Marcos Juárez inició “cambio”; ahora, elogia a Schiaretti

En la cuna de Cambiemos Córdoba, el intendente Pedro Dellarossa agradeció la obra de circunvalación y se refirió al peronista como “uno de los referentes políticos más importantes de Argentina” y “potencial gobernador por cuatro años más”.

Por Yanina Passero
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Juan Schiaretti y Pedro Dellarossa.

El intendente de Marcos Juárez, Pedro Dellarossa, inauguró la obra que prometió durante la campaña por su reelección, el 9 de septiembre del año pasado. El macrista que llegó al poder de la ciudad productiva gracias a la buena recepción que tuvo en las urnas el primer experimento de Cambiemos en Córdoba, cortó las cintas de un tramo de 3,5 kilómetros que completa el cierre del anillo de la circunvalación.
La foto se completó con el gobernador Juan Schiaretti, el ministro de Gobierno y Seguridad de la Provincia, Carlos Massei, y funcionarios municipales. La otoñal jornada del viernes transcurría del modo esperado. El peronista se presentó en el bastión amarillo agitando las bonanzas del trabajo en conjunto, con una clara intención de recuperar electoralmente la inversión de 100 millones de pesos que demandó la nueva infraestructura vial.
Son momentos de estrategia proselitista y allí peleará uno de los hombres de su mesa chica por una banca departamental en la Legislatura. El oportunismo y la pericia política bailan los mismos acordes. Ahora bien, es probable que nadie de la comitiva de El Panal que se presentó esa tarde, ni siquiera el Gobernador, imaginaron que el trabajo lo completaría el propio cacique local.
Dellarossa inició su discurso de siete minutos y medio en un atril montado en el medio de la avenida. “Hace cuatro años, el gobernador nos visitó y nos preguntó qué necesitaba Marcos Juárez si él fuera electo. Le dije que la ciudad necesitaba, para desarrollarse y tener una buena urbanización, terminar el arco oeste de la Circunvalación. Cuatro años después, nosotros cumplimos la palabra y el gobernador cumplió doblemente la suya, porque hoy tenemos la obra hecha”, agradeció el macrista que gobernará hasta 2022 el enclave del sudeste cordobés.
Los párrafos que siguieron no desentonaron con los que hubiera proferido cualquier intendente orgulloso de una intervención urbana que impedirá inundaciones en un sector importante de la ciudad o la derivación del tráfico pesado, por ejemplo. Sin embargo, en los minutos finales de su alocución elevó el tono político de su discurso y referirse explícitamente a las elecciones del 12 de mayo.
“Señor gobernador, dentro de poquito serán las elecciones provinciales. Es un potencial gobernador por cuatro años más, es uno de los máximos referentes políticos de la República Argentina y creo que estará en total coincidencia con mis palabras: creo que trabajando juntos para los ciudadanos, en poco tiempo podemos llegar a tener el país que todos queremos”, la contundente definición del macrista.
Y cerró, ante las sonrisas visibles de las autoridades provinciales y el resto de los espectadores: “Esto es una prueba (por la obra), tenemos todo servido para empezar a desarrollarlo y creo que si miramos adelante, bajo esa consigna, creo que vamos a llegar a buen puerto en muy poco tiempo”.
El Gobernador aplaudió con énfasis las palabras del intendente que, incluso en su campaña municipal del año pasado, evitó confrontarlo directamente. Incluso, Schiaretti y Dellarossa compartieron actividades el mismo día que el jefe del PJ desembarcó en el hospital de la región para apuntalar a su exponente, el nutricionista Eduardo Foresi. Ni la crisis económica nacional que parecía empantanar las chances del PRO en el municipio, invitaron al candidato amarillo a apelar a recursos polémicos.
Desde el entorno de Dellarossa reconocen que fue “sumamente elogioso” con el responsable de la Provincia. Aunque afirman que el hijo del recordado vecinalista, Henry Dellarossa, está dispuesto a mostrarse con cualquier candidato que visite la ciudad que gobierna.
Ahora bien, no puede desconocerse que el vicepresidente de la liga de intendentes macristas (Comupro) está alcanzado por la orden de la Mesa Nacional. Para los más olvidadizos, la consigna incluye que cada miembro del PRO apoye activamente al tridente de Córdoba Cambia: Mario Negri, Héctor Baldassi y Luis Juez. Cierto es que la abstención forzada del presidente Mauricio Macri flexibilizó la bajada de línea.
El macrismo sufre en carne propia el mandato nacional que les significó pérdidas incalculables que se agudizarán, incluso, luego de la elección del 12 de mayo. Dellarossa se mostró con el diputado que intentará suceder a Schiaretti en los albores de la campaña, aunque su comportamiento confuso no contribuye al ordenamiento en el interior profundo, precisamente, el más golpeado por la ruptura de Cambiemos.
Como sea, las declaraciones no parecen sorprender a sus conmilitones quienes con seguridad comprenden que la decisión nacional los obligó a pelear por la supervivencia.



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