Lavagna reclamó un gobierno de consenso y crecimiento en vez de ajuste

En una crítica al gobierno de Mauricio Macri, afirmó que el “ataque” de la ortodoxia de ordenar las cuentas fiscales lleva “de una recesión a la siguiente y a la siguiente. El único antídoto para el desequilibrio fiscal es la movilización del trabajo, de los recursos. Donde hay consumo hay mejores posibilidades de exportación y también van de la mano con las inversiones”.

Por Gabriela Origlia

Lavagna
El gobernador Juan Schiaretti recibió a Roberto Lavagna ayer en el Panal. Sobre la perspectiva de unidad nacional del peronismo no K, el cordobés reiteró la necesidad de dirimir en internas las candidaturas mientras que el ex ministro, ratificó su posición de arribar a una fórmula por consenso.

Ante los empresarios convocados por  la Fundación Mediterránea –y que llegaron con altas expectativas a escucharlo- Roberto Lavagna planteó la necesidad de un gobierno de “consensos básicos, de unión nacional. Sí es posible hacer consensos y movilizar recursos ociosos. La única manera de equilibrar las cuentas de manera duradera es el crecimiento”.

Sin definirse como candidato, insistió en que buscan crear consenso para crear “algo distinto”. Aseguró “no estoy en campaña” pero dejó abierta la puerta: “Del futuro quién sabe”. Del espacio político en el que se mueve, dijo que hay referentes de los dos partidos mayoritarios, de algunos menores y de “sectores de la sociedad civil”.

En una crítica al gobierno de Mauricio Macri,  afirmó que el “ataque” de la ortodoxia de ordenar las cuentas fiscales lleva “de una recesión a la siguiente y a la siguiente. El único antídoto para el desequilibrio fiscal es la movilización del trabajo, de los recursos. Donde hay consumo hay mejores posibilidades de exportación y también van de la mano con las inversiones”.

Lavagna se centró en sus comparaciones y en su relato en los últimos ocho años y afirmó que a las políticas económicas “extremistas”  hay que agregar “políticas institucionales que violan los derechos constitucionales. La opción es saber si se continúa el rumbo con uno o con otro, con estancamiento. En un país donde no hay mayorías y eso lo decidirán los ciudadanos con el voto; en un país así es absolutamente imprescindible crear un gobierno de consensos básicos, de unión nacional”.

El exministro señaló que el problema económico hoy es “también” un problema de orden político porque quienes han estado por detrás “se han comportado en materia institucional de manera parecida; por ejemplo, pensando que el que gana una elección, toma toda. A partir de esa concepción no está en condiciones ni en voluntad de convocar un gobierno de coalición. Además toma todo para siempre; la idea es la continuidad para siempre”.

En esa línea afirmó que tanto el último gobierno kirchnerista como el macrismo tienden a “apoderarse de instrumentos del Estado” y puso como ejemplo que “los dos últimos gobiernos pretendieron quedarse con la mayoría en el Consejo de la Magistratura y los dos, a pesar de ser minoría, decidieron que tenían el derecho de ser mayoría”.

Para Lavagna, “no hay sorpresa de que el gasto social haya crecido ante la demanda de algunos de los sectores de la sociedad; no hay sorpresa de que no se hayan creado puestos de empleo ni en blanco ni en negro; no hay sorpresa de que no haya habido inversiones. La inversión viene cuando hay demanda”.

Planteó que la Argentina tiene entre siete y ocho millones de personas sin empleo o subocupadas en el marco de una Población Económicamente Activa más baja que en el resto de la región; el bonus demográfico que tiene el país no lo aprovecha.  “Recursos humanos potenciales sí y recursos naturales también, ¿faltará capital? Unos US$ 107.000 millones se fueron en los últimos diez años, de los que US$60.000 millones salieron en los últimos tres”, repasó el exministro.

Enfatizó que en los ocho últimos años hubo dos políticas económicas enfrentadas, la segunda con predominancia financiera. Con una ortodoxia que Argentina probó muchas veces y nunca le dio resultado. “Se mueven en extremos con incapacidad de reconocer que tanto en ortodoxia como en heterodoxia hay cosas para rescatar”.

Ieral y tercera opción

Antes de Lavagna, expuso Marcelo Capello, director del Ieral, quien mostró que sólo en seis de los últimos 60 años la Argentina tuvo superávit gemelo lo que marca los problemas de competitividad que tiene el país.

Estimó que Macri no tendrá “mucho para mostrar” en las elecciones, porque habrá aumento del desempleo, de la pobreza y del PIB. “Hay alguna reversión en algunos sectores en el último mes; hay variables que empezaron a reaccionar muy lentamente pero hay que tener en cuenta la estacionalidad”. De todos modos, planteó que hay más chances de que si hay una recuperación sea duradera “porque se están resolviendo los problemas fundamentales”

“A Macri como a Duhalde le tocó hacer al ajuste y ajustar daña la imagen; habría una candidata que es responsable de los mayores problemas. Lo que necesitamos es otra posibilidad, una tercera opción. Una segunda vuelta con una opción racional no generaría problemas en la economía; los mercados van a jugar en contra con una opción disruptiva”, describió Capello.



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