Peña asume ruptura y pide juego limpio a ex Cambiemos

Por Yanina Passero
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El presidente del PRO Nacional, Humberto a Schiavoni, les dijo a los macristas heridos que el candidato a gobernador que ungió la Mesa Nacional de Cambiemos es el radical Mario Negri. Vino especialmente a Córdoba para hacer tronar la ratifi cación en los tímpanos de la dirigencia amarilla local, profundamente herida por la imposición que, además, incluye en el combo a Luis Juez. Movilizados por la ruptura de la alianza y con los principales resortes del partido damnifi cados por la decisión porteña –el PRO Capital y la Comupro-, los liderados por Darío Capitani responsabilizaron a Marcos Peña, Horacio Rodríguez Larreta y Elisa Carrió por omitir el daño colateral de sus decisiones (o internas). Schiavoni asumió los descargos pero responsabilizó al PRO por su indiscutible posición de desventaja. En concreto, ubicó el punto cero de los males que hoy los aquejan en el versus ex Ucedé-famosos.
En el comienzo de la semana el macrismo nacional ajustó a la tropa propia, pero el plan incluye a cada desmembramiento de la entente. Fuentes del entorno del jefe de Gabinete de Mauricio Macri aseguraron a Alfil que seguirán insistiendo con los pedidos de consenso, aunque el tiempo se agota inexorablemente. Lo harán por inercia porque ya no hay soluciones: Negri y Mestre ratificaron sus posturas. Entonces, los armadores de la estrategia nacional pretenden funcionar como una suerte de árbitros de la elección y, en lo que sigue, invitarán a sus actores a seguir algunas reglas. Los mismos informantes con despacho en Buenos Aires confirmaron que pidieron un juego limpio. En concreto, pretenden que los candidatos provinciales y municipales que comparen fuerzas el 12 de mayo eviten los golpes bajos durante la campaña, pero ante todo que desvinculen al presidente Mauricio Macri de su estrategia. Se evidencia que, constatada la atomización de la alianza en el territorio donde mejor recepción registro en 2015, la única prioridad de los adláteres del presidente es la elección de octubre y su paso previo, las primarias abiertas de agosto. Entre las reglas de juego también se incluye moderación a la hora de referirse a gestiones ajenas. Si bien el intendente Ramón Mestre no es santo de devoción del macrista, los reveses de la estrategia diseñada por Peña y compañía colocó al Presidente en la singular situación de avalar dos candidatos. “Dos dirigentes importantes no se pusieron de acuerdo sobre cómo dirimir sus candidaturas en una interna”, dijo en una conferencia de prensa que ofreció desde Jujuy, la semana pasada. “Dos candidatos del mismo espacio es algo que no queríamos”, agregó. La paridad se hizo sentir y, en este caso, benefició a Mestre. En esa lógica de pensamiento, si la gestión municipal llevó los colores de Cambiemos ergo tampoco debería dinamitarse. Claro que el candidato a intendente de Córdoba Cambia aprovechará su posición de díscolo para arremeter, siendo útil para los propósitos de su referente provincial. Le dijo a Mestre en declaraciones a Canal 10: “Este no es tu momento. Tus números no son buenos. Tu gestión no te acompaña. El rechazo que tenés en la sociedad es fuerte (…) Y si vos lo que tenés para vender es la ciudad y los votos no te acompañan, podés tener una cuota de humildad y ver cómo te ubicás en el equipo”. Como sea, el último pedido de la Casa Rosada es que no corra sangre en las próximas semanas. Al blindaje que pensaron para Macri sumarán a la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, que no pisaría suelo cordobés como había prometido. A lo sumo, participará de algún spot publicitario donde apoyará explícitamente a Negri.

 

Café social entre Mestre y Schiaretti

Anoche, en la reapertura del Teatro del Libertador San Martín,
el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Mestre compartieron un café en el bar del lugar. Se mostraron distendidos y conversadores ante los presentes y los móviles televisivos que registraron el encuentro. No hicieron declaraciones, aunque fue la diputada y esposa del mandatario, Alejandra Vigo, quien se encargó de desdramatizar el diálogo distendido de los protagonistas.