Vietnam, la nueva China

La visita del Presidente de la Nación Mauricio Macri y una nutrida delegación de empresarios de agroalimentos y cooperativas es un acierto, a fin de consolidar una relación fraternal, política, comercial y cultural acercando a dos países que, más allá de la distancia, son ya dos grandes socios.



Por Germán Luis Kammerath

El exinto secretario general Truong Chinh en una sesión del VI Congreso del Partido Comunista de Vietnam en diciembre de 1986.

Aunque China y Vietnam tuvieron siempre una relación antagónica, sirve la definición para poner en perspectiva que Vietnam, el país asiático que vivió la crueldad de la guerra como pocos, desde hace más de 30 años dejó de lado la gestión soviética de su economía y se abrió a una economía de mercado que lo está convirtiendo en un nuevo “Tigre Asiático” (como Singapur,Corea, etcetera).
En 1986, teniendo en cuenta las limitaciones de funcionamiento de una economía de paradigma soviético, el líder vietnamita Truong Chinh, entonces Secretario del Partido Comunista de Vietnam, inició el proceso de apertura económica denominado “Doi Moi” (algo así como reestructuración) que promovió la transición a una economía de mercado y la apertura al mundo con la incorporación a la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 2007 y también a los organismos de crédito internacional.
El 42° presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, fue, probablemente, el más importante puente entre Vietnam y el mercado internacional, al promover activamente la reconciliación entre ambas naciones. Tal acercamiento fue luego sostenido por Barack Obama, quien incluso fomentó el turismo de soldados estadounidenses que volvieron a Vietnam a los lugares que conocieron en batalla.

El milagro vietnamita
La implantación de la economía de mercado con sus propias características,con el Plan denominado DoiMoi, llevó a Vietnam a tener, desde los 90, tasas de crecimiento del 7 % anual. Sus primeros pasos fueron dolorosos desde el punto de vista político e ideológico, incluyendo liberalización de precios, una regla general en el tipo de cambio y poner en marcha el capital privado en parte de los conglomerados empresarios nacionales.
El turismo pasó a formar parte importante de la creación de riqueza nacional y está encarando proyectos enormes en medio de sus llamativas bellezas naturales, generando además una apertura cultural al mundo con la interacción entre vietnamitas y extranjeros.
La economía agrícola tiene una singular importancia porque una parte importante de la población económicamente activa está relacionada a esta actividad, que hoy encuentra en transición entre la producción para el autoconsumo a la producción de valor agregado. Vietnam es hoy un importantísimo productor de café y de cacao, lo que ha generado proyectos mixtos nacionales y extranjeros para la búsqueda de mercados internacionales.
El arroz fue el símbolo del éxito de su conversión como economía de mercado: pasó de ser un importador  en 1986 a ser uno de los más importantes exportadores del Mundo.

La relación con Argentina
El “nuevo tigre asiático” (los otros son Singapur, Corea,Taiwan y Hong Kong) tiene una balanza comercial favorable a Argentina ya que es un importante consumidor de harina y pellets de soja, así como de maíz, trigo, pescado, cuero, productos farmacéuticos (de gran valor agregado), además de “burlanda” (su nombre técnico es DDGS), que es un subproducto del maíz que sirve de alimento animal.
En 2017 las compras de burlanda por parte de Vietnam provocaron que el precio de este producto subiera su precio un 35%, contribuyendo a consolidar ese producto y ese mercado como una oportunidad para nuestro país.
La balanza comercial a favor de Argentina es de aproximadamente USD 1650 millones, y ya se ha convertido el cuarto destino de las exportaciones argentinas.

Un país optimista
Seguramente por el dolor de las guerras y del sufrimiento que ello conlleva, el pueblo vietnamita, energético y trabajador, está tomando revancha para consolidarse como una potencia económica de la región de Asia. Sus gobernantes realizan un enorme esfuerzo de inversión en educación, que llega al 6,38 de su PBI, habiendo logrado muy relevantes resultados en las pruebas PISA en la calificación de ciencias y matemáticas, materias claves para su desarrollo económico integral. Sus líderes  manifiestan que el objetivo nacional es convertir a Vietnam en una potencia mundial en 2050 y parece encaminado a ello.
El inicio de la apertura económica en 1986 con el “DoiMoi”, sumado a una exitosa inserción en el mundo, atrayendo turistas, inversiones y ampliando mercados, le da a este sufrido país una nueva oportunidad.
La visita del Presidente de la Nación Mauricio Macri y una nutrida delegación de empresarios de agroalimentos y cooperativas es un acierto, a fin de consolidar una relación fraternal, política, comercial y cultural acercando a dos países que, más allá de la distancia, son ya dos grandes socios. Vietnam ha dado al mundo una lección de eficiencia y pragmatismo dejando de lado las anteojeras ideológicas para desarrollar su modelo de desarrollo capitalista con sus propias características.



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