede del pj fue muy fuerte, habia jugadores muy fuertes y ademas cristina y es para pensarlo en como debes jugar

Dejar respuesta