Foto Schiaretti–Llaryora, el antídoto al “síndrome Cambiemos”

Después del cortocircuito político de las últimas horas por el armado de la fórmula, el gobernador y el vice en uso de licencia, se mostraron juntos para disipar rumores de malestar interno.



Por Yanina Soria
[email protected]

Después de contraponer al escándalo de Cambiemos una foto de cerrada unidad y armonía política, el peronismo cordobés no podía darse el lujo de mostrar hacia afuera signos de debilidad interna a horas del cierre de las listas.
El cortocircuito que, por momentos, generó alta tensión entre el conductor del PJ Córdoba, el gobernador Juan Schiaretti, y su vice en uso de licencia, Martín Llaryora, en las últimas horas como consecuencia del armado de la fórmula municipal, fue rápidamente desactivado.
Cuando todo parecía indicar que el “síndrome Cambiemos” ponía en jaque la concordia interna del socio mayoritario de “Hacemos por Córdoba”, el binomio provincial reencauzó el diálogo y finalmente hubo acuerdo.
¿Sobre qué?, sobre que la ex concejala Olga Riutort no podría ser bajo ningún punto de vista, quien secundara al diputado nacional, cuya candidatura como intendente de la ciudad e Córdoba quedará oficializada el sábado.
El sanfrancisqueño intentó hasta último momento sumar a la mujer a su fórmula mientras que el titular del Ejecutivo cordobés, con números en la mano, la vetó.
Y si bien existieron negociaciones entre Llaryora y Riutort durante casi dos meses e incluso ya había un principio de acuerdo cerrado en términos informales, la ex edila no logró pasar finalmente el filtro final del PJ.
Frente a ello, uno de los principales planteos que se escucharon desde el llaryorismo fue porqué se permitió que la conversaciones llegaran tan lejos di la decisión de la estructura partidaria era excluirla desde un comienzo.
Lógico, durante todo ese tiempo, el diputado dijo que avanzaba porque tenía la venia de Schiaretti. Algunos trascendidos hablan de que en el Panal nunca pensaron que Riutort terminaría aceptando ser vice y cerrando un acuerdo poco pretensioso para su espacio en el armado de la lista municipal.
Luego de que en un mismo día se escucharan versiones absolutamente distintas dentro del peronismo sobre si la ex secretaria de la Gobernación era o no candidata municipal por “Hacemos por Córdoba”, el diputado nacional hizo saber de su malestar y no asistió a la reinauguración del teatro del Libertador General San Martín.
Su ausencia despertó todo tipo de suspicacias políticas y hasta rumores de que declinaría su candidatura. Justamente para evitar la propagación de rumores en una semana clave, el miércoles, hubo una reunión en el Centro Cívico donde, después de una hora y media, Schiaretti y Llaryora se pusieron de acuerdo. Bajar a Riutort tuvo un alto costo, ya que a cambio, el diputado pidió quedarse con el armado de la lista de concejales, tribunos de cuenta y, naturalmente, la elección de quien terminará siendo su compañero/a de fórmula.
Limadas las asperezas, el peronismos mostró su antídoto al “síndrome Cambiemos” y ayer, ambos dirigentes se mostraron juntos compartiendo un acto institucional. Sonrientes y abrazados. En la sala de Situación del Centro Cívico, Schiaretti y Llaryora entregaron 400 préstamos Vida Digna a beneficiarios de Capital, escoltados por dirigentes del PJ de la ciudad de Córdoba. Durante su discurso, el gobernador mencionó especialmente al sanfrancisqueño: “Lo ideamos con el vicegobernador Martín Llaryora porque veíamos que había un montón de familias cordobesas que con muchísimo esfuerzo comenzaban a levantarse una casita -muchos de ellos en el terreno donde vivían los padres- y les costaba conseguir el dinero para completar la obra, porque no hay crédito. Por eso resolvimos poner en marcha Vida Digna, para darles un ’empujoncito’”.
Así buscaron dar una señal no sólo hacia afuera sino, y sobre todo, hacia adentro para calmar algunos sectores que se inquietaron al conocer lo sucedido.
Hasta el sábado a la medianoche, las fuerzas políticas tienen tiempo para inscribir los candidatos que competirán el próximo 12 de mayo. Se descuenta que “Hacemos por Córdoba” mantendrá el misterio de los nombres hasta el minuto previo del plazo fatal.

El programa
El Gobierno informó ayer que 400 familias de la ciudad de Córdoba recibieron la primera de las dos cuotas del programa Vida Digna, destinado a la construcción de un baño o una pieza.
Schiaretti sostuvo que este préstamo reintegrable “permite mejorar las condiciones de vida de la familia porque una pieza más evita el hacinamiento, y el baño hace posible buenas condiciones sanitarias”. Dijo además que es uno de los programas que más satisfacciones ha proporcionado, porque implica confianza de la gente que va a recibir la ayuda y del Gobierno, que “sabe que la gente empleará el dinero que se le entrega en concretar la obra para la cual lo ha pedido”.



Dejar respuesta