Hacemos (alianzas) por Córdoba

La renovada alianza de gobierno ha incorporado a nuevos socios que amplía la cantidad de miembros y su alcance ideologico. ¿Será efectivo un acuerdo con socios tan dispares?



Por Javier Boher
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Foto: Gabriel Alvelo

No es poca cosa el cambio de nombres en Córdoba. Las opciones de hace cuatro años ya no figuran: Córdoba Podemos no existe más (ni en nombre ni en espacio), Cambiemos se quebró por la falta de muñeca para controlar la interna, mientras Unión Por Córdoba (la marca que hegemonizó el poder político de la provincia por dos décadas) fue enterrada ayer.
Esos tres espacios aglutinaban las diversas opciones por las que se inclinaban los cordobeses, que cuatro años después marcan el ocaso del progresismo. Los sectores que durante años mendigaron cargos bajo las alas del kirchnerismo decidieron pegar el salto al oficialismo cordobés, porque su intento de competir solos (como SOMOS) demostró que tal vez no serían la potencia electoral que imaginaban.
Esta nueva composición del peronismo cordobés exhibió algunas caras nuevas que representan un contraste respecto a su conformación histórica. El profundo deseo de construir una alternativa a nivel nacional los ha empujado a todos adentro, aunque en la previa no parecieran tener muchas coincidencias.
Podemos pensar que en la nueva alianza conviven los socialistas (que hace unos meses le pedían a Luis Contigiani que renuncie a su banca por su postura contraria al aborto) con el Partido Demócrata Cristiano, que en boca de su presidente tuvo uno de los discursos más fuertes en contra de la legalización. Aunque el pragmatismo es un valor supremo para la supervivencia política, algunos sorprenden por sus ganas de vivir (del Estado).
Viejas disputas enmarcan la sorpresa de ver entre los asistentes al “soldado” de Cristina, el ex intendente Giacomino. Quizás ocho años en el ostracismo lo convencieron de olvidar rencores y buscar a un nuevo general por el que dar pelea.
Algunos movimientos son llamativos, porque muestran alineamientos que contradicen las voluntades nacionales. Tal es el caso del MID o del Partido FE, que a grandes rasgos respaldan la construcción de Cambiemos a nivel país. Aunque la realidad local es importante y anterior a las alianzas nacionales, la contradicción es -cuando menos- simpática.
Todos estos cambios representan un esbozo de lo que buscan a nivel nacional las diversas fuerzas que no se sienten cómodas ante una elección que pueda polarizarse entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner.
Con una alternativa que se posiciona en “la ancha avenida del medio” que infructuosamente trató de recorrer Sergio Massa pretenden unificar a los que se sentirían más cómodos bajo uno u otro signo, pero que prefieren independencia ante los que hoy concentran la intención de voto.
Para muchos este es el antecedente necesario para avanzar en una construcción que encumbre a Roberto Lavagna como candidato a presidente, alineando a facciones tan diversas como el peronismo norteño conservador de Urtubey, el progresismo socialista de Santa Fe, el caciquismo bonaerense que responde a Massa y la incorporación mediática de Marcelo Tinelli.
Como tantas veces se repite, en política hay sumas que restan. ¿Podrán traccionar votos fuerzas tan dispares entre sí?. Por ejemplo pensando en el Partido Intransigente, que supo adherir al kirchnerismo y hoy comparte espacio con el Partido Liberal Republicano, que denostaba los manejos oscuros durante los años de Cristina.
No hay dudas de que la figura que aglutina todo es la del gobernador, respaldado por el peronismo que excede largamente el peso del resto de los integrantes. Esa posibilidad de triunfo que representa el líder del peronismo cordobés fue incentivo suficiente para que todos decidieran meter los pies en el plato.
Pese a la ampliación en el número de miembros y en el espectro ideológico que muestra la rebautizada coalición de gobierno, todavía sigue abierta una cuestión fundamental, la del vicegobernador. Cuando se devele ese misterio, ¿seguirán tan contentos todos los que integran el acuerdo? ¿O quedará algún herido de último momento que ponga en riesgo tan ecléctica alianza?.



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