Adiuc dirime posición ante posible conflicto salarial

Hoy se reúnen los delegados del gremio docente de la UNC para fijar posición de cara al plenario de Conadu.



Tras tres semanas de tregua con el Gobierno nacional, Conadu discutirá mañana con qué actitud encara un nuevo tramo de la negociación salarial en representación de los profesores universitarios, en el marco de un plenario nacional de secretarios generales.
Adiuc, su filial cordobesa, decidirá esta tarde la posición que Javier Blanco, su titular, enarbolará ante sus pares de todo el país. El núcleo de reclamos ante la Nación ya está claro; sin embargo el método de presión al Gobierno está aún en discusión.
Las posiciones ya anunciadas por otras dos centrales sirven de referencia para conocer las alternativas que debatirán hoy los gremialistas cordobeses. Mientras Conadu Histórica impulsa el no inicio de clases en todas las universidades del país si el Ejecutivo no otorga un 15 por ciento más y blanquea todas las cifras del salario, la Fedun pide apenas una nueva cuota de 5 por ciento para continuar conversando.
La discusión sobre la estrategia de enfrentamiento al Gobierno se entrecruza con la interna que vive hoy la Conadu y que replica en Adiuc. El actual secretario general de Córdoba ya participó en diciembre de una reunión inorgánica junto otras filiales descontentas con la conducción nacional de Conadu, pero en esta ocasión deberá consensuar con las distintas sensibilidades que conforman el gremio cordobés.

Conflictos concatenados
Cinco de las seis centrales gremiales docentes firmaron en septiembre pasado el acuerdo paritario con el Gobierno nacional. Conadu, Fedun, Fagdut, UDA y Ctera acordaron una combinación de porcentajes prefijados, que en promedio equivalieron a un aumento del 25 por ciento, y dos revisiones posteriores.
El objeto de las revisiones acordadas era comparar la evolución del proceso inflacionario con respecto a los aumentos salariales, para así evitar una pérdida significativa de poder adquisitivo por parte del profesorado universitario. Sin embargo, la letra del acuerdo no se refiere a clásulas gatillo con aumento automático, sino una nueva instancia de discusión entre las partes.
Con los datos a la vista, la diferencia entre la inflación del período marzo 2018 – febrero 2019 fue del 46,8 por ciento, superando en un 21,8 por ciento a los aumentos acordados en septiembre.
La primera ronda de negociaciones, en enero, concluyó con un aumento unilateral por parte del Gobierno nacional, equivalente a un 5 por ciento. Al acortar la distancia entre salario e inflación, el Ejecutivo logró sellar una tregua momentánea con los gremios, pero que ahora debe revalidar en una nueva tanda de conversaciones.
Conadu Histórica, la única central que no firmó el acuerdo paritario en septiembre pasado, ahora impulsa contundentemente que las clases no deben comenzar en marzo, si antes el Ejecutivo no compensó la brecha entre inflación y salario. Además, el pasado martes sus principales autoridades dirigieron una misiva a las otras cinco centrales llamando al diálogo y a la unidad de acción frente a la Nación.
Fedun, por su parte, pidió a la Secretaría de Políticas Universitarias que convoque “inmediatamente” a las centrales gremiales para continuar la discusión sobre la recomposición salarial. Según informaron desde Fedun, la misiva incluyó un pedido concreto para que los docentes cobren un nuevo aumento del 5 por ciento con el sueldo de febrero, a cuenta del poder adquisitivo perdido durante 2018.
Conadu recién definirá su postura en el plenario de secretarios generales que se celebrará en la jornada de mañana. Por ello, la Junta Directiva y el cuerpo de delegados de Adiuc discutirá esta tarde la línea que Blanco deberá sostener en el plenario.
Una de las posiciones que se debatirán mañana critica la estrategia que Conadu tuvo el año pasado en el conflicto salarial, en el que evitó realizar paro de actividades hasta el segundo semestre. Otro grupo, en cambio, cree que fue el prolongado paro lo que debilitó la posición del profesorado frente a las autoridades de la cartera educativa nacional.
Las tensiones emergen ahora en relación al posicionamiento, pero han estado a flor de piel desde la última renovación de autoridades del gremio. En aquel momento, Blanco (Famaf) disputó la principal candidatura contra Sandra Mutal (Artes), quien en aquel momento ejercía como secretaria adjunta por segundo mandato consecutivo. Tras sucumbir ante Blanco, Mutal se refugió en su participación en la dirección de Conadu.



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