Chiabrando vuelve al ruedo como precandidato K

Tras perder fuerzas la estrategia “Scotto 2019”, el decano de Ciencias Químicas vuelve a sonar como posible miembro de la fórmula rectoral.



Tres semanas restan para que los distintos espacios políticos puedan comenzar a hacer oficialmente campaña por los candidatos que deseen postular a los comicios rectorales del 16 de mayo.

Hasta ahora, el proselitismo en una elección rectoral consistía en cabildeos tras bambalinas, en la que los distintos grupos negociaban el apoyo de sus consejeros (encargados de votar en la Asamblea Universitaria). En cambio, ahora los candidatos deberán salir a convencer a todos los miembros de los cuatro claustros (docentes, no docentes, graduados y estudiantes), sobre los cuáles recaerá la decisión de elegir al rector con su voto directo.

Aunque la campaña se aproxima, no todos los grupos tienen definidos sus candidatos. En el kirchnerismo, por ejemplo, continúan las deliberaciones sobre quién será el (o la) que ponga su nombre y foto en la boleta única.

A pesar de los esfuerzos de algunos sectores K, la estrategia que pretendía reeditar una candidatura de la exrectora Carolina Scotto habría perdido fuerzas. La disquisición del kirchnerismo ahora estaría centrada entre los dos decanos con más antigüedad del grupo: Mirta Iriondo (Famaf) y Gustavo Chiabrando (Ciencias Químicas).

El nombre del químico volvió a participar de la danza de nombres como favorito del sector más racional de los académicos K, que habían hasta ahora concentrado esfuerzos en convencer a Scotto. Considerado como un hombre de perfil “académico y científico”, Chiabrando se ha cuidado de no caer en escándalos públicos como sí lo ha hecho su colega Iriondo, cultora del ya célebre exabrupto “me importa un carajo lo académico”.

Sin embargo, el sector duro de la militancia K, especialmente en el claustro estudiantil, le señala algunas características que podrían ser inconvenientes. Algunos creen que su perfil podría solaparse con características del actual rector (y potencial oponente) Hugo Juri, lo que jugaría como una desventaja si los votantes se comportan como consumidores: “ante dos productos de similares características y precio, elijo el de primera marca”.

Por otra parte, Chiabrando es señalado sottovoce como autoritario, en referencia a la manera en que ha gobernado su unidad académica durante el último lustro. Asimismo, su condición de hombre resta apoyo entre la militancia feminista, que pretenden que preferentemente mujeres ocupen espacios de representación.

Tras una semana atípica por feriados y paros, los tira y afloje volverán esta semana a los mentideros kirchneristas, para intentar decidir quién será su candidato.

 

Discernimiento provincial

Además de estar enredados en la definición de candidatos para competir el próximo 16 de mayo, el kirchnerismo universitario tampoco es ajeno a la compulsa provincial y municipal que se vivirá apenas cuatro días antes.

A nivel municipal, el kirchnerismo no tiene aún un nombre propio para competir. Sin embargo, algunos grupos universitarios ya optaron por reunirse con Martín Llaryora, el candidato in pectore del gobernador Juan Schiaretti.

Primero fue un grupo de estudiantes y graduados vinculados a un sector de La Bisagra, referenciados en Miguel Magnasco, ex presidente de centro de estudiantes en Ciencias de la Comunicación. Posteriormente, fue el ex rector Francisco “Pancho” Tamarit, quien habría visitado las oficinas del diputado nacional junto al legislador Martín Fresneda.

En el plano provincial, en cambio, Córdoba Ciudadana ya puso en la cancha al ex secretario general de Adiuc, Pablo Carro, quien ocupa desde 2017 una banca en la Cámara Baja. Su base de apoyo incluiría también a un sector del kirchnerismo universitario.

La pregunta que ha estado rondando los círculos K de Ciudad Universitaria en los últimos días es: si el espacio está dispuesto a apoyar a Llaryora para la Municipalidad, ¿tiene sentido seguir esquivando su sintonía fina con Schiaretti? ¿Vale la pena “quemar combustible” en la aventura de Blanco?

 

Los expertos de Altamirano

La decana de Psicología, Patricia Altamirano, continua construyendo la plataforma política Avanzar, desde la cual buscará terciar en los comicios rectorales de mayo.

Luego de realizar un rally por las 15 unidades académicas en los últimos meses del 2018, la psicóloga convocó hace algunas semanas a referentes docentes de las distintas Facultades para conformar un “panel de expertos”.

Según la misiva que recibieron numerosos profesores, el objetivo del panel es “la reflexión sobre los problemas y desafíos de la universidad que se viene”, para luego generar un documento con “los ejes principales” de una “plataforma para la transformación de la universidad”.

Con esta jugada, Altamirano intenta reclutar referentes de Facultades en las que predominan el oficialismo de Juri o el conglomerado K. Filosofía y Humanidades, Artes, Ciencias Sociales, Ciencias Médicas, Ciencias Exactas, Ciencias Agropecuarias, Ciencias Económicas, Derecho y Odontología son algunas de las Facultades a las que apuntó “Patricia”.



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