Todos adentro para el 12-M

Se terminaron de definir los nombres, y aunque hubo algunas sorpresas, nada superó al candidato a vicegobernador de HPC ni a la deserción del kirchnerismo.



Por Javier Boher
[email protected]

Se terminaron de definir los nombres, y aunque hubo algunas sorpresas, nada superó al candidato a vicegobernador de HPC ni a la deserción del kirchnerismo.

Ya pasaron los nervios, amigo lector. Estuve todo el sábado más pendiente de los medios con la conformación de las listas que cuando se publican los números de la quiniela. Por suerte ya se terminó la espera y se develaron los misterios que se habían tejido en torno al vice de Schiaretti o el futuro del kirchnerismo.
Con respecto al segundo punto, es algo muy nuevo para el kirchnerismo, eso de dar las gracias o devolver las gentilezas con elegancia. Su estilo no es tan educado, y aunque esta retribución llegó ocho años tarde, se ve que se acordaron de aquella vez que El Hombre decidió bajar la lista de diputados nacionales para que sean los mimados de Cristina los que viajen a Buenos Aires.
Ya todos sabemos que a los políticos no se les pueden creer toooodas las promesas de campaña, pero lo de Pablo Carro batió un récord: prometió una larga campaña que iba terminar en octubre desalojando a Gatricio del poder y 48 horas después anunció que al final no competían. ¡Se le pinchó la rueda a ese carro!
Acá hay dos lecturas posibles. La primera, que el remanente del kirchnerismo (es decir, los que no gestionan, porque esos hace rato se pasaron al oficialismo provincial) tenía miedo de sacar aún menos votos que los de siempre. Quedar por debajo de los dos dígitos sería la antesala para pasar al templo de las fuerzas políticas que sólo pueden alquilar el sello para jugar a las coaliciones amplias.
La segunda lectura (y la que más motiva a los Macri boys que van a competir por separado) es que ese puchito de votos que puede darle el kirchnerismo blanco, universitario y de clase media que juega al proletariado, le hace falta porque en realidad la cosa no estaría tan holgada como dicen los encuestadores estrella. Tal vez es como cuando te vas a probar un pantalón y también aceptás el que te ofrece el vendedor, porque sabés que te comiste algún plato extra de fideos pero no te querés hacer cargo.
Quizás lo más probable sea lo primero, porque ya casi no quedan kirchneristas gestionando algo que no sea una fotocopiadora en la universidad. Es como el caso del ex diputado que hoy es intendente de Villa María. Ningún gil, este muchacho, que se sumó al gobierno provincial en cuanto necesitó espalda para hacerle frente a su antiguo jefe (que ahora también volvió a la alianza… las vueltas de la vida).
Hay que reconocer que las listas mostraron algo de lo de siempre, especialmente en los candidatos a legislador departamental. Les encanta elegir a tipos que ya podría decirse que son más que caciques, son virtualmente los dueños. Eso sí, a juzgar por la edad, muchos de los que los acompañan ya deben estar pensando en la herencia: ¿cuántas elecciones más les podrán quedar por adelante a tipos que rondan los 70 años?

Todos adentro
Pese a la dificultad, lograron entrar todos. Es como cuando vas a una fiesta en la loma del cuerno y para volver hay que amontonarse como sea adentro del auto: aunque haya manoseo si te subís, nadie se quiere quedar solo, con el frío que después hace afuera.
Entraron todos los ismos del peronismo: el delasotismo, el llaryorismo, el passerinismo, el viguismo, el cegetismo, el feminismo. Si buscamos bien debe haber algunos del obregóncanismo o del bercovichismo, porque le metieron más facciones internas que si contamos todas las variantes que suman trotskistas y liberales.
Por lo duro de las negociaciones fue que a muchos les sorprendió que el sucesor de El Hombre le haya cedido lugares tan arriba a esos socios que no son de Córdoba.
Lo que no tienen en cuenta es que desde acá ya apuntan al acuerdo nacional, ese que están agitando con todos los que quedaron en el medio del lío que representa un gobierno que tiene una identidad más difusa que la selección de Scaloni. Hay que ver qué sale de esa mezcla.
Por último, le cierro la idea de las fórmulas que eligieron. Después de tantas idas y vueltas, hicieron bien en buscar gente joven, con una cara fresca: hay que aprovechar que todavía está el gobernador para empujarlos y que los conozcan, porque sino la iban a tener complicada hacia adelante.
Para cerrar acá, amigo lector, me quedo con una definición sobre el candidato a vicegobernador que esbozó un amigo: “no me parece un tipo brillante, pero es un político 7 puntos firmes todo el tiempo”. Cuando hay muchos que llegaron a ocupar lugares en esas listas sin siquiera arañar un 4, más flores que esas no se consiguen.



Dejar respuesta