Los camporistas ya trabajan para la candidatura del PJ Capital

En la agrupación que conduce la diputada Gabriela Estévez admiten que hay militancia con el PJ capitalino, pero que se trata de movidas no orgánicas.

La política aborrece el vacío. Esa máxima rige a escalas grandes o pequeñas. En Córdoba, la baja de la lista del kirchnerismo que encabezaba el diputado nacional Pablo Carro como candidato a gobernador dejó a miles de votantes sin candidato.
Divididos, esos votos se irán en lista completa al oficialismo de Hacemos por Córdoba o a la izquierda de Liliana Olivero, principalmente. En la Capital, hay quienes se tomarán el trabajo de elegir un candidato distinto al del tramo provincial, y algunos acompañarán a la peronista Olga Riutort que se postula para la Intendencia con la lista de Libres del Sur. De última, explican, ese partido integró el Frente para la Victoria hasta el año 2009 (aunque se fueron golpeando la puerta).
A nivel militancia sucede otro tanto. Silenciosa e inorgánicamente, parte de la militancia de La Cámpora, agrupación peronista que en Córdoba encabeza la diputada nacional Gabriela Estévez y a nivel nacional el también diputado Máximo Kirchner, está trabajando en la Capital para la candidatura de Martín Llaryora, el hombre que el PJ paró para dar la batalla más reñida de estas elecciones.
A la conducción de La Cámpora no le sorprendió la pregunta de Alfil. Su gente está trabajando junto al peronismo por lo menos en algunas seccionales (la 7° y la 11° son dos de ellas), en la fiscalización para el domingo 12 de mayo y en las actividades típicas de campaña. Admiten los referentes camporistas que eso sucede y lejos de dramatizar, observan que es un camino político natural. Además, resaltan la buena relación del candidato a viceintendente de HPC, Daniel Passerini, con un sector del kirchnerismo peronista. “Y no creo que hubiéramos militado para la candidatura de Marcelo Pascual”, el empresario elegido para encabezar la ahora inexistente lista de candidato a intendente de la ciudad de Córdoba del Frente Córdoba Ciudadana.
Por lo demás, la agrupación camporista está emparentada políticamente con los peronismos de varias de las localidades que eligen autoridades el domingo próximo y el 28 de abril, y de hecho en algunas de ellas van en listas separadas a las del kirchnerismo no PJ. En Cosquín, por ejemplo, que vota el último domingo de abril, apoyan al candidato de Unión Por Córdoba, Raúl Cardinali, mientras que Unidad Ciudadana se encolumna detrás de Agustín Marcussi. En general, se trata de acuerdos locales con peronismos que no son oficialismo en sus ciudades, pero que sí responden al gobierno provincial.
Estévez, junto al legislador provincial Martín Fresneda, fue una de las que más bregó para un acuerdo político entre la ex Unidad Ciudadana (hoy Córdoba Ciudadana) y el PJ cordobés de cara a los próximos comicios. Sin embargo, sobre la bajada territorial a la campaña de Llaryora, resaltan que no se trata de acciones orgánicas.
En el PJ los quieren así, inorgánicos. En medio de una campaña electoral, los estrategas de la candidatura provincial y de la proyección nacional del gobernador Juan Schiaretti no aceptarían que una agrupación directamente vinculada a la ex presidenta Cristina Kirchner se sume al partido, ni como línea interna ni como amicus curiae.
De hecho, en 2017 el PJ oficial acogió con los brazos abiertos a la agrupación Pueblo Peronista, cuya principal representante es Soledad Ferraro, hoy candidata a concejal de Hacemos por Córdoba. Pueblo Peronista venía de una escisión de La Jauretche, la agrupación cristinista que Fresneda creó en 2008 para contrarrestar el desembarco de La Cámpora nacional en Córdoba.
La Jauretche, al igual que La Cámpora, es “demasiado” Frente para la Victoria para el paladar del PJ provincial, cuya identidad electoral tiene un ingrediente importante en el rechazo a c quier vinculación con Cristina Kirchner. Por eso, el schiarettismo prefiere recibirlos sin sello K. O recuperarlos de a uno, como hizo con Eduardo Accastello, Fabián Francioni o Eduardo Di Cola entre otros. Todos ellos responden nacionalmente a la ex presidenta Kirchner pero localmente volvieron al redil del PJ cordobés.
Actualmente, La Cámpora y La Jauretche, junto a espacios como Descamisados o Agrupación 26 de Julio, integran una Mesa Peronista que tiene una pata adentro y otra afuera de Unidad Ciudadana. Se identifican con Cristina, pero al menos los dos primeros apuestan a un peronismo cordobés unido, con el kirchnerismo adentro. Estévez tiene un buen diálogo con la diputada Alejandra Vigo, figura clave en el PJ capitalino y esposa de Schiaretti. En ese entorno también se puede ubicar a otra peronista que estuvo muy peleada con la conducción partidaria, Haidé Giri. La ex senadora provincial participó de las tratativas e intercedió para que el fallecido exgobernador José Manuel de la Sota se reuniera con Máximo Kirchner, en una etapa en la que el exmandatario intentaba construir una opción para enfrentar a Mauricio Macri en las elecciones del próximo octubre.



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