Fassi y las entradas de la Copa: ¿populismo?

El presidente deTalleres resolvió hacer un importante descuento decara al partido de hoy ante Palestino,por la Copa Libertadores, apostando a un llenototal en el Kempes,como mejor foto de campaña.

Por Federico Jelic

Talleres transita un histórico momento deportivo y esta noche el estadio Mario Kempes presentará un marco imponente, de acuerdo a las estimaciones por la venta de entradas. Sin embargo, estuvo a tono el discurso y la maniobra política del presidente Andrés Fassi, siempre instando a la convocatoria, haciendo autocrítica con algunos errores y apostando con todo a lo que el hincha quiere escuchar. El conjunto de barrio Jardín enfrentará a Palestino de Chile, desde las 19.15, por el cotejo de ida de la fase 1 de la Copa Libertadores, soñando con ingresar a la fase de grupos, además de sumar más de medio millón de dólares por ese premio y el agregado de otros montos superiores por llegar a esa instancia. Imperdible plato para no desaprovechar, desde las arcas y en imagen de gestión también. Pero claro, primero tuvo que dar un paso en falso como para después revertirlo, y dejar contentos a todos, como suele ocurrir. Sabe escuchar y leer el panorama. Más allá de que el albiazul colmó el estadio mundialista con casi 45 mil espectadores frente a Sao Paulo de Brasil, lo mismo fue cuestionado por varios sectores por el elevado precio de los boletos, sobre todo para aquellos que no son socios. Y los adheridos también reclamaron esa faceta económica. ¿Se vendieron todas esas localidades? No. Y más allá de eso, hubo también incentivos para los juveniles y niños de las escuelitas de fútbol, acompañados de un mayor, con casi 8 mil lugares en la tribuna cabecera Artime. Por eso tomó nota y aplicó su descuento más que sideral en los bolsillos del hincha, quizás envalentonado con la euforia tras de eliminar a San Pablo en el Morumbí. Pero cumplió. Será acto demagógico, cintura política o populismo, como usted quiera catalogarlo. Todo sea para llenar el Kempes y que la foto con todo el público con azul y blanco en las tribunas sea su mejor foto de campaña.

Anunciando el descuento

“El hincha de Talleres puso todo su sacrificio para venir a alentar al equipo en San Pablo, sea en avión o viajando 40 horas en colectivo o manejando. Y logramos la clasificación. Ahora al esfuerzo lo tenemos que hacer nosotros los dirigentes”. Con esa altisonante frase, Fassi declaraba a los cuatro vientos el inminente descuento de las entradas para el duelo contra Palestino, mientras se paseaba por la zona mixta del Morumbí con una sonrisa gigante. Talleres acababa de hacer historia, con ese empate sin goles con más de 3500 simpatizantes en las tribunas y eso sin duda lo motivó a tomar esta determinación. Seguramente también lo incentivó el hecho deplorable del trato que recibieron algunos hinchas por parte de la barra de La Fiel, que amenazaron a los colectivos que no llegaron de su venia a Brasil con una coima extorsiva de 20 mil pesos y con la repudiable acción de haber invadido la boletería en el expendio de entradas para después revenderlas a 300 reales. El socio e hincha necesitaba un mimo, un cariño, un gesto por parte de la dirigencia a pesar de no ser responsables de esta última deleznable acción de los violentos impunes de siempre. No obstante, sabía que la devolución o reparación emocional iba a tener que ir por el lado del desgastado bolsillo. ¿Acto de populismo? ¿Demagogia? ¿Solidaridad? La cuestión de que más allá de la naturaleza o el adjetivo que sea utilizado para describir, el descuento abarca a un 60 por ciento en los boletos. Es decir, de un partido a otro por la Libertadores, el precio es la mitad del valor original. Y sobre todo para aquellos que no son socios: los valores para el duelo contra Palestino varían de 800 pesos contra San Pablo, a 350 pesos, es decir, 450 pesos menos. Los socios abonarán 250 pesos para ese sector. En la platea Gasparini se abonará 500 pesos (1100 pesos para los no adheridos, el partido pasado, un total de 600 pesos menos) y 600 pesos la platea Ardiles (1500 fue la vez pasada, es decir, 900 pesos de descuento). Un boom, estilo liquidación. Claro está que por ejemplo el socio podría poner el grito en el cielo, porque además de pagar la cuota para ser socio activo ( 390 pesos el “Talleres total” o 490 pesos en otro caso), más el abono fútbol, apenas paga 100 pesos menos que en cualquier ubicación en cancha. Pero bueno, todo sea por llenar el Kempes, teniendo en cuento que Talleres hoy por hoy penas supera los 20 mil abonos Seguro que el precio abarca el mínimo establecido por CONMEBOL, pero sin dudas llama la atención la generosidad en los descuentos en un equipo que se ganó legítimamente en lugar en los torneos internacionales. Vale recordar que en su momento Fassi planteó un desafío de llegar a 75 mil socios en menos de tres años. Y en su máximo de esplendor y gloria en la secretaría del club, se inscribieron 53 mil socios el año pasado, siendo récord inusitado en la historia contemporánea de la entidad. Entre esos vaivenes poco entendibles transita la institución de barrio Jardín, porque la regla de tres simple indicaría como resultado que a mejor competición y crecimiento deportivo, más cantidad de socios. Pero la inestabilidad económica general a nivel país vuelve a dejar en claro las prioridades. Y ni hablar eso de que en el fútbol, casi nunca dos más dos son cuatro.



Más lugar en Chile

Como para agregarle más épica a las gestiones de Fassi, vale aclarar que consiguió después de diálogos y conversaciones, que para el duelo revancha en Chile en el estadio San Carlos de Apoquindo los hinchas de Talleres puedan acceder a seis mil ubicaciones. El estadio es propiedad del coqueto club Universidad Católica, quedará habilitado para hinchas visitantes en casi la mitad de capacidad, superando e incluso triplicando el aforo correspondiente como mínima según ley por CONMEBOL. Entonces, como tomando nota de los simpatizantes que se quedaron afuera por capricho del local en el Morumbí, desde Palestino tomaron nota, sabiendo que además podrían hacer una diferencia económica importante, teniendo en cuenta que las entradas costarán entre 13 y 25 dólares. “Vamos a negociar lo mejor para los hinchas de Talleres, espero que CONMEBOL y Palestino que no es normal que un club meta cinco mil hinchas en San Pablo entre semana, en horarios y días laborables”, fue su frase de campaña, como para elogiar al fiel seguidor del albiazul. No es poco, pero al menos, el lema “cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía”, sigue sonando en el ambiente. Fassi y la dirigencia parecen “subsidiar” una parte de las entradas, confiando en llenar el Kempes esta noche ante Palestino. Y de esas gestiones Fassi puede sacar pecho con orgullo, porque incluso a pesar de ir en detrimento de lo económico, apunta a darle un cariño al hincha general, como acto político si se quiere, pero todo sea para que el equipo sea masivamente acompañado en esta instancia crucial por la Copa Libertadores, para seguir haciendo historia. En eso, Fassi no da puntada sin hilo.



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