De la Sota (h) ya planea su futuro pos 12-M

Entre otros puntos, espera retomar la senda iniciada por el ex gobernador: trabajar en la unidad del PJ incluyendo a sectores como el cristinismo.



Por Yanina Soria
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El peronismo cordobés funcionará, al menos hasta el 12 de mayo, con un nivel de cohesión y armonía interna pocas veces visto.
La ausencia física del ex gobernador José Manuel de la Sota y, en consecuencia, la integración plena de su sector al que ahora comanda de manera absoluta el gobernador Juan Schiaretti, fue el primer gran condimento que derivó en la unidad plena del PJ Córdoba en un año políticamente clave.
Es que salvo el espacio que comanda Olga Riutort, el resto de las versiones justicialistas que, por distintos motivos se movían fuera del radar de la estructura oficial, terminaron volviendo a casa.
Luego, la posibilidad de competir con chances por la conducción capitalina y el hecho de poder cantar doble victoria el mes próximo, también hicieron lo suyo.
Esta vez, la lista municipal no competirá por cuatro o cinco bancas en el Concejo Deliberante sino por el poder municipal y su estructura política con, por lo menos, 400 cargos. Ese anhelo es la zanahoria que mueve al burro y que tiene entusiasmado a toda la dirigencia y militancia justicialista de la ciudad de Córdoba.
Sin embargo, aún con la excitación que genera la idea de que el PJ se quede con el poder provincial y municipal, hacia adentro, los dirigentes reconocen que el 13 de mayo comienza otra etapa; una fase que, anticipan, no será precisamente de pura concordia y fraternidad. Desde ese día, empieza una carrera de posicionamientos internos y proyección política con destino final y real en el 2023.
Quizá algún lector considere, con justa lógica, que se trata de un planteo demasiado prematuro para ser real; sin embargo, sin De la Sota en el tablero y con un Juan Schiaretti iniciando su retirada, la reconfiguración del peronismo es ineludible.
Hay una generación que espera sedienta ocupar lugares. Entre ellos, muchos de los dirigentes sub 50 de Capital y el interior que pelearán por ser protagonistas en ese proceso de recambio.
Entre ellos, la hija del fallecido ex gobernador, la actual concejala y candidata a legisladora, Natalia de la Sota. Junto al candidato a vice intendente, Daniel Passerini, forman parte de la corriente interna que se cargó como principal desafío trabajar por la unidad del peronismo pero sin perder identidad, manteniendo el legado de quien pretendía ser nuevamente candidato a presidente.
La edila es la primera candidata a legisladora en la lista de Hacemos por Córdoba, un rol que la tiene recorriendo todo el interior provincial y que la ubicará en una liga desconocida para ella hasta ahora. Si bien sigue la agenda del comando de campaña, también está haciendo sus propios recorridos.
Sin embargo, si bien trabajar para el triunfo del peronismo provincial es el objetivo excluyente por ahora, la mujer ya planea su futuro político pos 12-M. Además de cumplir con el rol legislativo (desde su entorno aseguran que su propósito es mantenerse en la banca y no pasar al Ejecutivo después del 10 diciembre), la edila pretende subirse al plan político que había comenzado su padre justo antes de que la muerte lo encontrara en la Autovía 36. Y retomar desde allí la idea que quedó trunca: unidad del PJ con todos los sectores adentro, entre ellos, el kirchnerismo.
Un propósito que por ahora pareciera no encontrar asiento dentro de Alternativa Federal desde donde el propio Schiaretti, uno de los cuatro socios fundadores, insiste en construir un gran frente electoral lejos del cristinismo y el macrismo.
Sin embargo, son muchos los peronistas que apuestan a que después de mayo se abrirá una nueva etapa en la construcción nacional entre quienes buscan impedir la reelección del Mauricio Macri por lo que no descuentan que, finalmente, el cristinismo sin la ex presidenta como candidata, termine adentro de ese nuevo polo.
Esa es una tesis que también manejan desde el Instituto Patria y, por ende, los delegados del kirchnerismo cordobés. “Tender puentes”, “reconciliar las distintas versiones del peronismo nacional” y “sumar nuevos sectores” eran algunos de los propósitos en los que trabaja De la Sota. Ahora, su hija se propone retomar esa agenda y se ofrece trabajar en esa línea.
A rigor de verdad, la actual concejala ya se conducía por esa vía antes de la muerte de su padre. Vale recordar nomás, en el marco del Día Internacional de la Mujer, la foto con la camporista y diputada cristinista, Gabriela Estévez, y la dirigente Hadié Giri. Luego de eso, vinieron otros gestos y se espera que después de mayo, sobrevengan muchos más.



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