Méndez se baja: no tiene plata y los aliados se dispersaron

El periodista intentó armar la tercera vía cordobesa y ser el candidato a gobernador, pero no logró cerrar acuerdos. Sin fondos para una campaña que será carísima, el concejal de ADN no quiere jugar a nivel municipio, porque dependería de un improbable masivo “corte de boleta” para retener sus votos.

Por Bettina Marengo

Es casi un hecho que Tomás Méndez no jugará en las elecciones del 12 de mayo, en ningún cargo. El creador del Movimiento ADN aspiraba a presentarse como candidato a gobernador, encabezando una “tercera vía” cordobesa, pero políticamente no logró cerrar con sus posibles aliados y económicamente no tiene sostén para una campaña que se vislumbra costosísima.
Méndez no competirá tampoco para la Intendencia de la ciudad de ciudad de Córdoba. Considera que ir en una boleta corta, sin tramo de gobernador que traccione, “es ir al muere”. El concejal obtuvo un 23,2% en las elecciones municipales de 2015 y quedó segundo, detrás del reelecto intendente Ramón Mestre.
Suponiendo que en la actualidad mantenga ese caudal de votos (algo que las encuestas no están ratificando, si eso tuviera algún valor), necesitaría que al menos el 23% de los electores “corte boleta” y lo elija en el segmento solitario de intendente. “Eso no sucedió nunca en Córdoba”, advierten los armadores de ADN. En el entorno del concejal sostienen que el diseño de la Boleta Unica de Sufragio (BUS) que se utiliza en Córdoba desde 2011 desalienta el “corte” o la opción por tramos, y que está pensada para elegir lista completa a partir de una cruz colocada en el casillero del candidato a gobernador. “Una cruz mal puesta te impugna el voto”, afirman.
Si se confirma su ausencia en este turno electoral, Méndez corre el riesgo de desdibujarse como opción política para los cordobeses, sobre todo para los capitalinos, y quedar como un ave de paso en el sistema local. Cuatro años de ausencia en el ecosistema político es mucho para el ecosistema (quizás no tanto para el electorado), sobre todo para un outsider cuyo partido luce demasiado solitario. En su entorno subrayan que “no todos hacen política como Martín Llaryrora que cada dos años se presenta a una elección”. Y aseguran que otra forma de estar políticamente activo es desde la pantalla caliente de C5N, donde conduce el programa ADN que creó hace una década en Córdoba y que hoy tiene una línea fuertemente crítica a Mauricio Macri, que le acerca una audiencia (y un electorado) progresista-kirchnerista. Además, remarcan que esa presencia en la TV porteña lo hizo conocido en el interior provincial, a dónde no llegaba cuando estaba centrado en Córdoba.
En las últimas horas, la candidatura confirmada de Luis Juez a la intendencia municipal colaboró en la decisión de Méndez. Ambos disputan el mismo electorado antipolítica e incluso prepolítico, con la diferencia, dicen en ADN, de que el ex embajador en Ecuador podrá contar con fondos de Cambiemos, aunque no utilice el sello del presidente Mauricio Macri. En cualquier caso, y aunque está envalentonado con encuestas que lo ubican segundo, detrás de Martín Llaryora, Juez contará con la tracción de la fórmula para gobernador y vice que integran Mario Negri-Héctor Baldassi.
A estas alturas, sólo un mecenas o la individual decisión de Méndez de tirarse a la pileta y apostar a su vínculo con el electorado pueden convertirlo en candidato.
“Es una campaña que va a salir más de mil millones de pesos. El radicalismo y Schiaretti ya empezaron a gastar antes de que empiece la campaña de verdad. Nosotros más de cien millones no podríamos reunir. Y además, el grupo Clarín y Cadena 3 no nos hace una nota ni pautando avisos”, afirmaron los “adeneístas”. Hay pendiente una ronda de consultas de último momento con sus socios del Partido Socialista y el GEN de Margarita Stolbizer, que es también una pasada de gorra. La idea es que cada espacio o partido se haga cargo de trabajar políticamente un territorio y de una parte del financiamiento.
Pero los socialistas y los margaritos, junto al intendente de Villa Carlos Paz, Esteban Avilés, están en tratativas con Unión por Córdoba para sumarse a la alianza oficialista, que incluso podría tener una nueva nomenclatura -Haciendo Córdoba, según vocean en el peronismo. Argumentan estos partidos que, si no se presentan en estos comicios con sus sellos propios, caen en riesgo de perder sus personerías políticas y que por ese motivo se acercaron a Juan Schiaretti, de quien han sido acérrimos críticos. En rigor de verdad, se trata de acercamientos producidos en una esfera política más alta, donde juegan el gobernador cordobés, su par de Santa Fe, el socialista Miguel Lifschitz, la diputada Stolbizer y el posible candidato presidencial Roberto Lavagna, cuya postulación apoyaría el PJ local.
“Lo que pasa es que el ya PJ no lo necesita a Tomás y no lo va a financiar”, murmuran en el kirchnerismo cordobés, con quien las relaciones no quedaron tan bien, luego de que se diluyera la posibilidad de un acuerdo político-electoral entre Unidad Ciudadana el concejal. El problema no solo fue quién encabezaba la lista como candidato a gobernador -si Pablo Carro o Méndez- sino que el periodista quería fuera del armado a determinados dirigentes K.
Con todo, mañana miércoles vence el plazo para presentar alianzas. Las listas, con sus nombres, tienen tiempo hasta el 23 de marzo. Méndez guarda esa carta, por si a último momento aparece el mecenas o el acuerdo político que falta.



Dejar respuesta