Barajar y dar de nuevo

No hay que ser Sherlock Holmes para sospechar que, detrás del desaire de los Oscars a “Roma”, puede haber estado ese escuadrón de académicos liderado por Steven Spielberg, que quiere frenar lo que considera una intromisión del streaming en los antiguos circuitos de la industria del cine.



Por J.C. Maraddón
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Cuando ya han transcurrido un par de semanas desde la entrega de los premios Oscar, todavía sobreviven sus ecos en la prensa del corazón, que repite la vieja fórmula de vincular sentimentalmente a la pareja protagónica de una película exitosa, como es la que conforman Lady Gaga y Bradley Cooper en “Nace una estrella”. Pero, mientras la opinión pública sigue con gran atención lo que podría ser el comienzo de un resonante romance, por detrás crecen las polémicas sobre cuestiones que no sólo incumben a las almas sensibles, sino que más bien afectan a los colosos de la industria cinematográfica, enfrentados en la lucha por la supervivencia.
Primero los medios especializados y luego el resto, reprodujeron detalles de la trastienda de la premiación del pasado 24 de febrero, donde aparece involucrado el archifamoso cineasta Steven Spielberg, quien indirectamente habría participado en la financiación de la película “Green Book”. Cuando –ante el asombro de muchos- se anunció que este largometraje se llevaba la estatuilla al mejor filme, su director, Peter Farrelly, mencionó a Spielberg entre los agradecimientos, lo que no hizo sino sumar suspicacias sobre la campaña que el realizador de “Tiburón” había llevado adelante, al expresar públicamente sus preferencias por la obra que al final terminó siendo galardonada.
Pero aquí no termina el asunto, más bien recién empieza. Porque, mientras todavía no se han acallado los aplausos de los Oscars, Steven Spielberg se ha puesto a la cabeza de un grupo de miembros de la Academia que empiezan a pujar desde ya para evitar que la influencia de Netflix sobre la industria cinematográfica siga avanzando. De hecho, la gran candidata al premio a la mejor película era “Roma”, de Alfonso Cuarón, que tuvo su mayor vidriera en la plataforma de streaming y que por eso mismo cosechó algunos repudios de parte de las productoras tradicionales.
No hay que ser Sherlock Holmes para sospechar que, detrás del desaire a “Roma”, puede haber estado ese escuadrón de académicos liderado por Spielberg, en busca de ponerle un freno a lo que considera una intromisión de las nuevas tecnologías en los antiguos esquemas de distribución y exhibición de películas. Y ahora, una vez consumado el castigo, proponen reglas de juego más estrictas en los Oscars: para que un filme quede nominado dentro de las categorías principales (mejor película, director y actores), peticionan que cuente con al menos cuatro semanas de proyección en las salas de cine.
La irónica respuesta de Netflix (desde su cuenta oficial tuiteaton: “Amamos el cine”) refleja el intercambio de municiones en una batalla cuyas consecuencias son impredecibles. Porque, luego de ese encabezamiento, la empresa opone argumentos que refutan el planteo de Spielberg, cuando dice que los servicios de streaming son equiparables a la televisión, y por lo tanto deben competir contra productos televisivos y no de cine. Ellos, por el contrario, reclaman un espacio en el concierto de las artes cinematográficas. El temor de los de la vieja guardia hollywoodense es que, por la fuerza de su empuje, terminen acaparándolo todo.
En la comidilla mediática, estos dimes y diretes suenan a una guerra de egos entre los gerentes más conspicuos de la fábrica de sueños. Sin embargo, de lo que se está hablando en realidad es de cómo el futuro se entromete en el presente, hasta obligarlo a reflexionar sobre muchas de las cosas que se daban por sentadas y que hoy merecen una pronta redefinición. Si todo está yendo en una cierta dirección, es lógico que el cine también encamine sus pasos en el mismo sentido. Lo que pasa es que, cuando las cartas se barajen y se vuelvan a repartir, es probable que muchos sientan que han perdido la partida. O que les han hecho trampa.



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