CFK jugó fuerte en Córdoba e incomoda a Schiaretti

La orden de la ex presidenta de declinar su lista local obliga al PJ Córdoba a salir a desmarcarse y aclarar que no existe ningún acuerdo político con la senadora.



Por Yanina Soria
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La tesis no admitida en público pero ampliamente abonada por parte de la dirigencia peronista de Córdoba, se cumplió. Finalmente, no habrá lista cristinista en los comicios locales del próximo 12 de mayo.
Como era de esperar, un telefonazo desde Buenos Aires bastó para ponerle fin a las pretensiones electorales de la sucursal cordobesa de Unidad Ciudadana, que ya se imaginaba disputando lugares en la conformación de la próxima Legislatura y que, hasta unas horas antes, presentó sus candidatos en un gran acto de lanzamiento en la capital cordobesa.
El diputado nacional Pablo Carro, también por instrucciones recibidas del Instituto Patria semanas atrás, fue quien encabezó (por un breve lapso) la boleta con la que el cristinismo supuestamente saldría a jugar a la cancha.
La bipolaridad política manifestada desde el búnker de la ex presidenta que, incluso, pone en jaque la supervivencia política del espacio en una provincia con un gen anti K muy arraigado, generó inexorablemente repercusiones dentro del PJ Córdoba.
Es que aunque por lo alto nadie lo admita, la realidad es que cuando el cristinismo cordobés decidió presentarse con lista propia y llevar en los primeros lugares una nómina de dirigentes peronistas, al PJ local no le hizo ninguna gracia. Es más, en el marco de la discusión nacional hasta el propio socio político de Schiaretti de Alternativa Federal, el senador Miguel Ángel Pichetto había opinado que la candidatura de Carro era una maniobra de la ex presidenta para embarrarle la cancha a al mandatario cordobés.
Si bien, desde el Centro Cívico siguen sosteniendo que el gobernador Juan Schiaretti es el mejor posicionado a nivel provincial y que sus chances de ser reelecto son altas, la realidad que lo mucho o poco que pudiera rascar, se lo sacaría al peronismo. En el cristinismo local apuntaban a mejorar la marca electoral de la legislativas de 2017, casi un 10%, aunque en el último tiempo manejaban números que les daba un 8% en realidad. Mientras que desde el oficialismo provincial creen que, en verdad, los votos de la lista de Cristina Fernández de Kirchner (CFK), no superaban el 4 o 5 % en esta provincia.
Desde hace tiempo, dentro del justicialismo local se barajaba la posibilidad de que la candidatura de Carro y su lista no llegaría a madurar para mayo. Lo enmarcaban en el hecho de que una porción interesante de las bases K peronistas ya trabajan con la ex Unión por Córdoba (UPC), contando entre ellas, a muchas organizaciones que acordaron con el Gobierno a partir del programa de fortalecimiento de la economía popular.
Además, a rigor de verdad, en nombre de la unidad del peronismo, hubo muchos intentos de acercamiento de los cabecillas peronistas K con el schiarettismo tras el fallecimiento del ex gobernador José Manuel de la Sota, quien había asumido esa misión. Si esas conversaciones no llegaron a materializarse para el turno electoral de mayo, fue porque el schiarettismo decidió no avanzar; la voluntad de acordar del universo K siempre estuvo latente. Incluso, porque así lo pidió la propia CFK y sí ocurrió en otras provincias.
Además porque como el objetivo nacional de Unidad Ciudadana apunta en verdad a impedir la reelección de Cambiemos y Mauricio Macri en octubre, no se descontaba que pasado mayo, en Córdoba pudiera haber algún tipo de entendimiento.
Ahora bien, la pregunta que se abre tras la orden de Buenos Aires es: ¿qué quiso hacer Cristina Fernández de Kirchner con esta jugada?
¿Se trata realmente de una primera ofrenda como gesto de acercamiento hacia el gobernador Juan Schiaretti, figura central en el armado nacional de Alternativa Federal? Así lo pretenden mostrar algunos de sus alfiles nacionales, entre ellos, el dirigente social Juan Grabois quien ayer manifestó por Twitter: “Enorme gesto de grandeza y unidad de CFK en Córdoba. Velemos primero por la patria y el Pueblo; último, por los individuos y facciones. Aplastemos al macrismo en las provinciales que en las nacionales Ella le gana”. O Alberto Fernández, ex jefe de gabiente, quien disparó: “Mis reconocimiento a Pablo Carro y a los demás dirigentes de Córdoba que han sabido priorizar el interés general a los suyos. Este 24 de marzo, recordando la tragedia vivida, han demostrado la madurez que tantas veces la sociedad reclama a su dirigencia”.
O por el contrario, ¿la jugada de la senadora de Unidad Ciudadana es en realidad el resultado del no avance de las conversaciones con el sector de Alternativa Nacional que representa Schiaretti y, lo que en verdad busca la ex mandataria es incomodar a quien internará su reelección provincial y mantiene una firme postura anti K?
Según a quien se le pregunte, será la respuesta. Por lo pronto, la ex mandataria expuso al PJ Córdoba desde donde, al menos por estas primeras horas, deberán salir a desmarcarse de esa jugada para desalentar las acusaciones de los ex Cambiemos respecto a la existencia de un pacto Schiaretti –CFK.
“Nunca nos sentamos con ellos en una mesa, no tenemos nada que ver con Unidad Ciudadana y sabemos que nunca vamos a tener un acuerdo con Cristina. Están mal parados en Córdoba pero las explicaciones de por qué se bajaron, las deben dar ellos”, sentenció Carlos Caserio, senador y presidente del PJ Córdoba.



4 Comentarios

  1. Por favor..acastello, kirchnerista, va en lista x acuerdo c schiaretti, schiaretti siempre acordô con kirchnerismo. Tmb con electroingenierîa. Solo q dice una cosa y hace otra. Incre,ìble q relatores polîticos hagan una nota como esta. Es un diario pro schiaretti? Porq no es ahora. Siempre acordô y permitiô favoreciendo q personas como gabriela estevez, cercana a vigo, sea legisladora x cba.

    Por favor

    Un gob q amordaza periodistas tiene en su haber denuncias serias como obredretcht y kolektor

    No se puede negar lo evidente. Llama la atenciôn el art en una revista polîtica

    Saludos

  2. CFK, como PERSONALISTA, prefiere aparecer como cola de león antes que cabeza de ratón. Si Carro jugaba en la gobernaciòn, el resultado negativo la ARRASTRABA A ELLA. Así se salva del ridiculo comparativo y aparece como «socia» tàcita del ganador «Yo hice votar a mi gente por Schiaretti», seguramente se dirà, sin mencionar cifras ni porcentajes.Lo importante es ir con…¡EL GANADOR!…y colgarse de el.
    Está claro que poco le importan los militantes Cordobeses y sus proyectos politicos dentro de la Pcia.

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