Llaryora, el plan-Schiaretti para triunfar en Capital

El candidato a intendente de Hacemos por Córdoba quedó habilitado finalmente ayer por el Tribunal Superior de Justicia. Confianza del PJ Capital para el domingo.



Por Yanina Soria

Allá por julio del año pasado, este diario comenzaba a reflejar en sus páginas los primeros lineamientos de una tesis que tomaba forma en el corazón del PJ Córdoba: Martín Llaryora, candidato a intendente.
Claro, por entonces y para muchos, sonaba descabellado que el flamante diputado nacional y vicegobernador en uso de licencia, dos veces intendente de la ciudad de San Francisco y un “ajeno” al PJ Capital, aceptara tal desafío.
Sin embargo, con el primer antecedente de Cambiemos en Córdoba durante los comicios generales del 2015, y luego con las elecciones de medio término donde la ola amarilla parecía imbatible, la ex Unión por Córdoba sintió, por primera vez, correr un escalofrío frente a lo que podía convertirse en una amenazaba para sus planes de supremacía en el poder provincial.
Desde entonces, el oficialismo comprendió que para llegar el cuarto de siglo en la Provincia era necesario indefectiblemente hacer algunos retoques. Además de la cuestión meramente marketinera, en el diagnóstico político previo a la pulseada del 2019, el peronismo identificó el avance de Cambiemos en el interior como un gran problema. Claro, se trataba del terreno donde el PJ siempre fue más fuerte y con el cual compensaba los reiterados aplazos electorales de la ciudad de Córdoba.
Por eso, a diferencia de años anteriores, esta vez el peronismo necesitará de la Capital cordobesa donde, además, comenzaron a visualizarse condiciones favorables del escenario político que los hacía competitivos. El principal, que Ramón Mestre -impedido de ser reelecto- no tenía un heredero claro, con lo cual el juego estaba abierto para cualquiera.
Fue entonces cuando en sondeos de propios y ajenos, Llaryora comenzó a asomar como el dirigente mejor posicionado en la ciudad de Córdoba. De a poco, su nombre comenzó a levantar las acciones dentro del justicialismo y, pese a su resistencia inicial, terminó convirtiéndose en el as bajo la manga que luego terminaría usando el gobernador Juan Schiaretti cuando, el actual intendente, decidió pegar los comicios locales con los provinciales.
Sin José Manuel de la Sota en el tablero político, Schiaretti quedó al frente del PJ Córdoba y se convirtió en el único jefe del espacio, quien –desde el 15 de septiembre pasado cuando ocurrió el trágico accidente que le costó la vida a su socio político- tiene la última palabra.
Y Llaryora, fue parte del proyecto ideado por el mandamás provincial para recuperar la Capital cordobesa.
Desde la oficialización de las candidaturas, la ex Unión por Córdoba devenida ahora en Hacemos por Córdoba, buscó instalar la idea del beneficio para el vecino si la Municipalidad y el Gobierno provincial armonizaban políticas producto de un triunfo de la nueva coalición en ambos estamentos estatales.
Con una campaña en la que no hubo lugar para debatir ni responder y donde el peronismo se movió siguiendo su propio pulso político, Schiaretti ganó por anticipado. La implosión de Cambiemos y la mala praxis política que siguió luego la oposición, son algunas de las razones que explican lo que seguramente será un triunfo contundente.
El desafío para el PJ es, desde hace meses, la Capital. Con las cartas sobre la mesa y las acciones de campaña ya consumadas, en el Centro Cívico manejan el mejor pronóstico para el domingo.
Aseguran que incluso, en los últimos números que manejan en la Rosada, Llaryora se impondría por amplio margen sobre el candidato de Córdoba Cambia, Luis Juez, y el radical Rodrigo de Loredo.
Ayer, Hacemos por Córdoba recibió la última buena noticia que le faltaba para llegar empoderado el 12-M: el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) rechazó el pedido de impugnación al candidato a intendente por parte de la oposición y lo habilitó finalmente como candidato. Es que ya no habrá tiempo material para que el planteo se eleve a una instancia judicial superior.
El Tribunal Superior de Justicia rechazó los recursos de casación deducidos por la alianza Córdoba Cambia y por la Unión Cívica Radical y, en consecuencia, confirmó las resoluciones judiciales de la Cámara Contencioso Administrativa de 2° Nominación y del Juzgado Electoral Provincial, que oficializaron la candidatura como intendente y primer concejal de la ciudad de Córdoba de Llaryora, por Hacemos por Córdoba.
Desde su entorno aseguran que con la confirmación sobre la legalidad de su postulación, el aspirante irá ahora por la legitimación que dan las urnas.



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