Juez reconoce su techo y deposita su suerte en Negri

El juecismo desconfía de la Boleta Única de Sufragio. Mientras realiza docencia en el electorado, carga la responsabilidad en Capital al candidato a gobernador de Córdoba Cambia.

Por Yanina Passero
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Córdoba Cambia se prepara para recibir a los tres integrantes de la mesa chica del presidente Mauricio Macri: hoy, llegará a la provincia la diputada Elisa “Lilita” Carrió; la semana cerrará con el desembarco de la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal; y el viernes siguiente, arribará el lobista de Mario Negri y jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
La espectacularidad que promete imprimirle la primera línea de Cambiemos a la campaña cordobesa pareciera no repercutir en las filas del juecismo, donde se escucha que las acciones proselitistas no variarán a menos de 20 días para las elecciones provinciales y municipales del 12 de mayo.
“Haremos docencia”, reconoce una encumbrada fuente del Frente Cívico. La estrategia del espacio que lleva a Negri y Juez en la cabecera de las listas se sustanciará en una fuerte presencia territorial con el objetivo de explicar a los vecinos cómo utilizar la Boleta Única de Sufragio. El juecismo entiende que el diseño los perjudicará y esperan un a buen a cantidad de votos en blanco.
En el FC temen daños por el método de votación pero no pueden cuantificarlos porque es la primera vez que se renovarán autoridades provinciales y municipales en un único turno. Con el sistema de boleta tradicional, el promedio de voto en blanco oscila entre el dos y tres por ciento. Ahora bien, ¿cómo puede traducirse la preocupación que, por ejemplo, también comparte con la candidata de Libres del Sur, Olga Riutort?
El poder de tracción de los candidatos a gobernador explica, en parte, la incertidumbre. La oposición argumenta que los tramos ejecutivos y legislativos que lidera el gobernador Juan Schiaretti se verán favorecidos por su poder de tracción.
Riutort, sin referente provincial, ya explicó en varias oportunidades las dificultades que experimentará su espacio si el votante comete errores o desconoce como sufragar en caso que no vote lista completa.
En tanto, en el juecismo conviven con explosión de Cambiemos y su oferta divida entre Negri-Juez y Ramón Mestre-Rodrigo de Loredo, tanto para la Provincia como para la ciudad. Pero como la docencia se presenta insuficiente para ganar una elección, en el partido que preside Juez ya plantean la importancia de que Negri coseche un buen resultado en los barrios de Córdoba. Ubican la vara alta: para que el candidato a intendente de Córdoba Cambia se ubique cerca del triunfo, en el juecismo calculan que el radical debería sacar un promedio de 25 puntos entre el electorado capitalino para verse favorecidos por el arrastre.
En el espacio matizan las observaciones con argumentos de interna. Es decir, recuerdan que el jefe del interbloque Cambiemos en la Cámara de Diputados requiere un triunfo fuerte en el bastión mestrista para erigirse como el jefe de la UCR.
El juecismo confía en sus encuestas que ubicarían a Juez en una posición inmejorable, pero dejan entrever que el techo, ahora, lo coloca Negri o la boleta única si se prefiere el eufemismo. La preocupación podría leerse en perspectiva. Si Juez no logra arrebatarle el triunfo que sería para el peronista Martín Llaryora, ¿el Frente Cívico abre el paraguas y anticipa a quién responsabilizarán por una eventual derrota?
Pueden quedarse tranquilos porque Negri, asimismo, puso el foco en Córdoba para el último tramo de la campaña porque, como bien olfateó el juecismo, si El Panal no es una posibilidad certera, al menos el objetivo será en concentrar la jefatura de la oposición. El nuevo objetivo será octubre y la gran apuesta de la Casa Rosada: lograr la reelección del presidente Macri.