Elorrio le subió la vara a Quinteros y el FIT minimiza resultados

Tras la buena cosecha del domingo, en Encuentro Vecinal Córdoba le meten presión al ex juecista y esperan que rinda electoralmente en Capital.



Por Bettina Marengo

Según quien mire y cómo le convenga, las elecciones del domingo pasado fungen y no de encuesta electoral sobre el 12 de mayo. Pero para todos, sin excepción, son una foto que permite pulir rumbos y estrategias de campaña.
Una de las fuerzas políticas que festejó el 14 de abril fue Encuentro Vecinal Córdoba que lleva a Aurelio García Elorrio como candidato a gobernador-legislador y a Juan Pablo Quinteros para intendente-concejal de la ciudad de Córdoba. García Elorrio abrió el partido y sumó al ex legislador juecista con la intención de sumar votos de sectores políticamente de centro y geográficamente de la periferia. Es decir, votos de barrios populares a los que al EVC le cuesta llegar y entre los que Quinteros se movería con más comodidad.
Los cinco concejales y dos tribunos de cuenta obtenidos en Santa María de Punilla, Alpa Corral y Mataldi son consideradas cosecha personal de García Elorrio como jefe del espacio, aunque él, con buenos modales políticos, se empeñe en ponderar la valía de los candidatos locales y en destacar la lucha política contra los aparatos dominantes.
En ese sentido, el primer efecto de la buena elección que hizo el espacio en el interior es que a Quinteros se le elevó la vara en Capital. García Elorrio seguirá haciendo campaña en la provincia de cara al 12 de mayo, y al ex vocal del Ersep le meten presión para que rinda electoralmente en la ciudad de Córdoba, para “justificar” su incorporación. “Ahora queremos ver qué suma Quinteros”, es la frase que resume el sentir.
A título de comparación, porque son instancias distintas, cabe recordar que en las elecciones legislativas nacionales del 2017, Encuentro Vecinal Córdoba obtuvo el 3,53%, con casi 73 mil votos, y con una gran cosecha en el departamento Colón. En esos comicios, este vecinalismo quedó cuarta fuerza, superando al Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT).
El objetivo de mayo es consolidar el partido a nivel nacional y lograr sitio en el Concejo Deliberante, donde la dificultad es mayor que en la Legislatura porque el partido que gana tiene garantizado la mitad más una de las 31 sillas, mientras que el resto se divide proporcionalmente las otras bancas. El principal interesado en llegar al piso mínimo es el propio Quinteros, que dio el salto del juecismo al elorrismo sólo con su experticia territorial y su experiencia en temas de servicios públicos. “Si donde no había nada, se obtuvieron buenos resultados, donde hay una base es más probable crecer”, acepta el desafío el candidato a concejal. En el espacio juegan con la idea de que la elección está definida en todos los tramos y que hay poco lugar para el voto útil o el voto con la nariz tapada. Por lo tanto, habrá más chances de votos convencidos y/o interesados en hacer crecer determinadas fuerzas.

Permanecer
En la izquierda, la candidata a gobernadora Liliana Olivero evaluó que las elecciones del domingo dejaron un escenario no de decrecimiento, sino de permanencia en las localidades donde presentaron listas. Sin concejales ni resultados muy destacables, la dirigente destacó que el Frente de Izquierda se mantuvo en relación a elecciones similares anteriores.
Las expectativas reales no son obtener un lugar en el Concejo pero el FIT tiene el desafío de sostener las tres bancas que obtuvo en 2015, cuando la alianza obtuvo 101 mil votos en el tramo legislativo (6,27%) y 91 mil votos para la candidatura a gobernador (4,9%). Dos años después, en las legislativas nacionales, el FIT redujo su cosecha a 68 mil votos (3,30%) y, aunque se trata de escenarios distintos y de distintos momentos políticos, lo real es que hubo una pérdida de votos y sobre todo una inversión de lugares con otra fuerza chica de signo opuesto, el EVC. En todos los casos, el grueso de los votos del FIT proviene de la ciudad Capital, donde la candidata es Laura Vilches, del PTS.
La izquierda hizo una primera interpretación de los resultados de los comicios del domingo: hubo un vuelco al peronismo como expresión de rechazo a Cambiemos, afirman. En esa lectura, el FIT insistirá con una campaña con ejes nacionales (la crítica al gobierno de Mauricio Macri y sus políticas económicas) y además reforzará la línea anti PJ provincial, para retener el voto K antiperonista, ya que el kirchnerismo peronista parece encolumnarse detrás de Schiaretti
En este escenario, la fuerza no dejará que la campaña en Capital descanse sobre la espalda de Vilches, sino que Olivero se moverá por los espacios tradicionales de la izquierda en esta ciudad (gremio docente, fábricas, facultades) y reforzará el trabajo territorial más recientemente incorporado. La base electoral de la izquierda argentina es mayoritariamente citadina y la suerte de la lista de legisladores depende en gran parte de lo que retengan y aumenten entre los sectores medios y medios bajos de la Capital. La presencia del precandidato presidencial Nicolás del Caño ayer en Río Cuarto junto a Olivero, y hoy en Córdoba junto a Vilches apuntan a ese lado.



2 Comentarios

  1. La verdad es que Quinteros si hubiese arrancado antes, podría ser un verdadero tapado en la ciudad de Córdoba, donde sus épicas confrontaciones con Unión por Córdoba y la cantidad de pedidos de informes, casi nunca respondidos, como así también denuncias graves como la del negociado por la Central Pilar de EPEC, entre Schiaretti y De vido y la sopresiva aparición de Electro Ingenieria, cuando era solo SIEMENS.
    Pero a pesa de todo, a lo mismo puede llegar a convertirse en una nueva fuerza de CONTROL para el gbierno municipal que venga.

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