Lifschitz pidió definiciones que Schiaretti no dará antes del 12-M

El gobernador de Santa Fe apuró a Alternativa Federal. Espera que el espacio liderado por Juan Schiaretti acepte impulsar la candidatura de Roberto Lavagna sin que éste deba competir en internas y que se avance en un acuerdo político para ampliar el espacio. Querría, además, que se establezca quién integrará la fórmula junto al economista, lugar que desea para sí. Sin embargo el mandatario cordobés difícilmente acepte tomar estas definiciones antes del 12-M.

Miguel Lifschitz, Sergio Uñac, Miguel Ángel Pichetto. Estos tres dirigentes comparten, al menos, dos condiciones. Son los interlocutores elegidos por Roberto Lavagna para “hablar” con Juan Schiaretti, y aspiran a acompañar al economista en su hipotética aventura nacional, probablemente secundándolo en la fórmula presidencial.
El primero de ellos ofreció ayer varias declaraciones. Algunas, críticas hacia el espacio que el peronismo federal diseña para competir en las próximas elecciones nacionales. El santafesino apuntó que entre los integrantes de Alternativa Federal no existe ningún proyecto común, sino que sólo los une la intención de competir en las PASO.
Lifschitz entiende que Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey deberían posponer sus aspiraciones presidenciales y potenciar la (aún) hipotética candidatura del ex ministro de Economía que, de momento, no acepta competir en elecciones internas con el salteño y el tigrense.
Además cree que aunque Lavagna ganaría una interna dentro de Alternativa Federal, quedaría muy mal posicionado para las generales si el espacio no amplía su base de sustentación mediante un acuerdo político con otros sectores.
“Hay demasiados intereses personales o sectoriales, o de grupos que están primando sobre el interés general (en el peronismo federal). Un escenario de internas, en este momento, dividiría a la oposición y no permitiría luego que todos esos votos puedan confluir en una propuesta común”, explicó.
Junto a estos cuestionamientos, el gobernador de Santa Fe apuntó que el tiempo para cerrar un acuerdo político que excluya las internas “se acaba”. Sin lucir como ultimátum, las palabras de Lifschitz buscan apurar una serie de definiciones en Alternativa Federal: bajar las internas, ampliar su base de sustentación sumando a otros sectores ajenos al peronismo y –probablemente- empezar a delinear la fórmula con la que este espacio competiría en las elecciones nacionales.
El interés del santafesino de apurar estas decisiones no parece casual. Después del 12-M las acciones del peronismo –y particularmente de Juan Schiaretti- en el armado pueden dispararse.
El escenario actual muestra al mandatario cordobés liderando con comodidad las encuestas, y aunque desde Hacemos por Córdoba prefieren ser cautos y mantener a cada uno de sus dirigentes avocado a las actividades proselitistas, en El Panal imaginan como se reconfiguraría el tablero nacional si Schiaretti lograra un triunfo estrepitoso sobre la fragmentada oferta electoral de los ex Cambiemos.
Si esta hipótesis se viera verificada en las urnas el 12-M, cualquier sector ajeno al PJ que se sumara al peronismo federal para impulsar la candidatura de Lavagna vería acentuado rol de actor secundario dentro del armado.
Por el mismo motivo, parece muy improbable que Schiaretti tome las definiciones que Lifschitz demanda antes de las elecciones provinciales, de las que espera salir fortalecido.
Junto al santafecino, que ya no puede repetir en su provincia, Sergio Uñac también desearía ser el elegido para acompañar a Lavagna en la boleta, en el caso de que la candidatura del economista finalmente se materialice. Y el mandatario sanjuanino tiene buenos argumentos para reclamar protagonismo: acaba de ganar las PASO en su provincia con el 55 por ciento de los votos, superando por más de 20 puntos al candidato cambiemita Marcelo Orrego. Además, también superó a la alianza UCR-PRO en San Juan en las elecciones de 2015 y 2017, por lo que siente que es un buen momento para embarcarse en un proyecto nacional.