Llaryora, forzado a probar su ADN “capitalino”

Empujado por los planteos de sus adversarios y mientras la Justicia resuelve definitivamente las objeciones en torno a su residencia, el candidato del peronismo está obligado a rendir examen sobre cuánto conoce la ciudad de Córdoba.

Por Yanina Soria
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Como era previsible, el candidato del peronismo cordobés para la ciudad de Córdoba debió dedicar varios minutos de sus primeras entrevistas mediáticas para probar su nivel de “cordobés capitalino” en sangre.
Si bien por ahora Martín Llaryora está habilitado para participar de la compulsa municipal del próximo 12 de mayo, justamente en la acreditación legal de su residencia en Capital es donde las fuerzas de la oposición encontraron la hendija para intentar sacarlo de carrera.
Por el momento, el sanfrancisqueño pareciera asomar como favorito en las encuestas y el oficialismo provincial apuesta a desembarcar en el Palacio 6 de Julio de su mano.
Seguramente el planteo judicial iniciado por Córdoba Cambia terminará en el Tribunal Superior de Justicia, lo que no garantiza que, en caso de ser favorable para el dirigente peronista (como se presume), signifique el fin de los cuestionamientos respecto a su condición de “candidato extranjero”, como le apuntan sus contrincantes.
Por el contrario, su procedencia sanfrancisqueña es y será hasta el último minuto eje de campaña utilizado por sus adversarios.
Por eso, al menos durante estos primeros días, el vicegobernador y diputado nacional en uso de licencia está obligado a rendir examen respecto a cuán sólido es su ADN “cordobesista” y cuánto conoce realmente la ciudad a la que espera gobernar.
“Llegué a esta ciudad en el `92, estudié acá…”; “mi bisabuelo y mi papá son de la república de San Vicente…”; “los vecinos del edificio donde viví se ríen de quienes aún cuestionan mi residencia en Capital”…son sólo algunas de las expresiones que el candidato de Hacemos por Córdoba repitió ayer en diálogo con radio Mitre.
Por otro lado, sacó a relucir su currículo político para hablar de su experiencia en gestión pública y hasta recordó que, justamente en la ciudad de San Francisco, levantó “un municipio que estaba en una situación muy difícil”. “Soy especialista en crisis”, dijo en la emisora radial.
En Cambio, desde la vereda del frente, tanto Rodrigo De Loredo (UCR) como Luis Juez (Córdoba Cambia) y hasta quién casi llega a ser su compañera de fórmula, Olga Riutort (Fuerza de la Gente), cuestionaron su decisión de no debatir y lo atribuyeron justamente a su condición de sanfrancisqueño.
Las candidatas de la izquierda, Laura Vilches (FIT) y Maru Acosta (MST Nueva Izquierda) también se subieron a esa ola de críticas luego de que Llaryora blanqueara públicamente las razones de no participación en esa instancia de la carrera proselitista.
De cualquier modo, hasta ahora, nada de lo que está aconteciendo en torno a su postulación está fuera de lo que suponían que pasaría desde el peronismo provincial. “Por ahora, la situación está controlada”, dijeron desde el PJ Capital.
Es que desde el momento cero en que el nombre de Llaryora se propuso para Capital, en el Centro Cívico sabían que sus raíces en el departamento San Justo sería carnada para tiburones.
Por eso, su equipo de prensa y asesores legales estuvieron abocados durante algún tiempo a consolidar de la estrategia judicial con la que rebatirían luego esos cuestionamientos. Desde el PJ están convencidos que finalmente Llaryora quedará habilitado y que la ex Unión por Córdoba dará el batacazo en Capital.
Desde el Panal confían en que la imputación que le hacen sus contrincantes no mellará la imagen que el diputado nacional en uso de licencia tiene entre los cordobeses de la ciudad. Y además, sostienen que durante este tiempo que queda, no encontrarán al candidato a intendente rivalizando con ningún opositor. Es que tanto para la campaña provincial como municipal de Hacemos por Córdoba hay una regla de oro fijada por el propio Juan Schiaretti: no perder tiempo en confrontar con adversarios.
Por eso, la decisión del comando de campaña es seguir adelante con el trabajo territorial en Capital fortaleciendo la imagen de quien pareciera ser la bala de plata para triunfar electoralmente en la ciudad de Córdoba.



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