Llaryora desiste de Riutort; a cambio se queda con todo

Tras una reunión con el gobernador Juan Schiaretti, el candidato a intendente del PJ aceptó bajar a la ex concejala como compañera de fórmula. El precio fue quedarse con el armado de las listas a concejales y tribunos de cuenta, además de elegir quien completará el binomio municipal.



Por Yanina Soria
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llaryoraUna hora y media duró la reunión entre el número uno y el dos del poder provincial. Tras el cortocircuito político de las últimas horas, el gobernador Juan Schiaretti y el vice en uso de licencia, Martín Llaryora, se juntaron para limar asperezas, evitar que la sangre llegue al río y reencausar la estrategia electoral. Dicen, el principal desafío para el 12 de mayo sigue siendo ganar la capital cordobesa.

Según pudo saber Alfil, en esa mesa de discusión, Schiaretti vetó a Olga Riutort como compañera de fórmula del diputado nacional e hizo una contrapropuesta con algunos otros nombres.

El sanfrancisqueño los rechazó y, después de una larga conversación donde se habló cómo estructurar el poder en la ciudad, hubo acuerdo.

Llaryora aceptó desistir finalmente de la ex concejala para el segundo lugar de la boleta y a cambio, se quedó con todo. Es decir, no sólo definirá quien lo acompañará (se habla de una mujer extrapartidaria), sino que además, la lista de concejales y tribunos de cuenta, las armará él.

Algo que originalmente había cedido en pos de acordar con todos los sectores del peronismo, incluido, el que comanda la ex secretaria General de la gobernación. De hecho, desde su entorno trascendió que en el marco de las ofertas y contraofertas llevadas durante la negociación con la ex edila, Llaryora había aceptado quedarse con tan sólo tres lugares para ubicar a sus leales y al final de boleta. Dejando los diez primeros casilleros para el PJ Capital.

Con este nuevo entendimiento entre Schiaretti y Llaryora, en teoría, las cosas vuelven a estar en orden dentro del peronismo cordobés que, hasta ahora, había querido mostrarse orgánico y unido frente al desmadre en que terminó Cambiemos.

Llaryora apostó fuerte a Riutort por estar convencido que una fórmula conjunta le allanaría el camino rumbo al Palacio 6 de Julio. En cambio desde la estructura partidaria del PJ están convencidos que el actual parlamentario nacional puede ganar la ciudad sin necesidad de tener a la titular de la Fuerza de la Gente adentro. De hecho, aseguran que se evitan un problema de disputa de poder a largo plazo.

Momento de tensión

Del repaso de las últimas horas en el peronismo cordobés, surge que después de que desde el PJ le bajaran el principio de acuerdo que había logrado Llaryora con la ex concejala y, según dicen desde el entorno del diputado nacional, sin ser notificado de esa decisión, la relación del titular del Ejecutivo cordobés con su segundo se tensó.

Tanto que mientras desde el comando de campaña provincial de “Hacemos por Córdoba” daban por finalizada la negociación con Riutort y cerraban la puerta para su regreso, Llaryora mandaba a decir que seguiría adelante con su plan de lograr la unidad del peronismo sumando al único sector PJ que aún no es parte.

Por algunas horas, el “síndrome Cambiemos” se apoderó del orgánico justicialismo cordobés y, durante un tiempo, todo fue confusión. Hasta hubo quienes abonaron la idea de que el sanfracisqueño se bajaría de su candidatura, lo que fue rápidamente desmentido.

La perspectiva política respecto a lo que pasó y lo que podría pasar si el PJ va divido a los comicios municipales del 12 de mayo, varían según quien las enuncie.

Desde el círculo chico del vicegobernador en uso de licencia, defienden que la decisión de elegir al vice era su facultad porque así lo había acordado Llaryora con el propio Schiaretti cuando aceptó la candidatura capitalina. Aún, si la postulante para completar el binomio municipal, era la propia Riutort.

Desde el llaryorismo también aseguran que su hombre no se movió nunca sin la venia del gobernador. Es más, ya daban por descontado que esta semana ese pacto político quedaría homologado por Schiaretti. Desde el momento uno, el diputado creyó que Riutort podría sumar votos y por eso generó el acercamiento.

Mientras que desde la estructura del PJ leyeron todo lo contrario. Dicen que la decisión de descartar el nombre de la ex secretaria General de la Gobernación de la boleta responde a una estrategia provincial surgida de encuestas y de los focus group. Sostienen que la mujer restaba más de lo que podría sumar y además, que Llaryora está en claras condiciones de ganar aún con ella afuera. Se muestran seguros de que la candidatura de Riutort por otra vía, no pone en riesgo la victoria del aspirante de “Hacemos por Córdoba”.

Lo cierto es que bajar a la ex esposa de José Mnauel de la Sota tuvo su precio y Llaryora salió fortalecido de esa negociación.

A priori, se descuenta que el diputado se garantizará un bloque legislativo que le responda políticamente y apuntará, lógicmaente, a ganar terreno dentro del armado del Ejecutivo municipal si es que efectivamente es elegido intendente el 12 de mayo.



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