Quiebre de oficialismos duros entusiasman al PJ

El peronismo provincial evitó transpolar los resultados del domingo a los comicios del 12M, pero ponderó que los 28 municipios recuperados no se explican por factores locales exclusivamente.



En el peronismo cordobés evitan públicamente proyectar los resultados electorales del domingo como un tráiler de lo que sucederá en los comicios del 12 de mayo. Pero destacan dos cuestiones. Por un lado, que los 28 municipios y comunas que el oficialismo provincial le ganó al radicalismo o a los vecinalismos están distribuidos con equilibrio territorial, en los cuatro puntos cardinales de la provincia. Por otro, el quiebre de la lógica del “oficialismo ganador”, que viene siendo tendencia a nivel nacional (en cuatro de cinco provincias donde se disputaron elecciones ganaron los oficialismos) y que suele ser la constante en comicios locales, sobre todo si se separan las fechas de los provinciales, como sucedió el domingo. “No es fácil ganarle a ningún oficialismo”, se ufanan y a la vez avisan en el comando de campaña del PJ central, que miró de lejos pero siguió de cerca los escrutinios.
Tan así es que si la UCR hubiera retenido el centenar de localidades que puso en juego, esos resultados no darían para una lectura política provincial a favor de los candidatos a gobernador Ramón Mestre y Mario Negri, como sí la hay en relación al peronismo por sus 28 triunfos en lugares adversos.
De hecho, el presidente del PJ provincial, Carlos Caserio, consideró tan significativo que las victorias se hayan producido en el norte, sur, este y oeste de Córdoba, como la recuperación de municipios en departamentos “complejos”, verbigracia Punilla, con las victorias en Capilla del Monte y Valle Hermoso. O en Río Primero, ciudad que desde 1983 manejaba la UCR, Pozo del Molle, departamento Río Segundo, y Quilino, al norte provincial, por mencionar los resultados más sorprendentes.
Estos datos indican, según creen en el PJ, que no se puede hablar sólo de un componente político focalizado (buenos candidatos y/u obras y programas puntuales en las localidades), sino de una combinación de factores entre los que prima la alta imagen de gestión del gobernador Juan Schiaretti y la idea instalada de que hará una buena elección el 12 de mayo, sobre todo luego de la doble lista radical. “Cuando tenes un buen candidato, y los tuvimos, ganás, pero más si tenés una gran imagen de gestión”, equilibran.
Es decir, una especie de efecto arrastre anticipado de la candidatura de Schiaretti, justamente lo que intentaron evitar los intendentes y jefes comunales de la Unión Cívica Radical que separaron las elecciones locales de las provinciales aun sin saber que venía la ruptura de Cambiemos Córdoba.
En política, las expectativas lo son todo. El cóctel de expectativas positivas por un lado y negativas por otro, más los componentes locales, dio como resultado la peor elección anticipada del radicalismo en décadas, con retroceso territorial no previsto. Y para el peronismo, un también imprevisto “muy buen domingo” ya que esperaban ganar sólo en 7 u 8 localidades donde eran oposición. Algunas coinciden con las mismas donde los radicales temían perder.
En el plano numérico, con un padrón provincial de más de tres millones de electores, la cosecha nominal de votos del PJ no fue el dato significativo de la jornada. De hecho, Villa Allende, Mendiolaza, Dean Funes y Pilar (cuatro de las ciudades donde el PJ perdió y llegó a salir tercero) superan en cantidad de votos al resto de las localidades donde ganaron los candidatos del gobierno provincial. A esto hay que agregar que, aunque perdieron 28 oficialismos radicales contra uno del peronismo (General Fotheringham), el 70% de los que buscaron ser reelectos lo logró. Pero a su vez, los 80 municipios y comunas que retuvo la UCR no alcanzan para contrarrestar el impacto del retroceso político y territorial.
El gran elector, reiteran en el PJ, es el actual gobernador que va por su tercer mandato no consecutivo. Schiaretti ayer festejó en su cuenta de Twitter la ampliación del poderío territorial de Unión por Córdoba, hoy Hacemos por Córdoba. “Quiero celebrar la jornada que vivimos hoy en Córdoba. Fue una fiesta de la democracia, se votó en más de 100 localidades. Y felicito y abrazo a todos los candidatos electos, especialmente a los compañeros que recuperaron la gobernación en 28 comunas y municipios”, escribió el mandatario, aunque se mantuvo en la posición de no provincializar públicamente los resultados ni dar por ganada la provincia hasta que se cuenten los votos el 12 de mayo.
Con la imagen de Schiaretti casi como única figura política fuerte de la provincia, capaz de sumar a peronistas pero también a no peronistas, más la ruptura de la UCR a nivel local y la pérdida de valor del sello Cambiemos, dan un panorama muy auspicioso para el gobierno provincial de cara al 12 de mayo en lo que se refiere a la representación legislativa. Si con las dos listas radicales de Mario Negri y Ramón Mestre el PJ vio clara la posibilidad de quedarse con la mayoría de las 26 bancas legislativas departamentales, a partir del domingo ese escenario parece más claro. Bonus track: los intendentes radicales que ya ganaron en sus localidades y se aseguraron cuatro años más de mandato difícilmente trabajarán para un candidato radical a la gobernación.



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