Gobierno aspira a designar hasta tres nuevos miembros del TSJ

Es casi un hecho de que Luis Angulo irá al máximo tribunal después de las elecciones. Pero en el Panal especulan con la renuncia de otros dos vocales: Mercedes Blanc de Arabel y Luis Rubio.



Por Bettina Marengo

El gobierno provincial quiere impulsar el ingreso de al menos dos nuevos jueces al Tribunal Superior de Justicia antes de fin de año, con la expectativa de máxima de que sean tres las incorporaciones, siempre en el caso de que Juan Schiaretti sea reelecto por tercera vez como gobernador. Hasta el momento, el actual mandatario no designó a ningún supremo, a diferencia de su antecesor José Manuel de la Sota que nombró a la actual presidenta del TSJ, María Cáceres de Bollati, al vocal Sebastián Peña, al recientemente fallecido Carlos García Alloco, a Mercedes Blanc de Arabel y al ex juez Armando Ardruet, quien renunció en 2014. Antes, Ramón Mestre padre había encumbrado a Aída Tarditti, Domingo Sesin y Luis Rubio, todos aún en funciones.
Es casi un hecho que a mediados de año (cuando pasen los seis meses mínimos legales para acceder a un cargo judicial) el ex ministro de Justicia Luis Angulo será impulsado para ocupar el lugar que quedó vacante con la muerte de García Alloco. Si bien el nombramiento del también ex ministro de Trabajo depende del cumplimiento de todos los pasos que dicta la Constitución provincial y la Ley del Poder Judicial para estos casos, pocos dudan de que se presenten objeciones a su nombre. Angulo es un histórico de Schiaretti e integra el grupo de cinco o seis dirigentes que lo acompañan desde sus inicios políticos. La inclusión de un schiarettista paladar negro en el máximo órgano de justicia de la Provincia es considerada el primer paso para “desdelasotizar” el Tribunal y tal vez, posteriormente, al Ministerio Pública Fiscal.
Pero además, en el oficialismo especulan con que Blanc de Arabel renunciará al cargo como consecuencia de algunos problemas de salud que la aquejarían. Las fuentes judiciales y del Ejecutivo que hablaron con este diario recordaron que Blanc de Arabel viene anunciando su retiro desde hace tiempo, “pero no lo concreta”. Y sostienen que sus problemas han menguado su presencia y regularidad en las oficinas tribunalicias. “Lo más posible es que se le ofrezca un exilio dorado para que se vaya, pero su poca presencia en el Palacio ya provoca dificultades hasta al trabajo de sus pares”, sostuvo un informante de El Panal.
La mencionada funcionaria es una de las tres mujeres que actualmente integran el máximo tribunal de Justicia. Las otras dos son la actual presidenta, María Cáceres de Bollatti, considerada la jueza “que maneja el Tribunal”, y Aída Tarditti. Un recambio en ese lugar implicaría casi seguro la designación de otra mujer.
Hay una tercera posibilidad que el gobierno de Schiaretti evalúa con cautela, invocando motivos de edad. Las fuentes que hablaron con Alfil mencionaron que el vocal Luis Rubio “ya cumplió un ciclo” en el TSJ y destacaron que pronto tendrá 77 años y veintiuno en el TSJ. A nivel federal, los jueces deben revalidar su cargo cuando cumplen 75 años, según dice la Constitución Nacional y un fallo de la Corte Suprema de Justicia. En Córdoba, la Constitucion no dice nada en relación a la edad.
Por lo demás, señalan que Rubio tiene el mismo perfil laboralista que Angulo, por lo que habría “superposición” de especialidades. Lo cierto es que en el Panal admiten que Rubio cuenta con un sostén judicial fuerte, que ha sabido construir a la largo de su carrera en el TSJ, que lo ayudará a sortear arremetidas “jubilatorias”.
Alertado sobre estas especulaciones, al veterano jurista se le escuchó decir que “ni loco renuncia” y que el gobierno lo tendría que sacar “a la fuerza” de su cargo. “Ni este año ni el próximo; recién en el año 2021 voy a empezar a pensar en jubilarme, salvo cuestiones de salud o o de incomodidad espiritual”, afirmó Rubio en una rueda de íntimos. “Si llegan schiarettistas al Tribunal voy a convivir muy bien con ellos, porque aunque no coincidamos en política, tenemos muy buena relación personal”, cerró el tema.

Plazos
La Ley Orgánica del Poder Judicial, sancionada en 1991, establece que deben pasar como mínimo seis meses para que un funcionario con cargo ejecutivo sea impulsado a un rol judicial, previa renuncia.
Angulo dimitió como ministro de Justicia a fines de diciembre de 2018. Es decir que los seis meses se cumplen a fines de junio. En algún momento, los operadores judiciales del Ejecutivo evaluaron con “buscarle la vuelta” para adelantar el ingreso de Angulo al TSJ (tal vez reformando la ley) pero esa movida estaría descartada legal y políticamente.
La cláusula de los seis meses fue incorporada para evitar que suceda lo de 1986 con el caso del radical angelocista Roberto Lousteau Bideau, quien siendo presidente del Tribunal Superior de Justicia, fue electo convencional constituyente a fines de ese año y presidente de la Convención Constituyente 86/87 que reformó la Constitución Provincial y, que una vez terminada la Convención, volvió asumir como Presidente del máximo tribunal. Y luego, el mismo Lousteau Bideau fue quien avaló la interpretación de la Constitución que permitió la segunda reelección de Eduardo César Angeloz.



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