PRO fija plazo para romper con Juez

No será durante la campaña, por su puesto. El macrismo tiene órdenes expresas de hacer oídos sordos a los reiterados ataques de su candidato a intendente. La asunción de los nuevos concejales marcará el final de una sociedad forzada.

Por Yanina Passero
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El PRO quedó “caliente”, para usar un término al que apeló el presidente Mauricio Macri para referirse a los opositores que opinan sobre las recetas posibles para salir de la crisis. Pero el encono de sus adláteres en Córdoba se explica por varios frentes abiertos que, unidos, terminaron sellando un futuro complicado para los integrantes de la fuerza amarilla.
La historia de rivalidad entre los pioneros del PRO y el famoso (pero preferido por la Casa Rosada) Héctor “La Coneja” Baldassi configuró un estado de interna permanente que, como era de esperarse, se observó también en la cocina preelectoral. El diputado se encolumnó rápidamente con su par en la Cámara baja y cabeza de la lista ejecutiva Córdoba Cambia, Mario Negri. Todo el arco partidario se sentó a negociar con el rival del radical, Ramón Mestre. Las vacaciones del jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, desencadenaron la ruptura.
El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, -y principal lobista de Negri, Baldassi y Luis Juez- los ungió como los exponentes de la Mesa Nacional de Cambiemos. El PRO tuvo que acomodarse a los nuevos requerimientos reduciendo al mínimo sus ambiciones primeras.
Los dirigidos por Darío Capitani, titular del PRO, reconocían anoche que las listas ejecutivas y legislativas del Grupo Balcarce se presentarán casi sin modificaciones, pese a que se confeccionaron con mira a una interna y no a una elección general.
El refuerzo del armado en los departamentos mantenía entretenidos a negristas, macristas y juecistas. Por lo bajo, los primeros advertían algunos dolores del proceso como, por ejemplo, resignar competitividad y avalar rupturas municipales para tener presencia en todo el territorio. “La decisión es armar y tener listas en todos lados”, sintetizaba una fuente amarilla.
En el plano municipal es donde la negociación se puso espesa. Negri y Juez ratificaron a la radical Alicia Migliore como candidata a viceintendenta, pero lo cierto es que el PRO dejó de insistir por la legisladora Soher El Sukaria, reconocieron desde el juecismo. Por ahora, el macrismo pide cambiar a una de las candidatas a concejal (tiene dos mujeres en los lugares expectables) por el actual edil, Aníbal de Seta.
La negativa de los aliados de variar los binomios no habría sido lo que desalentó a los ex Ucedé a tratar de colocar hasta último momento a la referente del macrismo en la Capital. Trascendió, que se trata de una cuestión de principios.
No lo dirán públicamente, pero de todos los malos tragos que pasó la escudería macrista, Juez se les presenta indigerible. Pero prometen que serán orgánicos y pondrán a trabar la estructura partidaria al servicio del candidato municipal que mejor mide en el espectro Cambiemos.
Ahora bien, ¿durará un matrimonio viciado desde el inicio? El jefe del Frente Cívico calificó al PRO de “retrógrado” y trató de vincularlos con su antecesor en el Palacio 6 de Julio, Germán Kammerath, quien actualmente enfrenta un proceso penal por la conocida causa “Radioaviso”.
Se da por descontado que la sociedad mal gestada no durará mucho, pero se sostendrá hasta que dure la campaña electoral y se conozcan los resultados del escrutinio definitivo. Antes de asumir en el Concejo Deliberante de la ciudad ya se habrá consumado la ruptura, anticipan en un estricto off the record.
Con razón, fuentes amarillas señalan que el interés de Juez por la ciudad no es genuino y que su decisión obedeció a una estrategia personal. Incluso, recuerdan que pese a haber sido expulsado de la Embajada argentina en Ecuador, no recuperó su banca en el recinto capitalino, que aún mantiene en uso de licencia.



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