Nuevo guiño de Natalia De la Sota a sector ultra K (mujeres PJ)

Mujeres del PJ kirchnerista se reunieron en la sede del partido nacional donde fueron recibidas por José Luis Gioja y la intendenta de la Matanza, Gabriela Magario.



Por Yanina Soria
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sotaLa política también se lee en gestos. Y pese a que abiertamente la plana mayor del peronismo cordobés no admite negociaciones con las primeras líneas del cristinismo local, subterráneamente existen contactos. Desde hace tiempo es así. Algunas veces las conversaciones fluyen más, otras veces menos, pero siempre están.
Después de la derrota de Unión por Córdoba (UPC) frente a la ola amarilla en las legislativas del 2017, el gobernador Juan Schiaretti llamó a abrir las fronteras del sello que gobierna Córdoba desde 1999 y buscar nuevos aliados.
Desde entonces, recurrentemente, suena que el PJ Córdoba terminará sumando a sus filas a lo que queda del kirchnerismo, hoy reconvertido en Unidad Ciudadana. Hace pocos meses nomas, el último gran pase público fue el del ex candidato a gobernador de ese espacio, Eduardo Accastello.
A rigor de verdad, durante los primeros meses de gobierno de Schiaretti en el 2015 tuvo lugar la primera ola migratoria, y el universo K perdió en ese momento un número considerable legisladores, intendentes, dirigentes y hasta algunos grupos militantes que decidieron reconfigurarse en UPC.
Lo cierto es que en la actualidad el campo nacional y popular cordobés está integrado por dos corrientes bien diferenciadas: los cristintistas no peronistas; y los de matriz PJ.
Este segundo grupo es el que siempre está apresto a las negociaciones con el oficialismo provincial, con la unidad del PJ como telón de fondo. Un objetivo que se enmarcan en una estrategia mayor que es la nacional y cuyos hilos se mueven desde el Instituto Patria, el búnker de la ex presidenta.
Lo que hoy suena ilógico a oídos de muchos, no es descartado por tantos otros que imaginan lo que puede suceder en el futuro cercano.
Pensar que finalmente haya algún tipo de acuerdo entre la actual senadora de Unidad Ciudadana y el peronismo nacional de Alternativa Federal, comandado entre otros por el propio Schiaretti, no es una línea de razonamiento que abonen demasiados. Y tiene aún más lógica para quienes lo miran desde Córdoba. Schiaretti, uno de los mentores del espacio PJ no K, es el principal promotor para avanzar en la construcción de una oferta electoral prescindiendo de Cristina Fernández de Kirchner.
Sin embargo, en los cálculos que hace el peronismo no K en mesas de café en Buenos Aires hace, no les sobra nada. Por el contrario. La ex presidenta sigue siendo la figura opositora que mejor mide.
Es por eso que, por lo bajo, nadie descarta ningún escenario para octubre. En definitiva el paraguas de que “todos somos peronistas” siempre termina siendo el mejor argumento (y el más fácil) para explicar nuevos ensayos y acuerdos tejidos. A lo que ahora se le sumaría, “hay que frenar a Cambiemos”.
No obstante, por ahora, desde el lado del Centro Cívico nadie reconoce la unidad con el cristinismo como camino posible en el corto plazo.
Pero como dijimos al comienzo, la política también se vale de gestos. Y esta semana tuvo lugar uno, bastante curioso, que a los ojos de quienes leen entre líneas, imposible que pase inadvertido.
El miércoles tuvo lugar un encuentro de mujeres en la sede porteña del Partido Justicialista nacional, con discursos en el que evocaron la figura de Eva Duarte de Perón, quien cumpliría 100 años el próximo 7 de mayo.
El cónclave fue de corte netamente kirchnerista y contó con la participación de diputadas, senadoras y dirigentes mujeres de distintas puntos del país. El presidente del PJ nacional, José Luis Gioja, y la titular de la secretaria de la Mujer del partido e intendenta de La Matanza, Verónica Magario, fueron los encargados de abrir el encuentro donde dejaron un claro mensaje: pidieron la unidad del PJ para triunfar en las urnas este año y firmar el certificado de defunción del macrismo.
Por Córdoba, asistió la diputada de Unidad Ciudadana, Gabriela Estévez, quien, además, fue la encargada de llevar el mensaje de otra coterránea: la concejala Natalia de la Sota. La hija del ex gobernador no pudo asistir pero envió una carta de adhesión al encuentro que fue leída entre las presentas, en una nueva señal de acercamiento a un núcleo duro del cristinismo.
Vale recordar que hace menos de un año, ambas dirigentes sorprendieron al mostrarse juntas en un café, con la dirigente Haidé Giri como interlocutora, en el marco del Día Internacional de la Mujer. Claro que por entonces, esa jugada en realidad se enmarcaba en la estrategia mayor que tenía en mente el ex gobernador José Manuel de la Sota.
En su objetivo de ser candidato a presidente, había comenzado a tejer puentes con distintos sectores, entre ellos, el cristinismo. Incluso, hasta trascendió que se había reunido ya con la ex presidenta. Lo cierto es que el trágico accidente del 15 de septiembre pasado se cobró la vida y con ella, quedaron truncas todas las negociaciones del cacique de UPC con los sectores vinculados al kirchnerismo.
Quizá, Natalia de la Sota sea ahora quien retome esa senda y abone nuevos contactos con el cristinismo.



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