PJ modo Pac-Man: busca ganar en 26 departamentos

Usufructuando el quiebre de Cambiemos, el peronismo se entusiasma con plantar la bandera de Hacemos por Córdoba en todos los departamentos de la provincia. Esperan lograr la mejor marca electoral de Juan Schiaretti.

Por Yanina Soria
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Con la certeza de que aún tienen larga vida en el poder provincial y que el gobernador Juan Schiaretti resultará cómodamente reelecto el próximo 12 de mayo, el peronismo cordobés se autoimpuso un nuevo desafío electoral. Barrer el amarillo que predomina en el mapa del provincial desde el avance del macrismo y sus socios en la provincia mediterránea, y pintar con los colores de Hacemos por Córdoba los 26 departamentos.
El PJ se muestra dispuesto a estrujar al máximo la mala praxis de Cambiemos que terminó con la fractura del espacio y la conformación de dos listas, otorgándole así al peronismo un regalo impensado: el triunfo anticipado.
Lo acontencido el súper domingo electoral del 14 de abril fue la prueba que necesitaba la ex Unión por Córdoba (UPC) para medir las primeras consecuencias territoriales que dejará la ruptura de la alianza local. La victoria de UPC en 17 de los 18 municipios que puso en juego pero, y sobre todo, el arrebato de 28 localidades que eran gobernadas en su mayoría por radicales, envalentonó al PJ.
Ahora, el plan es cantar bingo con un triunfo apabullador de Schiaretti y plantar la bandera del oficialismo provincial en cada uno de los departamentos del interior. Como ya se dijo en reiteradas oportunidades desde éstas páginas, Capital sigue siendo el principal desafío.
La idea de ganar en las 26 jurisdicciones y arrancar el próximo 10 de diciembre con una bancada legislativo propia que llegue a los dos tercios, es una de las razones que entusiasma al PJ.
Hace casi dos años atrás, la prepotencia de la ola amarilla en las legislativas nacionales fue determinante: Cambiemos triunfó en 18 departamentos y el peronismo sólo pudo blindar 8.
Con ese test en la mano, los socios creían que el 2019 sería su año; la oportunidad para capitalizar la victoria política en el interior, terminar con 20 años de peronismo y refundar el gobierno provincial.
Sin embargo, la situación económica del país que hizo caer la imagen del presidente Mauricio Macri en la provincia donde siete de cada diez cordobeses lo eligió en el balotage del 2015, y la propia impericia los delegados locales, dejaron trunco ese plan.
Ahora, apenas si el objetivo de cada una de las dos listas que representan a Cambiemos es trabajar para evitar que la derrota electoral catastrófica.
El próximo 12 de mayo, junto a los comicios provinciales y municipales, otros 243 comunas y municipalidades del interior elegirán sus autoridades. El peronismo apuesta a retener el poder en todas las que pone en juego y avanzar sobre otras.
El 2015 cuando Schiaretti se impuso en las urnas con el 39,6 por cierto frente a Oscar Aguad que obtuvo el 33,78 por ciento y Eduardo Accastello que se quedó con el 17,3 por ciento de los votos, la ahora ex Unión por Córdoba había triunfado en 17 departamentos; Juntos por Córdoba, en siete más la Capital; y el kirchnerismo en uno (General San Martín).
Desde entonces, y sobre todo tras el cachetazo electoral del 2017, el Centro Cívico hizo los deberes y comenzó con un trabajo de unificación del peronismo y ampliación de su base societaria.
Por eso, ahora y con mucha agua corrida bajo el puente, por ejemplo, los principales referentes del departamento General San Martín juegan adentro de Hacemos por Córdoba. Lo mismo con Punilla, donde el intendente de Carlos Paz, Esteban Avilés, uno de los más taquilleros, es un nuevo aliado. Río Primero también fue zona adversa al PJ y ahora se entusiasman con avanzar allí lo mismo que con Colón. Cosquín es otra localidad donde el oficialismo no es de origen peronista pero, a partir de la configuración de la nueva alianza, allí también el PJ podrá cantar victoria. Y así, en muchos puntos más de la provincia.
El PJ avanza como un Pac-Man hambriento dispuesto a comerse la cancha el 12-M.