Quince años después, Kammerath habló de su gestión

Desde hace algunas semanas, Kammerath rompió el silencio, primero con dos notas en este diario hablando de China y de Vietnam, en consonancia con la gira del presidente Mauricio Macri.

Por Gabriel Osman

Han sido muchos años de silencio de Germán Kammerath. Algunos, más cercanos a ese periodismo “vigoroso” que le gusta practicar tiro al blanco con los que están caídos, que escribe y habla para el coro, supondrán que ese mutismo tiene que ver con una conciencia culposa. Otros, como Alfil, tienden a comprender más ese mutismo por provenir de un político que ha sido sometido al escarnio público, al ensañamiento, para colmo a manos de impresentables –incluso para el propio stablishment periodístico- como el gremio municipal, que hasta armó un proceso de revocatoria de mandato. Además, Luis Juez montó su campaña de 2003 insultando al entonces intendente, logrando titulares a cinco columnas para cada una de sus diatribas.
Desde hace algunas semanas, Kammerath rompió el silencio, primero con dos notas en este diario hablando de China y de Vietnam, en consonancia con la gira del presidente Mauricio Macri. Luego hubo otra nota, esta vez en Clarín bajo el título “La segunda larga marcha de China”. La novedad ahora es que estuvo el fin de semana pasada en el programa de Fabiana dal Pra en Canal C, hablando de su gestión como intendente entre 1999 y 2003, justo cuando están por cumplirse 20 años de su triunfo electoral.
Distante del mundo que lo llevó a ser una persona muy conocida, es probable que este riojano de nacimiento y cordobés por adopción busque una reparación, no ya política, pero sí pública. Baste recordar que aún está a consideración de la Corte Suprema de Justicia la ridícula causa “Radio aviso”, por la “friolera” de 4.000 pesos. La única causa –de alguna manera hay que llamarla- que sobrevivió de la Cigeka, la comisión que armó su sucesor para armar su reguera de denuncias. Se trata de un contrato que se derogó a un mes de haber comenzado a ejecutarse, de allí, principalmente, lo irrisorio de la suma. Consistió en hacer un seguimiento de la flota de vehículos municipales, manejada por el Suoem, y que el gremio la juzgó insultante para sus afiliados. (En 15 años de sustanciación de este juicio, con papeleos y horas hombre de jueces y funcionarios judiciales muy bien pagos, la Justicia provincial debe haber gastado más de 100 veces esa suma).
Principales definiciones:
• “La vocación política y la vida del servicio público siempre puede ser controversial. En la vida política siempre me fue bien. Empecé desde muy abajo, fui ministro de Comunicación en la Argentina, luego vicegobernador e intendente. Siempre sentí que eso iba a ser algo pasajero y que iba a regresar a la tarea privada. Pero no imaginé que me iba a tocar una crisis como la de De la Rúa”.
• “Sé que tengo una deuda importante para los que me votaron alguna vez o veían que podía hacer cosas importantes. Creo que todos saben que transformé las telecomunicaciones de la Argentina, pero obviamente la Municipalidad de Córdoba no fue una gestión que salió bien. Tengo que escribir eso, pero lo voy a hacer cuando cumpla 60 años”.
• “El peso más importante fue la crisis económica y hubo, sin echar culpas, una actitud del gobierno de De la Rúa a la cabeza que puso tantos obstáculos a la Municipalidad. Yo creo que nunca me perdonaron que haya aceptado ser vicegobernador de De la Sota”, aseguró con firmeza y sostuvo que “gobernar con el Presidente en contra fue una cosa terrible”.
• “La muerte de José Manuel De la Sota me produjo mucho dolor. Me extrañó que fuera manejando él. Porque un hombre de responsabilidades públicas, con tantas cosas en la cabeza, siempre tiene que tener alguien que maneje”.
• “Los dos construimos el primer proyecto ganador después de la democracia y fue un hito en la historia de la provincia. Desde el punto de vista de las cosas políticas, nunca las tomé como personales. Las diferencias las superé y siempre miré para adelante”.



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