Gremios y Concejo completan repudio cordobés a Carrió

Después de ser descalificada por (casi) la totalidad del arco político, el gremialismo cordobés y el Concejo Deliberante se sumaron al repudio hacia los dichos de Elisa Carrió.

Por Felipe Osman

Elisa Carrió llegó el martes para darle un empujón a la campaña electoral de Mario Negri, pero las cosas no resultaron –como ya todos sabemos- demasiado bien. Con su extraña forma de hacer proselitismo, la diputada agradeció a Dios por la muerte de quien fuera tres veces elegido por los cordobeses para controlar los destinos de la provincia. Negri apenas se animó a reaparecer ayer. Y después de semejantes declaraciones, lo hizo ensalzando la figura del ex gobernador. Lo que haga falta con tal de compensar. Pero mientras Negri procesaba esta certera ráfaga de fuego amigo e intentaba volver a hacer pie en la campaña, el bloque oficialista en el Concejo Deliberante -que responde mayoritariamente a Ramón Mestre, su contendiente más cercano en la carrera por la Gobernación- presentaba un proyecto de repudio hacia los dichos de Carrió. Tal como lo hizo, casi en simultaneo, la bancada peronista en el recinto. Si Hacemos por Córdoba buscaba incomodar al puñado de ediles negristas y del PRO que integra la bancada oficialista con la presentación de un proyecto de repudio a Carrió, podría haberse ahorrado la molestia. Los propios mestristas, ágiles, asestaron en golpe. La visita del alma mater de la Coalición Cívica no pudo resultarles más funcional. Ajustados al discurso de “nacionalismo” cordobés y rebeldía radical hacia los “porteños/extranjeros” del PRO que predica Mestre, los ediles mestristas lapidaron las expresiones de Carrió. “Muchos viejos políticos pensamos que enemigos son los que se enfrentan en una guerra armada, acá en política somos adversarios. Esto que ha hecho la señora diputada nacional es ridículo. Nosotros los cordobeses nunca tuvimos esta expresión. Con la muerte de Mestre, De la Sota se arrimó a saludarnos. Igual hicimos nosotros al ocurrir su muerte”, apunto el radical Gustavo Fonseca. Los ediles de la oposición secundaron de inmediato. “Coincidimos con el concejal Fonseca. Estas declaraciones son de un profundo odio. Todas las fuerzas políticas debemos repudiar el deseo de muerte, o el agradecer la muerte. No todo vale, hay límites. El límite es el respeto a la dignidad humana y la familia”, resaltó Nadia Fernández, desde la bancada peronista. El resto de los bloques también expresaron, a su turno, su respaldo a la postura del PJ. Pero ni siquiera el justicialismo condenó tan categóricamente los dichos de Carrió como el mestrismo. “La grieta es la falta de tolerancia, es lo que le falta a esta señora”, apuntó Javier Lafuente. Miriam Acosta, concejala radical muy cercana al intendente fustigó con más dureza, “Elisa Carrió no es radical. Es enemiga del radicalismo”, dijo. Los dos proyectos de repudio, tanto el de Hacemos por Córdoba como el de la alianza UCR-PRO, fueron aprobados por unanimidad. Eso sí, al momento de votar faltaron en sus bancas los ediles Juan Negri y Héctor Carranza (negristas), Aníbal de Seta y María Eugenia Terré (PRO), y Laura Sesma. Descontando estas ausencias, debe concederse algo a Carrió. La diputada logró encolumnar en su contra tanto a radicales como a peronistas. Hacía tiempo que el Concejo no aprobaba por unanimidad algo más que un beneplácito. Lilita lo hizo posible. Sindicatos Buena parte del arco gremial cordobés también reprochó los dichos de Carrió. Así lo hizo, vía Twitter, Franco Saillen, referente del Surrbac e hijo del titular de la CGT Rodríguez Peña. Las 62 Organizaciones Peronistas, por su parte, emitieron un comunicado condenando las declaraciones de la diputada. De igual manera se manifestó la CGT Regional Córdoba, conducida por José “Pepe” Pihen, quién fuera muy cercano al difunto ex gobernador.