Macrismo, obligado a atar su suerte a los famosos

Eduardo “Gato” Romero logró su reelección en Villa Allende con el 37 % de los votos. El triunfo trajo alivio al PRO local porque retuvo los municipios ganados en 2011.



Por Yanina Passero
[email protected]

El golfista internacional que gobierna Villa Allende desde 2011 fue ratificado en su puesto por el 37 % de los votos. Eduardo “Gato” Romero se consolida como un referente fuerte dentro del PRO porque logró un triunfo muy esperado por el partido amarillo, pero especialmente por la Casa Rosada.
El deportista mundialmente conocido experimentó una caída en su capital electoral inicial. Hace tres años, se impuso con el 45%, aunque esta vez sorprendió el crecimiento de la UCR en el rostro de Martín Ambort logrando el segundo puesto (27 %). Es probable que el contexto explique la merma, aunque algunos problemas de gestión probablemente se hayan facturado en la pulseada.
Como ocurrió con su par de Marcos Juárez, Pedro Dellarossa, la campaña por la reelección de Romero se produjo con la crisis económica consolidada, con la imagen positiva del presidente Mauricio Macri en contracción y un futuro incierto que obliga a los intendentes opositores a mostrarse amables y elogiosos con el gobernador Juan Schiaretti.
Al cimbronazo económico, se suma la crisis política de la alianza que reduce la incertidumbre sobre el 12 de mayo. Si bien la fractura de Cambiemos en la provincia no incidió en Villa Allende porque en los comicios pasados radicales y macristas participaron con candidatos propios, el incremento de las chances del mandatario provincial de obtener su segundo mandato consecutivo (el tercero en total) obliga a los opositores a cultivar buenas prácticas institucionales. Aún les queda un año de gestión y los cuatro venideros ergo no pueden atar sus gestiones a un único benefactor.
Pero un resultado municipal no es muestra suficiente para hacer futurología o plantar una tendencia para dentro de un mes. Lo cierto es que macristas y aliados como el candidato a gobernador de Córdoba Cambia, Mario Negri, y su exponente para la Municipalidad capitalina, Luis Juez, se dieron cita en Villa Allende para saborear el más importante de los triunfos del súper domingo electoral. No lo dirán, pero el segundo puesto que logró el radical mestrista Ambort es una muestra del poder de daño de la interna.
Ahora bien, los hombres y mujeres del PRO aseguran que la reelección de Romero impactará en el clima interno del partido. No hace falta recordar en profundidad que la decisión de la Mesa Nacional de Cambiemos de apoyar a Negri los obligó a suspender las negociaciones con Ramón Mestre y negociar en desventaja el saldo de las listas legislativas.
Quedaron por fuera varios cuadros importantes del partido, entre ellos el titular de la Comupro, Oscar Tamis. Desde ese espacio, observaban con alivio que el crecimiento logrado hace algunos años mantuvo en un escenario complicado.
El triunfo de Romero también será aprovechado a nivel nacional. Era de esperarse porque se trata de un amigo personal del presidente Macri, pero en especial porque la Nación jugó fuerte por su candidato de Sierras Chicas en el tramo final de la campaña. Contó con convenios para obras para mostrar a su electorado, también con el apoyo presencial del ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich; y el virtual de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y la titular de la cartera de Seguridad, Patricia Bullrich.
Según informaron desde el municipio, Romero habló con Macri por teléfono, tendrá compromisos con medios nacionales para hoy y no descartan una reunión con su mentor en la Casa Rosada.
“Seguramente lo vaya a visitar mañana a la Casa de Gobierno. Yo creo que él siempre estuvo. He viajado mucho a Buenos Aires, mucho, para hacer gestiones porque yo de política no entendía”, expresó el golfista. Y agregó: “El resultado demuestra que vamos por el buen camino, hemos hecho cosas buenas. Nos faltan otras por hacer pero tenemos una visión de futuro de lo que queremos”.
El domingo en Villa Allende dejó una conclusión flotando: el partido fundado por el Presidente sigue dependiendo del capital personal de los famosos convocados. Ayer, los ilusionó Romero. El 12 de mayo, la apuesta amarilla está puesta en un radical, acompañado del famoso árbitro internacional, Baldassi.



Dejar respuesta