Cuando la piel manda a la razón

La atracción entre dos seres opuestos que deberían enfrentarse, pero están unidos por el grito de la misma pasión, es la clave de la novela que Fernanda Pérez presenta esta tarde: “La piel no olvida”. La autora comenta sus motivaciones, sus placeres, sus procesos y premisas a la hora de escribir una nueva obra.



Por Gabriel Abalos
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Con la escritora y periodista Fernanda Pérez en torno a su última criatura literaria.

La escritora y periodista cordobesa Fernanda Pérez presenta hoy su cuarta novela: La piel no olvida, en la librería Rincón Cultural de Dinosaurio Mall de Alto Verde. La nueva obra de la autora de Las maldecidas (2012), El Sacramento (2013) y Los paraísos perdidos (2016), es una edición de Suma de Letras y contiene un relato de amor fogoso, ambientado en los años veinte del siglo pasado. La pasión entre Dimas y Magdalena es atravesada por una época conmocionada por impulsos en busca de derechos. El gran levantamiento obrero en la provincia de Santa Fe y el Chaco contra la explotación en la compañía inglesa La Forestal, movimiento que fue reprimido por la fuerza parapolicial “los Cardenales” mediante una masacre de trabajadores entre 1920 y 1921, es el trasfondo y parte de las fuerzas que mueven a los personajes. Esos y otros acontecimientos derivados son parte de la investigación que ha debido realizar Fernanda Pérez para dar vida a la historia de este libro. Para la autora, hay un placer extra en situar sus relatos en épocas pasadas:
–Me encanta la investigación, en especial hablar con historiadores regionales. En este caso, una de mis fuentes fue el historiador chaqueño Marcos Altamirano y él me pintó esa Resistencia de 1915 a 1922 de una manera increíble. Paisajes, características de la sociedad, aspectos recreativos…. La investigación es una etapa hermosa del proceso de escritura.
La novela, sin embargo, tuvo antes que una circunstancia histórica, un personaje. Fernanda Pérez cuenta cómo nace en ella la pulsión por una nueva obra.
–Habitualmente yo empiezo a escribir a partir de un personaje. Hay una criatura literaria que se va gestando adentro de mi cabeza y, a medida que voy construyendo su personalidad, me va dando pistas para la trama, el contexto histórico, etc. En este caso, el origen fue Magdalena, un personaje bastante controvertido. De esos que por momentos uno adora y en otros detesta. Me interesaba mostrar a alguien más humano, más real. Una mujer bastante diferente a las que construí para mis otras novelas.
Dotado de esos rasgos de humana contradicción, el personaje femenino encontrará su contendiente amoroso, y entre ellos estallará una sexualidad que no coincide con aquello que el joven Dimas planeaba, pero que lo arrastra a la pasión:
– La pareja protagónica no respeta ese arquetipo de amor absoluto y abnegado que suele estar bastante presente en el género romántico. En este caso, los dos tienen muchos aspectos oscuros. Hay crímenes, rencores, mentiras… Sin embargo, entre ellos hay algo que es más fuerte que todo eso y tiene que ver con la atracción que sienten el uno por el otro. Ese poder de la piel está por encima de la razón y muchas veces de los sentimientos- refiere la escritora.
Ahondando en las motivaciones que fueron conduciendo su voluntad de escribir esta novela, dice Fernanda que se concentró en la sensualidad de lo físico, de lo olfativo, aquello que exacerba el recuerdo, y en esas sensaciones se instaló a escribir.
–Hubo algunas cosas que fueron los pilares que sostuvieron la trama. Por un lado, ese concepto de que «la piel no olvida». En este libro la memoria de los sentidos está muy presente. Es algo tan fuerte, tan visceral. Un aroma, un roce, un sabor pueden llevarte a lugares de tu pasado que hasta creías haber olvidado. Aquí esa piel. ese deseo, es una pulsión es muy poderosa, y por momentos tirana e irracional… Los protagonistas, Dimas y Magdalena, se conocen en un verano. Y es el típico amor de verano que termina mal. Ellos se separan, y cuando vuelven a encontrarse sus roles son antagónicos: ella esposa de un gerente de La Forestal y él un referente sindical.
Aquí es cuando entra en escena el contexto de la historia, su dimensión social y el segundo pilar de la escritura:
– Mi intención inicial era escribir sobre la masacre de Napalpí, pero ese tema me llevó a indagar sobre los problemas de los obreros en toda la región y de pronto surgió la compañía La Forestal. Esta compañía inglesa se extendió por el norte de Santa Fe, parte de Chaco (que es donde se desarrolla la novela) y tuvo un poder enorme, incluso más que el del propio Estado. Lo que más se conoce del tema es la explotación que hicieron del quebracho colorado -que fue tremenda- pero yo me concentré en las revueltas obreras que tuvieron lugar principalmente entre 1918 y 1921. Al mismo tiempo, me interesaba volver sobre esos pueblos que se fundaron a partir de La Forestal, pero a los que les costó también sangre lograr cierta independencia y defensa de algunos derechos básicos. Hay algo en las luchas obreras de todos los tiempos que se mantiene. Injusticias, mecanismos, quiebres internos… Ese es un aspecto relevante de la novela.
Atravesada la narración por esa circunstancia histórica llena de dramatismo, Fernanda Pérez sigue de cerca la pisada de sus protagonistas. Atenta al contexto de la época que se esmera en recrear (sus movimientos, impulsos y luchas sociales) la escritora es puntual al aclarar:
– No soy de las que creen que una novela deba tener como objetivo transmitir valores (al menos no desde una posición panfletaria). De hecho, hay novelas maravillosas cuyos personajes principales son villanos y antihéroes absolutos.
Próxima al fin de la entrevista, se detiene en su quehacer de escritora, mirando sus cuatro novelas escritas y pensando en el aprendizaje más valioso de estos años.
–Trato de no leer las novelas anteriores de nuevo, habitualmente soy muy crítica con lo que escribí. Pero me parece que el crecimiento tiene que ver con el oficio. Mi objetivo es poder narrar de manera más sintética. Y en cada novela me esfuerzo por eso. Disfruto mucho cuando leo a autores que tienen esa línea. A mí me cuesta, y sin dudas es mi gran desafío -concluye la autora de La piel no olvida.
En la presentación de esta tarde, Fernanda Pérez dialogará sobre su nueva obra con la periodista Florencia Vercellone. Será a las 19 en el mall de Rodríguez del Busto 1086.



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