“Candidatos-billetera”, una de las trabas para el armado K

Al atomizado espacio K le llevará toda la semana resolver las candidaturas y probablemente llegará a la marcha del 24 de marzo con huellas de la tensión del 23.

Por Bettina Marengo

Marcelo Pascual, un candidato K mencionado como portador de billetera.

Como dice el dicho, no hay peor astilla que la del mismo palo. Esa es la síntesis del estado de ánimo que se adueñó de las tribus y subtribus de Unidad Ciudadana, la alianza kirchnerista que lleva, hasta el momento, a Pablo Carro como candidato a gobernador. Hasta el momento, porque no hay concesiones: las versiones acerca de que el ex titular de Adiuc se baja del primer lugar de la lista son tan insistentes como las que las desmienten.
Al atomizado espacio K le llevará toda la semana resolver las candidaturas y probablemente llegará a la marcha del 24 de marzo, por el día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, con huellas de la tensión del 23. El antecedente es que el jueves pasado lograron cerrar la alianza Frente Córdoba Unidad Ciudadana quince minutos antes del pitazo final, porque a último momento se demoró todo hasta la exasperación. ¿El motivo? La decisión de que cada partido cuente con su propio apoderado, cuando veían trabajando con dos o tres representantes para todos.
Así las cosas, resulta que la cuestión de fondo trasciende el acceso a las bancas de la Unicameral o del Concejo Deliberante, sino que tiene que ver con quién será el pluma que conducirá el espacio K provincial a futuro (lugar vacante desde que Eduardo Accastello perdió el lugar) y quién tendrá la lapicera para acordar las nóminas y las estrategias en las elecciones de octubre.
Hay dos temas que retrasan la fumata blanca en Unidad Ciudadana: los candidatos que el Instituto Patria (el think tank de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner) intenta “poner a dedo” y los “candidatos-billetera”, según el giro que usó un histórico del ex Frente para la Victoria que habló con Alfil.
En este segundo grupo, ubican al legislador Franco Saillén, hijo del titular del gremio del Surrbac, Mauricio Saillén, y al empresario y concejal Marcelo Pascual, ex compañero de fórmula de Tomás Méndez en ADN para las elecciones municipales de 2015. Hasta ahora, el hoy edil está firme en la candidatura a intendente de la ciudad de Córdoba, con la intención de continuar donde está por otros cuatro años. Para evitar una propuesta tan desperfilada para el votante de ese espacio, la idea es ungir una candidata mujer a viceintendente con fuerte sesgo K, de modo de “ideologizar” la propuesta. En el caso de Pascual, la cuestión económica que determinó su elección es admitida hasta por sus más cercanos. “Es su único atractivo”, admitió un supuesto aliado. “No nos representa en lo más mínimo”, se quejó la fuente mencionada arriba.
En el caso de Saillén, también resistido por los diversos sectores (los que reportan al Instituto Patria, entre ellos), sus defensores afirman que detrás suyo tiene “treinta centros vecinales y mucho trabajo territorial. Además, destacan su referencia en la CGT Rodríguez Peña, donde abrevan algunos gremios filokirchneristas y con perfil opositor a Juan Schiaretti. Desde allí, tejió vínculos con Carro, hombre de la CTA de los Trabajadores y del gremio docente universitario Adiuc.
Carro en el número uno de la lista y Saillén en el puesto tres pone en una situación incómoda a Carmen Nebreda, que viene sonando como posible compañera de fórmula del aspirante a gobernador. Es que con la ex titular de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (Uepc), serían tres los representantes de la órbita gremial. En ese sentido, empataría con las acciones de Malvina Tosco, la hija del emblemático dirigente de Luz y Fuerza Agustín Tosco y actual referente del Consejo de Organizaciones de Unidad Ciudadana. La terna de dirigentes mujeres que pueden ocupar lugares altos en las listas para la Legislatura o para el Concejo es Cecilia Merchán, legisladora del Parlasur.
Los “candidatos-billetera” no son la única objeción. Hay mucho recelo con los dirigentes que, afirman algunos, se quieren colar por la línea de telefónica de la Fundación Patria. “Antes había llamados de Casa Rosada, ahora algunos que responden a los partidos de Unidad Ciudadana en Buenos Aires se sostienen desde Buenos Aires”. Y mencionan a los referentes del Frente Grande, como Horacio Viqueira, a la propia Nebreda, del Partido de la Victoria, o a los representantes Nuevo Encuentro y Kolina.
Lo cierto es que, además de la fecha clave del sábado 23 de marzo, límite para presentar las listas, hay otra fecha muy cara y muy cuidada en el mundo K: el 24 de marzo, día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Ese día se hará en el Centro la tradicional marcha por los Derechos Humanos, donde asistirán (casi) todos los dirigentes de Unidad Ciudadana. Gran porcentaje de los asistentes vota a ese espacio. Ese día, los referentes del Frente Unidad Ciudadana querrán mostrar la mejor postal de unidad posible, de cara a un electorado ajeno a tantos matices.



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