Schiaretti busca su récord electoral (superar el 50%)

Basado en la buena aceptación de la gestión provincial y frente a la fractura de Cambiemos, el gobernador espera imponerse en las urnas rompiendo su propia marca electoral. En ese plan, el distrito Capital es una pieza clave.



Por Yanina Soria
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En el tramo final de la campaña y a seis días del partido decisorio, el gobernador Juan Schiaretti ya no se conforma sólo con imponerse en las urnas.
El jefe del PJ Córdoba, busca superarse y cantar victoria rompiendo su propia marca electoral: quiere ser reelecto con más del 50 por ciento de los votos. Y en ese plan, el distrito Capital resulta fundamental.
Desde que Cambiemos se partió, la ex Unión por Córdoba comprendió que la elección provincial del 12 de mayo sería menos complicada de lo que imaginaban, aunque después, con el correr de los meses y el grado de fragmentación que alcanzó el principal frente opositor, directamente comenzaron a hablar de un triunfo cantado.
El impacto de la mala praxis política de Cambiemos, comenzó a medirse en los resultados que arrojaron las elecciones que ya tuvieron lugar en algunas localidades del interior. En su mayoría, gobiernos radicales y macristas que decidieron despegarse del 12-M para evitar, justamente, un efecto arrastre.
Sin embargo, el avance de Hacemos por Córdoba en territorio adverso fue una fotografía que entusiasmó aún más al oficialismo provincial que, en modo Pac- Man, ahora peleará por todo. Ganar en los 25 departamentos del interior es uno de los objetivos; sin embargo, arrebatarle la Municipalidad de Córdoba al radicalismo y el PRO, sigue siendo el principal desafío.
Por eso, esta vez, la decisión fue pelear la batalla capitalina con munición pesada y poner en la cancha a los mejores jugadores. Entre ellos, lo cuentan al vicegobernador y diputado nacional en uso de licencia, Martín Llaryora. Desde mucho antes de que empezaran a correr los tiempos pre- electorales, el sanfrancisqueño aparecía como el mejor posicionado en las encuestas y desde entonces se convirtió en el as bajo la manga que tenía Schiaretti si Ramón Mestre pegaba los comicios municipales con los provinciales, como efectivamente ocurrió.
En el plan de alcanzar una marca electoral histórica, Schiaretti debe –necesariamente- hacer una buena elección en la Capital cordobesa. Para superar el 50 por ciento en el resultado final tal como buscan (en 2007, sacó el 37 por ciento; y 2015, un 40) el mandamás de Hacemos por Córdoba debe obtener en esta ciudad un 45 por ciento. Toda una hazaña política teniendo en cuenta que el mayor distrito electoral, desde hace décadas, le da la espalda a la oferta electoral peronista.
Sin embargo, los últimos números que manejan en el Panal arrojan que la gestión del gobernador que irá por su tercer periodo, tiene una aceptación que supera el 70 por ciento. Según trascendió desde el Centro Cívico, las mediciones le estarían dando a Schiaretti 45 por ciento en Capital; un 15 por ciento a Mario Negri y un 12 a Ramón Mestre.
Justamente, para fidelizar su imagen y lograr un efecto arrastre a favor de Llaryora, el gobernador se puso la campaña capitalina al hombro y se convirtió en el protagonista excluyente durante éstas últimas semanas. Muestra de ello es que ayer, con un acto político junto a vecinos de las seccionales 6 y 8, el mandatario provincial coronó un raid por todos y cada uno de los circuitos que les permitió visitar las 14 seccionales de la ciudad. Así también le espera para estos últimos días una agenda proselitista con preponderancia en el principal distrito electoral (ver pág. 6)

Contra Mestre
Ayer, en barrio Yapeyú, el gobernador encabezó el último acto en el marco de las “locreadas itinerantes” que el peronismo estuvo realizando por toda la ciudad. Desde ese escenario, el ahora único conductor del PJ Córdoba dijo que la capital precisa de de un intendente que “esté con la gente y vea sus necesidades”.
“Fue a pocas cuadras de acá donde nació mi amigo y compañero de ruta, José Manuel de la Sota, a quien rindo el homenaje que se merece nuevamente”, arrancó emocionado el líder de la flamante coalición política, flaqueado por los candidatos de la fórmula municipal, Llaryora-Daniel Passerini; su compañero de binomio, Manuel Calvo; las postulantes a legisladoras, Alejandra Vigo y Natalia de la Sota; y la primera candidata a concejala, Victoria Flores.
Elípticamente, el gobernador disparó contra Ramón Mestre al quejarse también de la ausencia y las trabas de la Municipalidad en proyectos que el Gobierno provincial quiere encarar en la capital para mejorarla: “Nosotros hemos tenido que hacer obras de cordón cuneta y de asfalto; hasta la pasarela que une Barranca Yaco con Bajo Pueyrredón, la tuvo que hacer la Provincia. No puede ser que nosotros estemos batallando para hacer los corredores seguros, para iluminar las plazas y la Municipalidad ni siquiera nos autoriza”.



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